sábado, 12 de junio de 2021

Ignominia con rostro humano

Un motivo para pulir nuestros sentimientos

François Bizot es un etnólogo francés apresado en octubre de 1971 en Camboya por los jemeres rojos, que lo acusaban de ser un espía americano. Fue liberado tres meses después. Ante la inminencia del juicio al que iban a ser sometidos sus captores por crímenes contra la humanidad declaraba: «Veo el crimen contra la humanidad como una especie de mirada que se vuelve de repente sobre nosotros mismos. Me gustaría que se tuviese el valor de humanizar a los verdugos –sin querer perdonarles ni minimizar sus crímenes- para ver en ellos lo que el hombre es capaz de ser, lo que nosotros somos capaces de ser» (1).

François Bizot
Bulle la consternación, la conmoción, la repulsa, la indignación… por las siniestras acciones de Tomás Gimeno con sus hijas en Tenerife y el asesino confeso de Rocío Caíz en Martín de la Jara. Se suceden manifestaciones públicas de rechazo a estos macabros comportamientos que reclaman la adopción de medidas para evitar que se vuelvan a producir casos similares. Son expresión de un sentimiento generalizado entre la población de cercanía con las víctimas y distanciamiento con los agresores, a los que se puede considerar una especie anómala que convive con nosotros, como refiere Bizot: «nos contentamos con ver al culpable en el monstruo, con ver a un ser que está muy lejos de nosotros. Nos negamos a verlo como un ser humano, alguien que se asemeja a lo que somos, pero con una historia diferente» (2).

«Todo lo que se rompe me concierne» concluye Ernesto Frattarola en el poema Cristal (3). Los casos mencionados son roturas que estremecen la conciencia, difícilmente dejan a alguien indiferente. Pero se corre el riesgo de desconectar pronto acuciados por multitud de acontecimientos y alternativas que atraen nuestra atención a diario. El profeta Joel advierte a sus contemporáneos: «desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos» (4). El reproche a acciones tan deleznables ganaría en honestidad si da pie a examinar si en nuestros sentimientos anida algún brote de aversión a nuestros semejantes.


(1) Extraído de Tzvetan Todorov: La memoria, ¿un remedio contra el mal? Editorial: Arcadia. 39 páginas. Páginas 21-22.

(2) Extraído de Nacho Vega: Sobreviviente del genocidio camboyano contado libro de reunión con verdugo, publicado el 2 de septiembre de 2020 en Noticias RTV. Referencia: https://noticiasrtv.com/sobreviviente-del-genocidio-camboyano-contado-libro-de-reunion-con-verdugo/

(3) Incluido en el poemario de Ernesto Frattarola Cuarto Menguante publicado por Ars Poetica. Referencia del poema: http://arrebatosaliricos.blogspot.com/2019/09/algunos-poemas-de-cuarto-menguante.html

(4) Libro del profeta Joel, capítulo 2, versículo 13: «Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia.»