miércoles, 23 de mayo de 2018

Fuerza en la debilidad

Testimonios enriquecedores


Risto Mejide y Aberasturi
Le oí decir a mi madre que cuando nací lo primero que preguntó fue si estaba entero. En esa época nacieron muchos bebés con malformaciones a consecuencia de la Talidomida, un fármaco que se prescribía para aliviar las molestias del embarazo y que fue el causante de mucho dolor. Mi madre no quiso utilizarlo a pesar de que se lo habían recomendado.

Aberasturi y Cris
Hace unos días Risto Mejide entrevistaba en Chester Sapiens al periodista y escritor Andrés Aberasturi (1). Buena parte de la conversación tuvo como protagonista a su hijo Cris, afectado de parálisis cerebral severa. Se lamentaba Andrés de que su hijo no haya tenido la oportunidad de autorealizarse –no utilizó esta palabra-, algo que se resiste a comprender: "Cris no vive una vida como la vivimos nosotros, él vive una estafa". Transmitía el periodista una tensión interior, que se traducía en sentimientos aparentemente contradictorios sobre su persona, sobre la divinidad –"no me cabe ese Dios que nos han vendido"-, sobre Cris…

José Manuel Roas
Solicitando la anuencia de Aberasturi, Risto dio paso a José Manuel Roás, un profesor sevillano que tiene también un hijo, Pablo, con la misma discapacidad, que expuso su experiencia, que partía de una premonición cuando preparándose para unas oposiciones para profesor de educación especial le tocaba abordar el tema de la parálisis cerebral. Le entró pánico sólo de pensar que pudiera tener un hijo con esa discapacidad: "dejé las oposiciones, fui un cobarde". Cuando nació Pablo se sintió abrumado, incapaz de sacar a su hijo adelante: "yo tenía claro que era imposible… para Maite –su esposa- y para mí al menos". Ha pasado el tiempo y comprueba que lo imposible se ha hecho posible, ha descubierto que "el sufrimiento y felicidad van unidos" y que los momentos más felices "con mayúsculas" de su vida "tienen como acompañante a Pablo".

José Manuel y Pablo
José Manuel relata la transformación que Pablo ha operado en su vida a pesar de todos los contratiempos que conlleva su discapacidad: "que en medio de esa cobardía nuestra haya salido la sonrisa y el dar gracias, yo no me lo puedo creer, yo llamo que Dios es esta fuerza en la debilidad… ¡Es un milagro que Pablo pueda disfrutar conmigo!… ¿Quién es Dios para mí? Pues, este que ha actuado en nuestra debilidad. Porque yo soy el cobarde que por un pensamiento, por un solo pensamiento abandoné la oposición y por esta vida –la de Pablo- damos las gracias a Dios todos los días".

Andrés y José Manuel desde su manera de entender esa dura prueba que han tenido que afrontar transmiten honestidad: no se juzgan, se admiran; no se considera uno mejor que el otro, se respetan; no se sienten superhombres, hacen todo lo que está en su mano por el bienestar de su hijo; y entre tanto sufrimiento e inquietudes ambos descubren los valores que desde sus grandes limitaciones les está transmitiendo su hijo.

Una entrevista intensa que vale mucho la pena ver e invita a reflexionar sobre su contenido, hasta el lenguaje no verbal de los protagonistas es importante. Ambos han expresado una experiencia de vida que desaprovecharíamos si interiormente solo respondemos emitiendo un juicio de valor.

(1) www.cuatro.com/chesterinlove/andres-aberasturi-hijo-paralisis-cerebral-entrevista-risto-mejide_0_2565675061.html

martes, 8 de mayo de 2018

Vertiginoso caso práctico

Vencer la resistencia a la comprensión



¿Se puede repetir algo parecido al holocausto en nuestros lares? Desde la distancia cultural, temporal o geográfica puede parecer prácticamente imposible, pero quizá por ello hay una mayor exposición a no detectar a tiempo movimientos encaminados a reproducir actitudes que fueron el germen de esta lamentable página de la historia del siglo XX.

