sábado, 27 de enero de 2018

Hacer del trabajo artesanía

La trastienda del éxito editorial

Hace unos años la Generalitat de Catalunya hacía una campaña publicitaria con el lema: “El trabajo mal hecho no tiene futuro. El trabajo bien hecho no tiene fronteras” (1). Tenemos experiencia que el trabajo se puede hacer de muchas maneras, desde la chapuza o el 'tente mientras cobro' hasta la exquisitez o la excelencia, pasando por el cumplimiento o el mero cumplimiento, ese trabajo correcto pero hecho con frialdad, sin alma, que encajaría con lo que Álvaro del Portillo expresaba como “cumplo y miento” (2).

La película El editor de libros (3) recrea un período de la vida de Maxwell E. Perkins reputado empleado de la editorial Charles Scribner's Sons que promovió las carreras literarias de Francis Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway y Thomas Wolfe. El film destaca la relación con este último, especialmente dificultosa por el carácter histriónico del personaje y su desbordada creatividad narrativa con gran alarde retórico. El éxito conseguido por el primer texto publicado enturbiará la relación entre ambos cuando el autor le presenta al editor un nuevo trabajo, un manuscrito de 5.000 folios que será el germen de Del tiempo y el río.

Libro que ha inspirado
la película
Pulir el original costará de más de dos años, con episodios de gran tensión de por medio: “Hay libros que han de ser largos, me entiendes. Gracias a Dios que Tolstoi no te conoció porque su gran novela sería Guerra y nada…” pone en boca de Wolfe el guion. “Para ser novelista has de seleccionar, has de modelar y esculpir”, le replica Perkins. Lo que no impide que finalizada la tarea el escritor quiera que se incluya en el texto: “Este libro está dedicado a Maxwell Everts Perkins, un hombre valiente y honrado, que apoyó al autor de este libro en épocas de amarga desesperación. El autor espera que este libro resulte digno de él”. Una dedicatoria que perturba a su mentor: “Los editores han de ser anónimos. Además, siempre hay el temor que haya deformado tu libro. Quién dice que no se habría de publicar tal como lo trajiste. Guerra y paz, no solo Guerra; es eso lo que no nos deja dormir a los editores. ¿De verdad mejoramos los libros o los hacemos diferentes?"

Michael Grandage
El trabajo de Perkins iba más allá de lo que se le podía exigir. Nando Salvà en su crónica de El Periódico resalta las palabras del director del film Michael Grandage: «Hasta que apareció Perkins, los editores trabajaban de forma mecánica, se limitaban a corregir ortografía y puntuación… Él, en cambio, siempre trabajó estrechamente con los autores para perfilar sus obras y ayudarles a alcanzar el mayor número posible de lectores». Una labor que precisaba dedicación, paciencia y, también, la fortaleza necesaria para evitar que le acabase dominando, sobre todo cuando se tiene enfrente una personalidad tan compleja, arrebatadora y absorbente, como le alerta Aline Bernstein, la pareja del escritor: “Te hace hacer cosas que nunca hubieras pensado que harías, te libera, y en el momento que no puedes pasar sin él te abandona y nunca te vuelves a sentir tan viva.” Perkins se verá obligado a reflexionar para poner orden en sus prioridades.

Nando Salvà
No se trabaja así pensando en una recompensa inmediata, más allá de la satisfacción que puede producir el trabajo bien hecho. Perkins no buscaba protagonismo: “solía decir que los libros pertenecen a quienes los escriben; que un editor no crea nada, que tan solo es la doncella del autor y por tanto debería mantenerse en el anonimato”, escribe Salvà. Hacía un trabajo de depurada artesanía para que el producto brillase y, a través de él, sus peculiares proveedores luciesen.


(1) “Aquest eslògan presentava una campanya que va llençar la Generalitat els anys 80 per millorar l’autoestima dels catalans. Tenia com a contrapartida la frase “la feina mal feta no té futur”, de contingut també prou interessant. I de fet, tot i que es va fer popular ja fa trenta anys, el contingut té plena vigència.” (eapc.blog.gencat.cat/2013/06/26/la-feina-ben-feta-no-te-fronteres-si-es-comparteix/)
(2) Javier Medina Bayo, autor de Álvaro del Portillo: un hombre fiel: “Don Álvaro buscó la santidad en el cumplimiento de sus deberes ordinarios: primero, como ingeniero; después, como sacerdote y como obispo. Eso sí, su cumplimiento era amoroso, fundado y alimentado por un trato intenso con la Trinidad, un gran amor a la Santísima Eucaristía y a los demás sacramentos, una tierna devoción a la Virgen.
He subrayado que el “cumplimiento” de sus deberes era “amoroso”, porque –como nos explicó muchas veces– para un cristiano no es suficiente un simple “cumplir por cumplir”: si nos limitamos a eso, el cumplimiento termina pronto en un “cumplo y miento”. El cristiano debe hacerlo todo –aun lo que parezca más intrascendente– por amor a Dios y a los demás.” (opusdei.es/es-es/article/la-vida-de-don-alvaro-era-un-si-total/)
(3) El editor de libros. Título original: Genius. Año: 2016. Duración: 104 min. País: Reino Unido. Dirección: Michael Grandage.
(4) Nando Salvà: El ojeador de grandes genios de la novela (www.elperiodico.com/es/mas-periodico/20161204/max-perkins-ojeador-grandes-genios-novela-5666131)

