miércoles, 30 de marzo de 2016

Información y manipulación

Cautelosos antes de juzgar

Año 1996. El PP celebraba su primera victoria en unas elecciones generales. En un programa de TV3 dirigido por Miquel Calçada, conocido también como Mikimoto, aparecía un grupo de simpatizantes durante la celebración de la victoria delante de la sede del partido gritando ‘Pujol, enano habla castellano’, una imagen impactante que me chocó y me pareció inverosímil, aunque en momentos de exaltación se suelen cometer excesos y decir memeces. En Catalunya esta imagen era acorde con el estereotipo con que era señalado el Partido Popular desde posiciones nacionalistas. No impidió, sin embargo, que Aznar fuera investido y formase gobierno tras el famoso acuerdo firmado en el hotel Majestic.

Años más tarde Calçada presentaba y dirigía Afers exteriors. En el programa resumen de la temporada se exhibía una toma en la que el comunicador aparecía jugando al ping pong en un país asiático para mostrar luego la grabación de la escena en un estudio con golpes simulados a la pelota, lo que reflejaba la emisión inicial era un montaje virtual con apariencia de realidad.

Las actuales técnicas audiovisuales permiten sofisticadas manipulaciones que pueden llevar a engaño a los espectadores crédulos e incautos. En ocasiones forman parte de una representación, un espectáculo, pero en otras se pueden utilizar de manera aviesa buscando confundir a la opinión pública y perjudicar injustamente a personas, entidades o grupos.

Barry Levinson
En la película La cortina de humo (Wag the Dog) estrenada en 1997 y dirigida por Barry Levinson un experto manipulador informativo recibe el encargo de contrarrestar  un hecho que daña la imagen del presidente de los Estados Unidos, en la ficción, que opta a ser reelegido en unos comicios que están a punto de celebrarse. Sólo un reducido número de personas estará al corriente de las acciones que se lleven a cabo conscientes de las graves consecuencias de una filtración. Un productor cinematográfico será el colaborador necesario para diseñar el plan, que necesitará corregirse para sortear los obstáculos que van surgiendo. Sorprende la desmesura de medios que se emplean y el cinismo con que se actúa para conseguir el objetivo, aunque conlleve gran derroche de recursos y trágicos efectos colaterales.

Se trata de una ficción pero es una señal de alerta de lo expuestos que estamos a ser manipulados. Conviene tener en cuenta que la propaganda tiende a distorsionar la realidad para alcanzar sus objetivos, lo importante no son los hechos (lo que ha pasado) sino la eficacia del mensaje (lo que la gente cree que ha pasado).También que la información que transmiten los medios procede de una selección de noticias a las que les dan un tratamiento determinado. Hay además informaciones que nacen contaminadas por los intereses del emisor.


No estamos en condiciones de asegurar que nunca seremos engatusados, los cizañeros suelen disponer de medios poderosos, pero si actuamos con prudencia ante informaciones que nos llamen poderosamente la atención y diversificamos las fuentes para cotejarlas será más difícil dejarse arrastrar por el engaño en caso de producirse.

jueves, 24 de marzo de 2016

Justicia reparadora

Beneficio compartido

Una de las fuentes de inspiración del papa Francisco al redactar la Bula de Jubileo de la Misericordia, Misericordiae Vultus (El rostro de la misericordia), ha sido la encíclica de Juan Pablo II Dives in misericordia (Rico en misericordia). * Después de leer el texto del papa actual he recurrido a la lectura del escrito de su predecesor, que vale la pena leer en su totalidad. Aunque a priori tenía previsto hacer una valoración general del documento he considerado que era preferible transcribir un fragmento que concentra el aspecto de la misericordia que más me ha llamado la atención. Muchas personas que atienden voluntariamente a los más necesitados se manifiestan dichosos por poder realizar esta tarea y recompensados con creces. El papa manifiesta que el beneficio mutuo que se experimenta entre el donante y el receptor (la bilateralidad) es el elemento primordial del acto misericordioso.

