viernes, 27 de noviembre de 2020

La esencia como reclamo

Dar sentido al sinsentido

En el Apocalipsis, el libro bíblico de moda en los días que preceden al cambio de ciclo litúrgico, hay un fragmento que asocio con aquellos proyectos, tanto personales como colectivos, que empiezan con gran ímpetu, logran consolidarse sorteando las dificultades que van surgiendo, llegando incluso a adquirir relevancia social, pero en la medida en que van creciendo y la estructura organizativa se va agigantando se van distanciando de aquello que impulsó su creación y les daba sentido, perdiendo la referencia al espíritu fundacional, que puede llegar a desvirtuarse al amparo de una pretendida efectividad que compromete su futuro tal como estaba concebido. La burocratización autorreferencial desalma.

Dice el texto citado en un mensaje dirigido a la iglesia de Éfeso: «Conozco tus obras, tu fatiga y tu constancia; que no puedes soportar a los malvados y que has puesto a prueba a los que se dicen apóstoles y no lo son, y los encontraste mentirosos; que tienes paciencia y has sufrido por mi nombre, sin desfallecer. Pero tengo contra ti que has perdido la caridad que tenías al principio. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, arrepiéntete, y practica las obras de antes.» (1) La advertencia pone el foco en el espíritu con que se actúa, el aliento que impulsa el fin que se persigue.

Si la desafección a los principios afecta a las organizaciones, también afecta al ámbito familiar, como me ha dado a entender la historia que escribe Eloy Moreno en El bolígrafo de gel verde (2), donde el protagonista, hastiado por la sinrazón en que se ha convertido su vida, se entretiene curioseando en vidas ajenas y dejándose llevar por obsesiones fetichistas sin esforzarse en poner remedio al deterioro que está sufriendo la vida en común, que amenaza con verter al sumidero tantos esfuerzos e ilusiones que la han forjado, anclándola en unas rutinas que, aun siendo necesarias, se tornan corrosivas cuando se afrontan como autómatas; la vida familiar se torna insulsa cuando va perdiendo su esencia: la cohesión amorosa que la fraguó, el amor primero al que se refiere el texto bíblico.

El relato nos aboca a un cambio drástico para revertir la tendencia tóxica que va ahogando la relación matrimonial. En casos extremos puede ser la única manera de salir del atolladero, pero considero que es preferible ir prestando atención a las señales de disfuncionalidad que van surgiendo, a las pequeñas grietas que aparecen en el edificio construido en común, para irlas sellando antes de que adquieran unas dimensiones considerables. No se trata de hacer apaños, porque el mejor remedio siempre va acompañado por el amor mutuo.

(1) Libro del Apocalipsis, capítulo 2, versículos 2 a 5. https://www.bibliatodo.com/la-biblia/La-sagrada-biblia-edicion-eunsa/apocalipsis-2

(2) Eloy Moreno: El bolígrafo de gel verde (2011). Editor: Espasa – Colección: Narrativa. 317 páginas

domingo, 15 de noviembre de 2020

El raciocinio debe esperar

Las palabras han de encontrar su espacio

Mario, el apocado y perezoso pescador, que se revitaliza ejerciendo como cartero al servicio exclusivo de un ilustre poeta, está prendado de Beatriz, la chica de la hostería del pueblo. No sabe cómo dirigirse a ella, se siente tan menesteroso en palabras que rompe su habitual pusilanimidad para atreverse a pedirle ayuda a su egregio cliente, del que ha comenzado a leer una de sus obras y presume que debe ser el galán que le puede sacar del atolladero. El poeta le habla de metáforas, comparaciones y ritmo y le anima a practicarlo mientras pasea junto al mar. La premura es un obstáculo creativo y sudesespero se convierte en osadía para pedirle al poeta que le elabore un poema, obteniendo como respuesta un par de sus poemarios para que se vaya inspirando. Optará por memorizar y recitar los poemas allí incluidos a su amada Beatriz conseguiendo encandilarla. (1)

Antonio Skármeta ficciona la relación que tuvo Pablo Neruda con el cartero que le llevaba la correspondencia a su residencia en Isla Negra, una novela titulada originariamente Ardiente paciencia, valiéndose de unas palabras del fragmento del discurso de Neruda al recibir el premio Nobel que incluye en el libro, que parte de una cita de Rimbaud: A l’aurore, armés d’une ardente patience, nous entrerons aux splendides villes [Al amanecer, armados de una ardiente paciencia entraremos en las espléndidas ciudades] (2). El galardonado poeta concluye su intervención: «solo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano.» (3) Al ser llevada al cine esta historia el libro fue retitulado como El cartero de Neruda (4).

Tengo dificultad para leer poesía, también para escucharla. Me pasa algo parecido a lo que manifiesta el rudo granjero Hans en un episodio de Doctor en los Alpes. La mujer con la que está empezando a salir, la profesora Klara Hoffmann, le invita a un recital poético, algo contrapuesto a sus habituales costombres. Para no quedar mal prepara la cita leyendo un texto del poeta protagonista de la función. Junto a su adolescente hija lee en voz alta unos versos y le pregunta: «¿Lo entiendes?» Lili le responde con franqueza: «No, pero los poemas no están para entenderlos, sino para sentirlos Hans apostilla: «Pero no siento nada.» Y su hija le replica: «¡Ya!, pero la señora Hoffmann, sí.» Al igual que Mario, Hans pide ayuda: «¿Qué hago Lili? Quiere ir a ese recital de poesía y yo no quiero hacer el ridículo. ¿Qué me dices, me ayudas a aprenderme alguna?» (5) ¿Qué tiene el amor para hacer brotar aficiones insospechadas?

Casa de Isla Negra,
residencia de Neruda
donde se establece
la relación con el cartero.
Me pregunto si mi déficit está causado por la insuficiente formación literaria, la poca práctica lectora, o la falta de serenidad para acoger los versos con esa ardiente paciencia en la que el tiempo se ralentiza hasta casi detenerse en cada verso, en cada palabra, en cada combinación metafórica, comparativa, rítmica…, para encontrar espacio en los sentidos antes de asentarse en el raciocinio. Tiempo habrá para descubrirlo, pero no hay prisa: me conformaré mientras tanto deleitándome con las sensaciones y evocaciones que me proporcionan algunos poemas, aunque no los comprenda a la primera.

(1) Cfr. Antonio Skármeta: El cartero de Neruda (1985). Editor: Debolsillo – Colección: Contemporánea (2005). 140 páginas

 (2) Fragmento de Adieu incluido en el poemario de Arthur Rimbaud: Une saison en enfer, 1873-1875. Poema completo en francés: http://abardel.free.fr/petite_anthologie/adieu.htm; en español: https://es.wikisource.org/wiki/Adi%C3%B3s_(Rimbaud)

(3) Discurso completo de Pablo Neruda en https://www.mundolatino.org/discurso-premio-nobel-pablo-neruda/

(4) El cartero (y Pablo Neruda). Título original: Il postino. Año: 1994. Duración: 115 min. País: Italia. Dirección: Michael Radford. Referencia: https://www.filmaffinity.com/es/film621676.html

(5) Doctor en los Alpes, temporada 2, capítulo 8. Episodio completo en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=BLKuwPZjr6M