    

jueves, 25 de enero de 2018

Procedimientos judiciales

Misma letra con distintos efectos


Lo hemos oído repetidas veces: ‘todos somos iguales ante la ley’, ¿pero realmente es así? Una vez promulgada una ley tiene carácter universal en su ámbito de actuación, pero la forma en que es aplicada depende de otras consideraciones que la hacen distinta en cada caso; la interpretación que el juez dé a las circunstancias que rodean a cada acusado y al hecho que se somete a juicio determinarán sus efectos.

Jaime Balmes reflexiona sobre la igualdad ante la ley en forma de diálogo en El Criterio (1):
La ley dice: el que contravenga sufrirá la multa de mil reales, y en caso de insolvencia diez días de cárcel. El rico paga los mil reales, y se ríe de su fechoría; el pobre que no tiene un maravedí, expía su falta de rejas adentro. ¿Dónde está la igualdad ante la ley?
El interlocutor replica: “Pues yo quitaría esas cosas; y establecería las penas de suerte que no resultase nunca esta desigualdad.”
…Demos que para una transgresión está señalada la pena de diez mil reales; dos hombres han incurrido en ella, y ambos tienen de qué pagar; pero el uno es opulento banquero, el otro un modesto artesano. El banquero se burla de los diez mil reales, el artesano queda arruinado. ¿Es igual la pena?…
…Demos que la pena sea corporal, encontraremos la misma desigualdad. El presidio, la exposición a la vergüenza pública, son penas que el hombre falto de educación y del sentimiento de dignidad, sufre con harta indiferencia; sin embargo, un criminal que perteneciese a cierta categoría preferiría mil veces la muerte. La pena debe ser apreciada, no por lo que es en sí, sino por el daño que causa al paciente y la impresión con que le afecta pues de otro modo desaparecerían los dos fines del castigo: la expiación y el escarmiento. Luego, una misma pena aplicada a criminales de clases diferentes, no tiene la igualdad sino en el nombre, entrañando una desigualdad monstruosa.

La película Fracture (2) pone el foco en los resquicios que pueden dejar los procedimientos judiciales cuando la instrucción no se realiza adecuadamente, que pueden llegar a permitir que el delincuente quede eximido de su culpa. Se trata de juzgar un crimen pasional cometido con gran frialdad. Los agentes de policía que acuden al lugar de los hechos alertados por los vecinos no tienen dudas sobre el autor de la agresión, que es arrestado sin ofrecer resistencia. De la acusación se encarga un reputado ayudante de fiscal que cuenta por victorias los casos en que ha intervenido, pero está a punto de incorporarse a un prestigioso bufete. Su exitosa experiencia, la aparente claridad que presenta el caso y el atractivo futuro profesional que le espera, le auguran un trámite sin apenas complicaciones. Pero se verá sorprendido por un acusado que ha diseñado minuciosamente su estrategia de defensa y actúa con gran aplomo, permitiéndose incluso provocarle al señalarle dónde se encuentra su punto débil: ‘es usted un ganador’. Muchos chascos son producto del exceso de confianza.

Esta ficción deja entrever la complejidad de los procedimientos judiciales, que requieren ser instruidos y juzgados con tiento, teniendo en cuenta el papel que juegan cada uno de los actores implicados y las garantías que hay que salvaguardar. Todo ello encaminado a alcanzar el máximo grado de certidumbre antes de sentenciar; es conocida la máxima in dubio pro reo –ante la duda se ha de favorecer al acusado-.

Cuando un caso adquiere gran resonancia mediática la opinión popular no acostumbra a mostrar tantos miramientos en sus juicios y según de quien se trate la ‘presunción de inocencia’ se transforma fácilmente en ‘presunción de indecencia’ gracias al estímulo de comunicadores ávidos de protagonismo.

Quizá peliculas como la referida contribuyan a entender lo sucedido en casos como el asesinato de Diana Quer, donde muchos se preguntan por qué no se detuvo antes al presunto asesino si los investigadores estaban convencidos de quién era el culpable o los tira y afloja que se derivan de la situación procesal de Carles Puigdemont y sus compañeros con residencia temporal (?) en Bélgica.