“El amor misericordioso, en las relaciones recíprocas entre los hombres, no es nunca un acto o un proceso unilateral. Incluso en los casos en que todo parecería indicar que sólo una parte es la que da y ofrece, mientras la otra sólo recibe y toma (por ejemplo, en el caso del médico que cura, del maestro que enseña, de los padres que mantienen y educan a los hijos, del benefactor que ayuda a los menesterosos), sin embargo en realidad, también aquel que da, queda siempre beneficiado. En todo caso, también éste puede encontrarse fácilmente en la posición del que recibe, obtiene un beneficio, prueba el amor misericordioso, o se encuentra en estado de ser objeto de misericordia.
Cristo crucificado, en este sentido, es para nosotros el modelo, la inspiración y el impulso más grande. Basándonos en este desconcertante modelo, podemos con toda humildad manifestar misericordia a los demás, sabiendo que la recibe como demostrada a sí mismo.121 Sobre la base de este modelo, debemos purificar también continuamente todas nuestras acciones y todas nuestras intenciones, allí donde la misericordia es entendida y practicada de manera unilateral, como bien hecho a los demás. Sólo entonces, en efecto, es realmente un acto de amor misericordioso: cuando, practicándola, nos convencemos profundamente de que al mismo tiempo la experimentamos por parte de quienes la aceptan de nosotros. Si falta esta bilateralidad, esta reciprocidad, entonces nuestras acciones no son aún auténticos actos de misericordia, ni se ha cumplido plenamente en nosotros la conversión, cuyo camino nos ha sido manifestado por Cristo con la palabra y con el ejemplo hasta la cruz, ni tampoco participamos completamente en la magnífica fuente del amor misericordioso que nos ha sido revelada por El.
Así pues, el camino que Cristo nos ha manifestado en el sermón de la montaña con la bienaventuranza de los misericordiosos, es mucho más rico de lo que podemos observar a veces en los comunes juicios humanos sobre el tema de la misericordia. Tales juicios consideran la misericordia como un acto o proceso unilateral que presupone y mantiene las distancias entre el que usa misericordia y el que es gratificado, entre el que hace el bien y el que lo recibe. Deriva de ahí la pretensión de liberar de la misericordia las relaciones interhumanas y sociales, y basarlas únicamente en la justicia. No obstante, tales juicios acerca de la misericordia no descubren la vinculación fundamental entre la misericordia y la justicia, de que habla toda la tradición bíblica, y en particular la misión mesiánica de Jesucristo. La auténtica misericordia es por decirlo así la fuente más profunda de la justicia. Si ésta última es de por sí apta para servir de «árbitro» entre los hombres en la recíproca repartición de los bienes objetivos según una medida adecuada el amor en cambio, y solamente el amor, (también ese amor benigno que llamamos «misericordia») es capaz de restituir el hombre a sí mismo.” (punto 14)


martes, 22 de marzo de 2016

Agostar el germen de la violencia

Superar el mal con el bien

Cuando ocurren atentados como los de hoy en Bruselas me pregunto acerca de la fascinación por la violencia que invade la mente de tantos jóvenes. Es un fenómeno que con diversas connotaciones ha estado habitualmente presente en la sociedad. Para combatirlo no basta con una actuación reactiva hacia aquellos grupos en los que se concentra, ni fijar la atención en los motivos aparentes: políticos, económicos, religiosos, étnicos Hay quien se afana en lanzar la semilla de la discordia pensando que va a sacar provecho de la situación que se genere: a río revuelto ganancia de pescadores, pero para que germine hace falta que se encuentre con un campo roturado preparado para acogerla.

Revertir el atractivo por la violencia es una tarea que atañe a toda la sociedad, no sólo a los gobernantes. Las fuerzas de seguridad pueden ejercer un efecto disuasorio y ayudar a prevenir o repeler algunas acciones, pero donde anida un comportamiento violento se busca cualquier resquicio para ejercerlo, mientras no encuentre una vacuna social eficaz que le permita modificar sus planteamientos vitales.

Una actitud proactiva para orientar el ímpetu propio de la juventud hacia actividades que redunden en provecho de la sociedad es el reto que compete a todos, incluidos los propios jóvenes, desde el lugar y la responsabilidad que cada uno ocupe.