Ron Jones
En California el profesor de historia Ron Jones “en el marco de un estudio sobre la Alemania nazi” realizó un experimento con sus alumnos para intentar explicarles la anuencia de gran parte del pueblo alemán a la acción genocida del régimen nazi sobre los judíos y otros colectivos. Quería “demostrar que incluso las sociedades libres y abiertas no son inmunes al atractivo de ideologías autoritarias y dictatoriales”. Ese efímero proyecto, duró menos de una semana, dio origen al movimiento Tercera Ola cuyo lema era: "Fuerza mediante la disciplina, fuerza mediante la comunidad, fuerza a través de la acción, fuerza a través del orgullo". Al observar el cariz que iba tomando el desarrollo de la experiencia entre los alumnos el docente decidió dar por concluido el experimento. (1)

Años más tarde el escritor neoyorkino Todd Strasser noveló este episodio en La Ola, utilizando el pseudónimo Morton Rhue, que dio origen a una película del mismo nombre dirigida por Dennis Gansel * (2) –también se han hecho representaciones teatrales-. El guion desgrana las fases de lo que se podría denominar un proceso de radicalización, que comienza con la asignación de un líder –papel que asume el profesor- y unas normas disciplinarias; continúa con la incorporación aspectos que les distinguen: nombre, vestuario, logo, saludo…; siguen acciones osadas para hacer visible el movimiento en la sociedad; luego comportamientos discriminatorios entre compañeros…

El clímax se produce en una reunión convocada para dar cohesión al grupo donde el líder arenga a los asistentes con un discurso que les entusiasma. No se admiten reparos ni disensiones: “'La ola' es la única vía para arreglar el camino que están tomado las cosas. Juntos podemos conseguirlo todo. Nosotros hoy tenemos aquí la posibilidad de hacer historia… No nos van a detener. Desde aquí la ola arrasará Alemania entera. Y quien se ponga en nuestro camino será aplastado por 'La ola'.”

Dennis Gansel
El momento de más tensión se produce cuando el orador les pide que se debe hacer con el único discrepante, al que se tilda de traidor. Ante el desconcierto general les plantea opciones: matarlo, torturarlo… “es lo que se hace en una dictadura”. A partir de ahí reconducirá el discurso para que saquen provecho de la experiencia: “¿Os acordáis de la pregunta que surgió en la clase si una dictadura era posible en estos tiempos? Pues es lo que acabamos de ver: fascismo.Todos nos hemos considerado mejores, mejores que los demás, y lo que es aún peor, hemos excluido de nuestro grupo a todos aquellos que no pensaban igual. Les hemos hecho daño. Y no quiero pensar de qué más hubiéramos sido capaces. Tengo que pediros disculpas, hemos ido demasiado lejos. Yo he ido demasiado lejos, todo esto se acabó… Quiero que todos os vayáis a casa ahora, seguro que tenéis muchas cosas sobre las que reflexionar.”

¿Cómo puede ser que algo así sea capaz de involucrar a una sociedad? Porque aunque no gusten los modos que se emplean hay una cierta sintonía hacia los objetivos que se persiguen. En un artículo centrado en las ácidas críticas que surgieron tras la publicación de Eichmann en Jerusalén Monika Zgustova escribe: “Hannah Arendt… puso de manifiesto que el mal puede ser obra de la gente común, de aquellas personas que renuncian a pensar para abandonarse a la corriente de su tiempo. Y eso es válido también para los tiempos que vivimos” (3). También puede ser por desentendimiento: «Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada», dijo Edmund Burke.

*La película no es una réplica de lo que sucedió realmente en el experimento, es una ficción que lo toma como referencia situando el escenario en Alemania y añadiéndole una dosis excesiva de dramatismo, especialmente en lo que afecta al desenlace.

(2) La ola. Título original: Título original: Die Welle. Año: 2008. Duración: 110 min. País: Alemania. Dirección: Dennis Gansel. Fuente: www.filmaffinity.com/es/film695239.html
(3) Monika Zgustova: El malentendido sobre Hannah Arendt. Fuente: elpais.com/elpais/2013/07/25/opinion/1374764105_218903.html

sábado, 5 de mayo de 2018

Dilemas angustiosos

Dudas e incomprensiones ante la persecución


Es muy difícil, por no decir imposible, ponerse en la piel de quien sufre una sangrienta persecución, cualquiera que sea el motivo que la ha originado. La película Silencio (1) nos transmite una de las muchas que ha sufrido el cristianismo durante su existencia y que en esta época se siguen produciendo de forma más abrupta en Asia y África y más sibilina en los países occidentales.

