El conocimiento se adapta al molde
Una
de las devociones que practicaba mi madre consistía en asistir al acto
litúrgico que tiene lugar en la plaza de la Catedral de Barcelona el Viernes
Santo a las tres de la tarde que incluye la predicación del ‘Sermón de las Siete
Palabras’ junto a la imagen del Cristo de Lepanto que se traslada desde el
interior del templo. “Las Siete Palabras es la denominación convencional de las
siete últimas frases que Jesús pronunció durante su crucifixión, antes de
morir, tal como se recogen en los Evangelios canónicos”, describe la Wikipedia
(1).
Agnes
Gonxha Bojaxhiu era una religiosa perteneciente al Instituto de la
Bienaventurada Virgen María, donde había profesado como Teresa en honor de la santa
Lisieux y vivía su vocación ejerciendo como docente en un colegio de Calcuta
(2). Probablemente habría meditado con anterioridad las palabras de Jesús en lo
alto de la cruz en diversas ocasiones, pero 11 de septiembre de 1946 cuando se
dirigía a Darjeeling para hacer unos días de retiro espiritual oyó, como
dirigidas expresamente a ella –según refleja la película Mother Teresa- (3), una
de ellas de labios de un mendigo: “tengo sed”, que le removieron interiormente
de tal manera que transformaron completamente su vida. Ella describía esta
experiencia como una «llamada dentro de la llamada» que la llevó a abandonar la
orden en la que se había consagrado para iniciar un nuevo itinerario espiritual
que empezó a recorrer en solitario y que más adelante tomo cuerpo en la
congregación de las Misioneras de la Caridad.
‘Tengo
sed’, dos sencillas palabras que reclaman satisfacer una necesidad corporal,
así lo entendemos habitualmente, y que en el contexto de la Pasión evocan los sufrimientos que padeció Jesús en su misión redentora. Sin embargo,
para Teresa en ese momento tuvieron un significado que desbordó cualquier
interpretación de origen exclusivamente humano. Ahí se asienta la
espiritualidad de una inmensa labor que se ha expandido por el mundo entero
para servir a los más necesitados (4).
Un
escrito de Efrén de Siria puede dar pistas sobre los distintos efectos que producen las palabras en las personas. El santo diácono versa sobre la
palabra revelada por los textos sagrados como fuente inagotable de vida:
“La palabra del Señor presenta muy diversos
aspectos, según la diversa capacidad de los que la estudian. El Señor… escondió
en su palabra variedad de tesoros, para que cada uno de nosotros pudiera
enriquecerse en cualquiera de los puntos en que concentrara su reflexión…
Aquel que llegue a alcanzar alguna
parte del tesoro de esta palabra no
crea que en ella se halla solamente lo que él ha hallado, sino que ha de pensar que, de las muchas cosas
que hay en ella, esto es lo único que ha
podido alcanzar…
Alégrate por lo que has alcanzado, sin
entristecerte por lo que te queda por alcanzar. El sediento se alegra cuando bebe y no se entristece
porque no puede agotar la fuente. La fuente ha de vencer tu sed, pero tu sed no
ha de vencer la fuente…
Da gracias por lo que has recibido y no
te entristezcas por la abundancia sobrante. Lo que has recibido y conseguido es tu parte, lo que ha
quedado es tu herencia. Lo que, por
tu debilidad, no puedes recibir en un
determinado momento lo podrás recibir en otra ocasión, si perseveras.”
Sabemos
lo que necesitamos saber en cada momento para nuestra vida si nos aplicamos. No es tanto la
erudición como el entendimiento que procede de la buena disposición lo que permite
que el conocimiento sea provechoso y estimulante para recorrer el camino vital.
(3)
Madre Teresa: En el nombre de los pobres.
Título original: Mother Teresa: In
the Name of God's Poor. Año: 1997.
Duración: 95 min. País: Reino Unido. Dirección: Kevin Connor. Guion: Dominique
LaPierre, Carol Kaplan. Historia: Jan Hartman, Dominique LaPierre. (www.filmaffinity.com/es/film116144.html#)
(4)
Oración de la Madre Teresa de Calcuta: Tengo
sed de ti (es.catholic.net/op/articulos/48825/tengo-sed-de-ti.html)
(5) San Efrén: La Palabra de Dios, fuente inagotable de
vida (sercatequistahoy.blogspot.com.es/2012/02/grandes-catequistas-del-comentario-de.html)