En esta tesitura hace algo más de 33 años Juan Pablo II * se dirigía a la juventud española basándose en el mensaje de las bienaventuranzas que supone una respuesta ante la experiencia del mal que nos acecha:
En la base de (las bienaventuranzas) se halla una pregunta que vosotros os ponéis con inquietud: ¿por qué existe el mal en el mundo?
Las palabras de Cristo hablan de persecución, de llanto, de falta de paz y de injusticia, de mentira y de insultos. E indirectamente hablan del sufrimiento del hombre en su vida temporal.
Pero no se detienen ahí. Indican también un programa para superar el mal con el bien.
Efectivamente, los que lloran, serán consolados; los que; sienten la ausencia de la justicia y tienen hambre y sed de ella, serán saciados; los operadores de paz, serán llamados hijos de Dios; los misericordiosos, alcanzarán misericordia; los perseguidos por causa de la justicia, poseerán el reino de los cielos.
¿Es ésta; solamente una promesa de futuro? Las certezas admirables que Jesús da a sus discípulos ¿se refieren sólo a la vida eterna, a un reino de los cielos situado más allá de la muerte?
Sabemos bien, queridos jóvenes, que ese reino de los cielos es el reino de Dios, y que está cerca. Porque ha sido inaugurado con la muerte y resurrección de Cristo. Sí, está cerca, porque en buena parte depende de nosotros, cristianos y discípulos de Jesús.
Somos nosotros, bautizados y confirmados en Cristo, los llamados a acercar ese reino, a hacerlo visible y actual en este mundo, como preparación a su establecimiento definitivo.
Y esto se logra con nuestro empeño personal, con nuestro esfuerzo y conducta concorde con los preceptos del Señor, con nuestra fidelidad a su persona, con nuestra imitación de su ejemplo, con nuestra dignidad moral.
Así, el cristiano vence el mal; y vosotros, jóvenes españoles, vencéis el mal con el bien cada vez que, por amor y a ejemplo de Cristo, os libráis de la esclavitud de quienes miran a tener más y no a ser más.
Cuando sabéis ser dignamente sencillos en un mundo que paga cualquier precio al poder; cuando sois limpios de corazón entre quien juzga sólo en términos de sexo, de apariencia o hipocresía; cuando construís la paz, en un mundo de violencia y de guerra; cuando lucháis por la justicia ante la explotación del hombre por el hombre o de una nación por la otra; cuando con la misericordia generosa no buscáis la venganza, sino que llegáis a amar al enemigo; cuando en medio del dolor y las dificultades, no perdéis la esperanza y la constancia en el bien, apoyados en el consuelo y ejemplo de Cristo y en el amor al hombre hermano. Entonces os convertís en transformadores eficaces y radicales del mundo y en constructores de la nueva civilización del amor, de la verdad, de la justicia, que Cristo trae como mensaje.
De esta forma, el hombre y sobre todo el joven que se acerca a la lectura de la palabra de Cristo con la pregunta de por qué existe el mal en el mundo, cuando acepta la verdad de las bienaventuranzas, termina poniéndose otra pregunta: ¿qué hacer para vencer el mal con el bien?
Más aún: acaba ya con una respuesta a esa pregunta, que es fundamental en la existencia humana.
Y bien podemos decir que quien halla esta respuesta y sabe orientar coherentemente su conducta ha logrado hacer penetrar el Evangelio en su vida. Entonces es verdaderamente cristiano.
Con los criterios sólidos que saca de su convicción cristiana, el joven sabe reaccionar debidamente ante un mundo de apariencias, de injusticia y materialismo que le rodea.
Ante la manipulación de la que puede sentirse objeto mediante la droga, el sexo exasperado, la violencia, el joven cristiano no buscará métodos de acción que le lleven a la espiral del terrorismo; éste le hundiría en el mismo o mayor mal que critica y depreca. No caerá en la inseguridad y la desmoralización, ni se refugiará en vacíos paraísos de evasión o de indiferentismo. Ni la droga, ni el alcohol, ni el sexo, ni un resignado pasivismo acrítico eso que vosotros llamáis pasotismo”— son una respuesta frente al mal. La respuesta vuestra ha de venir desde una postura sanamente crítica; desde la lucha contra una masificación en el pensar y en el vivir que a veces se os trata de imponer; que se ofrece en tantas lecturas y medios de comunicación social.
¡Jóvenes! ¡Amigos! Habéis de ser vosotros mismos, sin dejaros manipular; teniendo criterios sólidos de conducta. En una palabra: con modelos de vida en los que se pueda confiar, en los que podáis reflejar toda vuestra generosa capacidad creativa, toda vuestra sed de sinceridad y mejora social, sed de valores permanentes dignos de elecciones sabias. Es el programa de lucha, para superar con el bien el mal. El programa de las bienaventuranzas que Cristo os propone.