(1) Jaime Balmes: El Criterio (1845). Editorial Ramón Sopena (1981) ´Colección: Biblioteca Sopena, número 590. 224 páginas. Fragmento en el capítulo 14: El juicio, epígrafe: 14.5 Palabras mal definidas. Examen de la palabra igualdad.
(2) Título original: Fracture. Año: 2007. Duración: 112 min. País: Estados Unidos. Dirección: Gregory Hoblit

martes, 9 de enero de 2018

Gratitud a contracorriente

A pesar de los pesares


Dice el refrán que ‘es de bien nacidos ser agradecidos’, pero hay circunstancias en la vida en que se hace costoso mostrar agradecimiento. En la introducción de Educar en la gratitud (1) se habla de un chico de doce años, Matthew que pasa de vivir acomodadamente a experimentar la precariedad. Si para un adulto resulta difícil de asumir, para un preadolescente el descalabro económico familiar es un varapalo que podría conllevar una actitud hosca o malhumorada, no tan solo por las carencias materiales que comporta, sino también por la reacción que se puede producir en su entorno –amigos, compañeros, vecinos…- que podía marginarlo o, incluso, someterlo a burlas. No fue esa su experiencia, quizá porque afrontó la situación con naturalidad, o bien porque le permitió valorar aspectos de su vida a los que antes no les prestaba atención. El caso es que en una redacción escolar sobre la gratitud escribió: «Mi vida no sería la misma sin todos los que me han ayudado a conseguir mis objetivos. Estoy agradecido a Dios, a mi familia, a mis amigos, e incluso a mis profesores, por ayudarme a mejorar mi vida».

Este libro lleva el subtítulo ‘cómo enseñar a apreciar lo positivo de la vida’, una actitud que resaltaba Carles Capdevila al inicio de uno de sus últimos actos públicos (2) en los que decía que era un ‘optimista con pruebas’, entre ellas tener cuatro hijos –dos adolescentes- y estar contento, y haber sacado adelante un proyecto arriesgado como el periódico Ara que dirigió, a pesar de haber iniciado la andadura en medio de la gran crisis en la que está inmersa la prensa en papel. Unas palabras que adquieren mayor relevancia al ser pronunciadas por quien está aquejado de una grave enfermedad y sabe que le queda poco tiempo de vida.

En su intervención hizo mención a las cartas de agradecimiento que le enviaban al periódico los familiares de una persona fallecida dirigidas al personal sanitario. Una situación que puede parecer paradójica si el único objetivo hubiera sido la curación del enfermo: ¡cómo agradecer un fracaso! Sin embargo él hacía hincapié en que no solo se cura sino que se cuida (tenir cura en catalán) al paciente. Pese a no haber conseguido la curación había estado bien atendido, ese era el motivo de gratitud. A este trato se refería un artículo que obtuvo un premio publicado en el Ara: “Desde hace meses para mí cada día es el Día Mundial de la Enfermería, no sólo el 12 de mayo. Desde que soy fan de este colectivo –de la forma más interesada, porque las necesito, y de la forma más agradecida, porque hacen mucho más que curarme, cuidan de mí.” (3)

Algo parecido ocurre en la película Los milagros del cielo (4) cuando todos los esfuerzos humanos y económicos empleados por una familia para conseguir que Anna, una niña de doce años, se cure de una extraña dolencia del que no se conoce un remedio eficaz. Recurren al único especialista que puede ofrecer un resquicio de esperanza pero el tratamiento experimental que le aplican no da el resultado apetecido. El proceso de la enfermedad ha creado tensiones en la familia, ha cuestionado las creencias de sus miembros y ha supuesto un elevado desembolso económico que casi les arruina. La decepción al constatar que la vida de Anna continuará deteriorándose sin que haya nada que lo pueda remediar no va acompañada de quejas o reproches contra el médico y el personal sanitario. Asumen la situación y se esfuerzan en atender en casa de la mejor manera posible a la hija y hermana. 

Cuando se produce después un hecho extraordinario que rompe con todas las previsiones la madre, Christy, relata delante de su comunidad religiosa lo sucedido. Durante su intervención se muestran escenas relacionadas con episodios de la película que no se habían expuesto por quedar al margen de los protagonistas, se trata atenciones y gestiones que algunos personajes habían realizado en favor de los miembros de la familia sin que ellos tuvieran conocimiento de ellas. Me recordó una oración que aprendí hace bastantes años y que de tanto en tanto recito: “Te doy gracias, Señor, por todos tus beneficios, también de aquellos que desconozco.” (5) Violeta Parra lo expresa de otra manera: ‘Gracias a la vida que me ha dado tanto’ (6).

(1) Jeffrey J. Froh y Giacomo Bono: Educar en la gratitud. Título original: Making Grateful Kids. The Science of Bullding Character (2015) Ediciones Palabra (2016)
(2) Carles Capdevila: Viure amb humor. Teatre L’Atlàntida de Vic 23/05/2017. www.youtube.com/watch?v=ScxgPfvcS3M
(3) Carles Capdevila: Cada noche es el día mundial de la Enfermería (https://www.ara.cat/es/noche-dia-mundial-enfermeria-carles-capdevila-articulo-premiado_0_1688831241.html)
(4) Los milagros del cielo. Título original: Miracles from Heaven. Año: 2016
Duración: 109 min. País: Estados Unidos. Dirección: Patricia Riggen
(5) Gratias tibi, Deus, gratias tibi, pro universis beneficiis tuis etiam ignotis!: Te doy gracias, Señor, por todos tus dones, también por los beneficios que me concedes y que no conozco. (rsanzcarrera.wordpress.com/2016/10/29/algo-sobre-las-acciones-de-gracias/)
(6) Violeta Parra: Gracias a la vida
Letra: www.cancioneros.com/nc/685/0/gracias-a-la-vida-violeta-parra