martes, 14 de julio de 2020

Educar la libertad

Iluminar un camino de desarrollo personal


En su extenso tratado sobre la moral cristiana Servais Pinckaers dedica la tercera y última parte a la libertad, alrededor de 150 páginas. Distingue dos enfoques distintos. En el que denomina ‘libertad de indiferencia’, la libertad se concibe como un conjunto de decisiones inconexas entre sí de orden disyuntivo entre opuestos: o esto o lo otro. Al concentrarse en los hechos concretos, se convierte en algo parecido a una libertad de usar y tirar. Al otro enfoque lo llama 'libertad de calidad' y tiene carácter conjuntivo. Se plantea como un proceso de capacitación para la toma de unas decisiones que se relacionan entre sí por cuanto cada una de ellas tiene una incidencia en la personalidad.

Como se hace a grandes rasgos en el ser humano, distingue Pinckaers tres etapas en el desarrollo de la libertad de calidad: “A la infancia corresponde lo que nosotros denominados la etapa de disciplina; a la adolescencia corresponde la etapa del progreso, y con la edad adulta concuerda la etapa de la madurez o de la perfección de la voluntad” (1). Tiene claro además que es de calidad esa «libertad que no se da, sino que se conquista», por la que «uno no se libera a sí mismo más que al mejorar».

En la primera etapa tiene especial importancia la educación que se recibe. A algunos que elucubran ‘más educación, menos libertad’ les puede parecer antagónico; sería lo propio de quien entiende la educación como adiestramiento. Pero educar supone a la vez instruir (docere) y desarrollar potencialidades (educere), donde tan importantes son los conocimientos que se imparten, como las actitudes positivas que se fomentan y el ejemplo que se transmite. Víctor García Hoz hablaba de pedagogía visible y educación invisible. La buena educación no constriñe, sino que ilustra y abre horizontes.

Pinckaers recurre a Lucien Laberthonnière, reproduciendo un fragmento de la Teoría de la Educación, publicada en los albores del siglo XX, para ejemplificar las disposiciones con que el docente ha de afrontar la tarea educativa para que redunde en mayor provecho del alumno. Aunque el autor circunscribe su relato a un contexto específico, los objetivos que traza son plenamente válidos para otros ámbitos educativos: «El educador católico mentiría a su discípulo y a su misión sí perdiendo de vista las condiciones en que vivimos, practicara la máxima “laissez faire” (“dejar hacer”) y se abstuviera, bajo cualquier pretexto de intervenir en la vida de los niños que le han sido confiados. Pero mentiría igualmente a su título y a su misión si, por otra parte, perdiendo de vista el ideal sublime de la salvación cristiana, tendiera a fabricar autómatas sin iniciativas que no pensaran y obraran más que por una orden venida desde arriba. Hay cosas mucho mejores que hacer que respetar libertades de conciencia, y hay también cosas mucho mejores que hacer que apoderarse de las almas al imponerles por fuerza o por habilidad unos pensamientos y unas creencias. Su tarea es infinitamente más delicada y más noble, porque debe contribuir a formar conciencias libres, de tal suerte que los pensamientos y las creencias que les inspire se produzcan en ellos como frutos de vida que les pertenezcan en propiedad» (2).
Josep-Àngel Saiz Meneses

También para aquellos que realizan un trabajo de orientación personal son convenientes estas disposiciones, como expresa el obispo de Terrassa, Josep-Àngel Saiz, en su última carta dominical: «El acompañamiento espiritual consiste en ayudar a la persona en el proceso de conocimiento de sí misma, de aceptación de sí misma y de desprendimiento de todo egocentrismo; en ayudarla a establecer correctamente la relación con los demás, a ser consciente de la interdependencia, de que debe vivir en relación, en apertura, en comunión con los demás; consiste en acompañar a las personas en su proceso de crecimiento y maduración en libertad y responsabilidad, en la búsqueda, descubrimiento y seguimiento de la voluntad de Dios, y en el compromiso de servicio a Dios y a los demás.» (3) Palabras que, abstraído el componente estrictamente espiritual, son extrapolables a otras facetas de la vida.

El prelado también hace referencia la retroalimentación que se produce en el ejercicio de esta tarea: «El que acompaña también está en camino, es un compañero que ayuda a discernir la voluntad de Dios y que busca la voluntad de Dios en su propia vida.» El maestro José Antonio Fernández Bravo enfatizaba al respecto sobre lo que había aprendido en el ejercicio de su profesión: “¿Qué me enseñaron los niños? Todo… Me enseñaron todo y me siguen enseñando todo.” (4)

Esta relación enriquece a ambas partes cuando cada una sabe estar en su sitio, que en ningún caso ha de suponer la identificación de uno con otro. Ni el educador ha de pretender proyectarse en el educando, ni el educando ha de convertirse en un imitador del educador. El prelado acaba su reflexión dejando claro lo que se debe perseguir en el ámbito que aborda: «La finalidad del acompañamiento es, en definitiva, ayudar a la persona a descubrir el proyecto que Dios tiene sobre ella, ayudarla en su camino de encuentro con Él, en su camino de maduración humana y cristiana, en su camino de santificación, de desarrollo pleno de su realidad de hija de Dios, de perfección cristiana como plenitud en Cristo. Este camino conduce hacia una vida plena y feliz. Este es el camino para alcanzar la verdadera libertad (3)

(1) Servais Pinckaers: Las fuentes de la moral cristiana. Título original: Les sources de la morale chretienne (1985) Editorial: Eunsa. Capítulo XV: La libertad de calidad, páginas 423 y 425.
(2) Lucien Laberthonnière, Théorie de l’éducation (1901), Editorial: Librairie Philosophique J. Vrin, 9ª edición, París 1935, pp. 64-65
(3) Josep Àngel Saiz Meneses: La verdadera libertad. Full dominical de l’Església Diocesana de Terrassa, número 28 año XVII, 12 de julio de 2020
(4) José Antonio Fernández Bravo en Aprendemos Juntos. Enlace: https://aprendemosjuntos.elpais.com/especial/todo-lo-que-me-ensenaron-los-ninos-jose-antonio-fernandez-bravo/