*Viaje apostólico a España. Madrid, 3 de noviembre de 1982. Celebración de la palabra con los jóvenes. Homilía de Juan Pablo II. Puntos 2 y 3. Texto completo en w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/homilies/1982/documents/hf_jp-ii_hom_19821103_giovani-madrid.html

viernes, 18 de marzo de 2016

Convivencia intercultural

Expectativas que se tuercen

Cuando no se cumplen las expectativas la decepción asoma en grado equivalente a la intensidad del anhelo que las ha originado. Es lógico que los padres hagan planes más o menos idealizados sobre el futuro de sus hijos, que tienen su reflejo en el ambiente familiar, las relaciones sociales y el enfoque educativo y formativo. Llega, sin embargo, el momento en que los hijos empiezan a tomar sus propias decisiones, una emancipación progresiva hasta llegar a la plena autonomía. Durante este proceso se producen fricciones y desavenencias porque los intereses no siempre coinciden y, en ocasiones, incluso pueden llegar a ser contrapuestos. Los desencuentros entre padres e hijos también afectan a la pareja, cuestionándose la actuación de cada uno de sus miembros en el ámbito familiar. Una parte del problema radica en no acabar de entender la libertad del ser humano, esa capacidad que tiene para orientar su vida. Clamamos por ser libres, pero asumir la libertad de aquellos a los que se tutela o se ha tutelado cuando su proyecto de vida difiere del que se había proyectado de antemano cuesta de aceptar.

Chauveron
Lo expuesto, tratado en clave de humor, formar parte del contenido de la película francesa dirigida por  Philippe de Chauveron Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? (Qu'est-ce qu'on a fait au Bon Dieu?) estrenada  en 2014. Es una comedia divertida que plantea una situación chocante, pero perfectamente posible en la configuración actual de las sociedades occidentales. Un matrimonio francés acomodado, tradicional, conservador y católico con cuatro hijas, está desconcertado y perplejo ante la decisión de las tres primeras de casarse respectivamente con un árabe, un judío y un chino. Aun y así confían en que la decisión de la menor, cuando se produzca, será más acorde con sus anhelos, pero les espera un nuevo chasco.

Chinon
El guión pone el acento en los tópicos y estereotipos que acompañan socialmente a cada una de las razas y culturas representadas, que son la fuente habitual de discrepancias y recelos entre ellas, pero al mismo tiempo pretende mostrar como esas diferencias se minimizan cuando sus miembros se relacionan, se escuchan y se respetan. El relato incide en la importancia de crear espacios de convivencia y la disposición positiva hacia la comprensión, algo que no se consigue de golpe, porque es preciso cambiar esquemas mentales que requieren un tiempo de asimilación, durante el cual se producen tensiones tanto interiores como de relación. Una vez superadas se pueden lograr provechosas sinergias.


Una película entretenida que permite pasar un buen rato, reírse, emocionarse y, si se quiere, extraer útiles conclusiones.

