lunes, 31 de agosto de 2015

Un libro profundo que requiere paciencia

Buscando un porqué

Acabo de leer La sinrazón de Rosa Chacel. Hace años que lo tenía en casa, pero nunca encontraba el momento de leerlo, incluso lo desplacé hace unos meses a una estantería donde suelo colocar los textos que tengo intención de leer pronto, pero siempre se colaba alguna obra que había acaparado mi interés recientemente.

Por fin, esté mes superé las barreras internas que posponían la decisión y me puse a leerlo. Sabía que no era una autora de fácil lectura y el libro es extenso, 722 páginas en la edición utilizada, así que intuía que me iba a costar avanzar en su lectura, sobre todo porque tiendo a ser un lector analítico.

El libro es denso, pero a la vez atractivo y sugerente. El protagonista principal hace un ejercicio de introspección tan intenso que quiere desmenuzar todos los hechos que ocurren a su alrededor. Su propósito es casi enfermizo y le contrarían las limitaciones de la escritura para captarlo todo. Este párrafo es significativo: “Tengo que aclarar la aparente falta de conexión que se puede notar en este relato. La palabra escrita tiene una sola dimensión que nos fuerza a poner las cosas una detrás de otra. Si de dos cosas que eran simultáneas, dejamos una en el trasfondo, puede parecer que queda truncada, porque a veces desembocamos en una tercera, como si ya de aquélla no hubiese más que hablar, y sin embargo, aquélla estaba igualmente eslabonada con ésta.” (Primera parte. 5. Página 145).

No todo el libro es igual, afortunadamente, y la intensidad narrativa se relaja con diálogos y descripciones, aunque subyace ese fondo en el que el protagonista está buscando un porqué que explique su comportamiento, con intervalos de desesperanza y confianza en ser redimido.

Julián Marías hace un elogio de la autora en el prólogo sin citarla expresamente: “Hace algunos años… hice una distinción entre el escritor y el hombre que escribe; éste –decía- primero es -lo que sea- y luego escribe, algunas veces muy bien; el escritor, por el contrario, sólo es de verdad y plenamente escribiendo; se hace a sí mismo al escribir, y esto quiere decir que escribe desde sí mismo.”

Un libro profundo que se adentra en los recovecos del alma humana y que vale la pena leer.


Rosa Chacel: La sinrazón (1960). Plaza&Janés (1994) – Colección Ave Fenix. Biblioteca de Autor nº 172/4

No hay comentarios:

Publicar un comentario