El escenario escogido son unos hechos producidos en Japón en el siglo XVII que dieron origen a un relato de Shusaku Endo con el mismo título. Pablo J. Ginés describe el entorno: “San Francisco Javier fue el primer misionero católico en llegar al país en 1549, y en apenas 60 años Japón ya contaba con unos 300.000 católicos… En 1600 había unos 95 jesuitas extranjeros… y unos 70 hermanos jesuitas japoneses… Pero en 1614 empezaron las persecuciones fuertes del Estado contra los cristianos. Unos mil católicos murieron mártires de forma directa, en ejecuciones. Varios miles más murieron de enfermedad y pobreza al serles confiscados sus medios de vida.” (2) El objetivo que se pretendía justificar con la persecución era la preservación de la cultura ancestral japonesa y la hegemonía de la espiritualidad budista.

Una vez más se cumplía la advertencia de Jesús relatada por el evangelista Juan: "Os he dicho todo esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas; más aún: llega la hora en la que todo el que os dé muerte pensará que hace un servicio a Dios. Y esto os lo harán porque no han conocido a mi Padre, ni a mí.” (3) ¿Cómo cabe reaccionar en esos casos? No hay una respuesta unánime. La decisión que se tome dependerá de la situación concreta y del estado anímico de cada uno.

Robert Spaemann
La perversidad que conllevan las operaciones genocidas se manifiesta en la crueldad de los métodos empleados para obtener sus objetivos. Entre ellos la presión psicológica que realizan los ejecutores para involucrar a otros actores en su acción, como el caso que analiza Robert Spaemann sobre los médicos que elaborando listas de pacientes para el régimen nazi “habían tomado parte en la campaña gubernamental de eutanasia masiva para los enfermos mentales” y habían justificado su colaboración porque “habían excluido de las listas, aproximadamente un 25% de enfermos, infringiendo así las disposiciones vigentes”. Su colaboración les había hecho partícipes de la ejecución de cada uno del 75% restante. Spaemann recoge de la ética clásica la respuesta al dilema: “nadie tiene responsabilidad de lo que sin su intervención sucede, siendo así que esto sólo podría evitarse haciendo algo que no le incumbe hacer.” (4)

Andrew Garfield (protagonista)
y Martin Scorsese (director)
Al padre Rodrigues, el protagonista principal de la película, le plantean una disyuntiva parecida: ‘si apostata se salva él y salva a unos cristianos a los que se está torturando’. Como suele ocurrir el efecto de su renuncia será efímero, una y otra vez será sometido a continuas pruebas para ratificar su decisión, siendo instrumentalizado al mismo tiempo para que los genocidas prosigan con su campaña. Salva su vida a costa de someterse dócilmente a sus dictados.

Templo en Nagasaki
Intuyendo su muerte dice San Pablo: “estoy a punto de derramar mi sangre en sacrificio, y el momento de mi partida es inminente. He peleado el noble combate, he alcanzado la meta, he guardado la fe.” (5) Muchos cristianos japoneses pagaron un alto precio –sufrimiento y muerte- por su fidelidad. ¿Qué juicio merecen aquellos que abjuraron públicamente de su fe, especialmente los sacerdotes? La valoración humana puede ser variopinta, en función de las propias convicciones y teniendo en cuenta las circunstancias. El guion incide en ello en la escena final, poniendo el acento en las limitaciones de nuestra apreciación con unas palabras enigmáticas: “El hombre que un día fue Rodrigues acabó como ellos querían…, alejado de Dios, pero eso es algo que sólo Dios puede confirmar”, acompañándolas de una imagen contradictoria.

(1) Silencio. Título original: Silence. Año: 2016. Duración: 159 min. País: Estados Unidos. Dirección: Martin Scorsese. (www.filmaffinity.com/es/film556741.html)
(2) Pablo J. Ginés/ReL30 noviembre 2016: «Silencio» de Scorsese: una cosa es la novela, otra el filme y otra la historia real de los mártires. Fuente: www.religionenlibertad.com/silencio-scorsese-una-cosa-novela-otra-filme-53468.htm
(4) Robert Spaemann: La perversa teoría del fin bueno. Fuente: es.catholic.net/op/articulos/44060/cat/415/la-perversa-teoria-del-fin-bueno.html#
(5) Fuente: www.bibliatodo.com/la-biblia/La-sagrada-biblia-edicion-eunsa/2timoteo-4