  


martes, 15 de marzo de 2016

Construcción bajo sospecha

Desvío presupuestario del 111%

Hace unos días recibí un mensaje de un primo de mi madre que se hacía eco de la denuncia publicada en Facebook de Albano Dante Fachin Pozzi, * diputado de ‘Catalunya sí que es pot’ en el Parlament de Catalunya, donde relata las irregularidades observadas en la construcción del hospital Moisès Broggi en Sant Joan Despí, cuyo coste final de las obras superó con creces el doble de lo presupuestado.  Además de detallar las anomalías detectadas basadas en un informe de la Sindicatura de Comptes de Catalunya se sorprende de la escasa repercusión mediática que ha tenido el caso y, por este motivo, utiliza las redes sociales para darlo a conocer. Consultando en la red he descubierto distintos medios que se hacen eco del informe de la Sindicatura de Comptes entre los que no se incluyen, sorprendentemente, los de más difusión en Catalunya. **

¿De qué sirven los concursos para la licitación de obra pública si no se respetan los términos establecidos? ¿Por qué las obras públicas son tan proclives a la falta de rigor y el mangoneo? Difícilmente los organismos públicos tendrán prestigio si los responsables de gestionar y administrar el dinero de los ciudadanos actúan con prodigalidad.  



sábado, 12 de marzo de 2016

Necesidad de desembuchar

Historia de reconciliación y perdón

Trofeo Fesival Cannes
El párroco anunció durante la misa dominical una sesión de cine fórum en el centro parroquial, donde estaba previsto proyectar la película Cartas a Dios, con el propósito de relacionarlo con el año de la misericordia. En el último momento hubo problemas con la copia y se substituyó por Secretos y mentiras (Secrets and Lies), dirigida por Mike Leigh y premiada con la Palma de Oro en el festival de Cannes de 1996.

No es una película de temática religiosa, pero ello no impide  que se pueda relacionar su contenido con aquello a lo que el Santo Padre ha querido que se preste especial atención. La historia que narra es un canto a la reconciliación en el seno de una familia, pero para que sea posible es necesario que salgan a la luz hechos traumáticos que durante mucho tiempo han sido silenciados, haciendo mella en la relación entre sus miembros.

Mike Leigh
Holborn Station
en Londres
En este recomendable film el hecho que destapa la caja de los truenos es el deseo de Hortense de conocer a sus padres biológicos, después del fallecimiento de sus padres adoptivos. La identificación y localización de su madre no le supone especiales dificultades, sin embargo las mayores trabas se derivan de una cuestión racial y de la incierta respuesta de su progenitora. Durante el relato se van dando pistas del sufrimiento que arrastran los protagonistas hasta que se llega a un episodio de fuerte tensión emocional en el transcurso de una celebración que les ha congregado, donde salen a relucir todas las heridas del pasado. Al desconcierto inicial le seguirá una respuesta empática que será la semilla que permitirá sanar las desavenencias; perdón y reconciliación mutua que abren una nueva etapa más esperanzadora en la vida de cada uno de los protagonistas.

Hay hechos en la vida que hacen sufrir, nadie está inmune –si andamos es fácil que nos ensuciemos con el polvo del camino-, pero lo que corroe el alma es no poder compartirlos con alguien dispuesto a escuchar y acoger. ¡Cuánto daño hace ese pudor mal entendido que pretende enterrar hechos desagradables sin permitir que las heridas producidas cicatricen: que no se sepa; qué van a decir, qué pensarán. Y esto ocurre en la vida social y en la espiritual. En su libro ¡Ahora comienzo! * Jesús Urteaga reproduce una bella estrofa del poema épico La Araucana, ** que puede ser un buen motivo de reflexión:
"Que aunque esto haya tardado de mi parte
y a reducirme a lo postrero aguarde,
sé bien que en todo tiempo y toda parte
para volverse a Dios jamás es tarde;
que nunca su clemencia usó de arte
y así el gran pecador no se acobarde,
pues tiene un Dios tan bueno, cuyo oficio
es olvidar la ofensa y no el servicio."

* Jesús Urteaga: ¡Ahora comienzo! ‘1986’ – Palabra – Libros mc nº 6 – 9ª edición ‘2001’ - Conversión. Página 34

**Alonso de Ercilla y Zúñiga: La Araucana. Tomo segundo, parte tercera, canto XXXVII, versos 593-600 (http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/libros/E/Ercilla%20y%20Zuniga,%20Alonso%20de%20-%20La%20Araucana.pdf)





lunes, 7 de marzo de 2016

Discrepancia letal

La irracionalidad del fanatismo

La respuesta al régimen nazi en el seno de la comunidad protestante fue diversa. A ello se refería el cardenal Ratzinger en la entrevista que dio origen al libro Informe sobre la fe (1): ...«...el núcleo creyente de la Iglesia evangélica desempeñó un destacado papel en la resistencia a Hitler. Me acuerdo de la Declaración de Barmen, del 31 de mayo de 1934, con la que la “Iglesia confesora” (bekennende Kirche) se apartó de los “Cristianos alemanes” y realizó así el acto básico de oposición a las pretensiones totalitarias de Hitler. Por otra parte, el fenómeno de los “Cristianos alemanes” hizo ver el singular peligro al que quedó expuesto el protestantismo en el momento de la toma del poder por los nazis. La idea de un cristianismo nacional, es decir, germano, antilatino, deparó a Hitler un punto de conexión, lo mismo que la tradición de la Iglesia estatal y la fuerte insistencia en la obligación de la obediencia a la autoridad, tan familiar a la tradición luterana. Por estos aspectos, el protestantismo alemán, en particular el luteranismo, se vio al principio mucho más expuesto a los ataques de Hitler. ».

Los Cristianos Alemanes (2) (Deutsche Christen) fueron un movimiento religioso iniciado por un grupo de clérigos y feligreses de las iglesias protestantes de Alemania en la 1931, quienes propusieron y difundieron una "fusión" de elementos del cristianismo y del nazismo para plegarse a la ideología del Tercer Reich sin afectar sus creencias. En contraposición, la Iglesia Confesante o Iglesia de la Confesión  (3) (Bekennende Kirche) fue un movimiento del cristianismo protestante fundado en Alemania en 1934 para oponerse al intento de control nazi de las iglesias.

Ante la observación del entrevistador: ‘Eso no quita el que también los protestantes se significaran en la lucha contra el nazismo’, Ratzinger responde: «Claro que no. De lo que acabo de decir sobre el protestantismo se deduce precisamente que los protestantes necesitaban un coraje más personal para resistir a Hitler. Karl Barth expresó con mucha claridad este estado de cosas cuando rechazó el juramento de los funcionarios. Así se explica que el protestantismo tenga destacadas personalidades de la resistencia antinazi».

Monumento en Múnich en
 recuerdo de la Rosa Blanca.
En este clima surgió el movimiento La Rosa Blanca (4) (Die weiße Rose), fundado en junio de 1942, que abogaba por la resistencia pacífica contra el régimen. Sus miembros eran cristianos protestantes que redactaron, imprimieron y distribuyeron seis hojas en las que se animaba a la resistencia contra el nacionalsocialismo. Entre sus miembros más destacados estaban los hermanos Hans y Sophie Scholl. La película Sophie Scholl: Los últimos días, dirigida por Marc Rothemund y estrenada en 2005, relata los acontecimientos acaecidos tras la última acción del movimiento, la distribución de un manifiesto por los hermanos Scholl en la Universidad de Múnich, donde son delatados y detenidos.  A partir de ese momento la narración se centra en la experiencia de Sophie: los interrogatorios que padece y su estancia en la cárcel, hasta que es juzgada junto con su hermano y el intelectual Christoph Probst. Se trata de un juicio sumarísimo sin garantías procesales, aunque con algunas formalidades, en que son acusados de alta traición y donde el juez se convierte en el principal acusador. Son condenados a muerte y ejecutados el mismo día de la sentencia.

Aunque quizá cargue excesivamente las tintas en la actitud del juez, la pretensión de la película, según mi opinión, es reflejar la locura que genera un régimen totalitario que no tolera a nadie que no siga los postulados del idolatrado líder. En este contexto de ceguera intelectual cualquier discrepancia pública puede conducir a la pena capital.

(1) Josep Ratzinger / Vittorio Messori: Informe sobre la fe (1985)  (Rapporto sulla fede) – BAC (2010) – BAC Popular nº 66 – Traducción: José Luis Legaza, Bartolomé Parera y Gonzalo Haya. Capítulo XI. Hermanos, pero no separados. Páginas 184-185
(4) es.wikipedia.org/wiki/Rosa_Blanca





miércoles, 2 de marzo de 2016

No hay que perder la esperanza

Jubileo de la misericordia

Cuando lo anunció el papa Francisco lo recibí con escepticismo. Me sonaba a buenismo, a todo el mundo es bueno, ancha es Castilla y tópicos del mismo cariz. Hasta que cayó en mis manos el texto de la bula papal* que me envió el obispado de Terrassa y empecé a leerla. En el punto 2 encontré un párrafo que me cautivó: “Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado.” Me di cuenta de que nunca había profundizado en este aspecto capital de la vida cristiana.

Dios siempre tiene la mano tendida, nos viene a decir el texto, pero se precisa nuestra colaboración como apuntaba Agustín de Hipona (San Agustín): ‘Dios que te creo sin ti, no te salvará sin ti’. La palabra clave es conversión y en este sentido decía el obispo de Terrassa en su carta del primer domingo de cuaresma: “Convertirse no es arreglar el exterior, la fachada; es  cambiar la escala de valores, el centro de la vida, el eje que vertebra toda la existencia. Convertirse en el fondo es ser realista, muy realista, tan realista como para llegar a poner el fundamento de la existencia entera en Dios. Para ello es preciso ponerse delante de Él con sinceridad y sin miedo, confrontar nuestra vida con su Palabra hasta el punto que llegue a iluminar el interior entero, incluidos los puntos ciegos de nuestra psicología, los autoengaños, aquellas zonas que nos da miedo examinar,  que quizá año tras año y cuaresma tras cuaresma dejamos sin iluminar porque en el fondo nos da miedo afrontar la reforma que necesita nuestra vida.”**

O sea, que no basta con hacer excursiones para cruzar puerta santas para ganar el jubileo, sino estar dispuestos a modificar aspectos de nuestra vida que nos alejan de la misericordia divina y de  la confraternización con nuestros semejantes. No es un camino fácil, pero hemos de tener la confianza de que no nos van a faltar los medios para llevarlos a cabo. ¿Qué se nos pide? Que nos pongamos a andar en esa dirección.

Vale la pena leer este breve texto y meditarlo. Luego, depende de cada uno el provecho que le puede sacar al mismo.





De la codicia al asesinato

Corrupción policial

En ocasiones se oyen noticias de policías, guardiaciviles o agentes de aduanas cómplices de acciones delictivas relacionadas con el mundo de la droga. El gran volumen de dinero que mueve el tráfico de estupefacientes suele ser un cebo muy atractivo para enriquecerse rápidamente.

Cuando quien teniendo por objeto de su labor la lucha contra el delito y el mantenimiento del orden público se convierte en un delincuente se genera en la sociedad una sensación de desánimo, de indefensión, de desconfianza en quien debe velar por su seguridad. Como dijo San Gregorio Magno Corruptio optimi pessima (la corrupción de los mejores es la peor de todas).

El guión de Único testigo (Witness), película dirigida por Peter Weir estrenada en 1985, basada en un texto de Earl W. Wallace & William Kelley tiene dos vertientes. Una de ellas es mostrar un caso de corrupción policial donde la codicia de unos agentes deriva en el asesinato de dos de sus compañeros y la persecución de otro para evitar que se descubra su delito. La otra es dar a conocer las peculiaridades de los amish,* situándose en el condado estadounidense de Lancaster donde reside una de sus comunidades. El nexo será la condición de testigo del asesinato de un agente de un niño amish. Para proteger al niño y su madre y recuperarse de la herida causada por el disparo de uno de los corruptos el policía que les custodia se verá obligado a convivir en el seno de dicha comunidad. Su estancia generará tensión en el seno del colectivo, caracterizado por su endogamia y costumbres antagónicas con la civilización moderna. Sin embargo, su espíritu cooperativo contribuirá positivamente al desenlace.

*es.wikipedia.org/wiki/Amish
 www.callejeandoporelplaneta.com/condado-lancaster-territorio-amish/