Personal e intransferible
El narrador de El Monte de las ánimas se sobresalta al oír el tañido de las campanas en una noche de difuntos, porque le trae el recuerdo de una tradición soriana que escuchó. Para aliviar su imaginación desbocada se pone a escribir sobre ella (1).
En ambas ficciones la escritura es un vehículo para aliviar la tensión, para dar salida a un conflicto emocional. Para el filósofo y teólogo Francesc Torralba también lo es: «A mí me ha ayudado mucho escribir. Siempre recuerdo aquella frase de Nietzsche: "Si no escribo, exploto." He escrito desde los veintiún años y me ha ayudado mucho a liberar. Para mí, la escritura tiene una dimensión terapéutica muy importante», dice en una entrevista (3).
Torralba ha pasado por el trance doloroso de ver como su hijo
Oriol de 26 años perdía la vida en una caída mientras ambos hacían una
excursión por los Picos de Europa: «La muerte irrumpió en medio de su vida y
nos dejó a todos los que le amábamos en un inmenso vacío, en un estado de
añoranza», se destaca en otra entrevista en la que se hace referencia al libro
que ha publicado recientemente, No hi ha paraules: «Lo he escrito como
homenaje a mi hijo: es una manera de expresar la gratitud que siento por haberlo
tenido durante su corta vida.» Nos dice también: «Quería compartir unos
aprendizajes que pudieran ser útiles a los que ha perdido un hijo, un hermano,
una pareja. Para mí ha sido terapéutico escribirlo, y para mis hijas y mi mujer
también lo ha sido leerlo» (4).
Las dos entrevistas mencionadas y otra más realizada medio año antes (5), cuando se estaba gestando el libro, son suficientemente sustanciosas como para darles una extensa ojeada. A través de ellas, escribiendo y promocionando el libro, Francesc Torralba expresa cómo está viviendo su duelo. Su hija Anna lo manifiesta, sin embargo, componiendo Felicitat imperfecta: «querido hermano, te escribo una canción que será eterna mientras dure, tus niñas no te olvidan» (6).
Cada duelo es personal e intransferible, me atrevo a decir que no puede haber dos de iguales entre los que lo comparten. Le viene muy bien, sin embargo, el acompañamiento y la escucha, que permitan expansionar las emociones y los sentimientos, que ayuden a recomponer lo que se ha trastocado.
(1) Ver Gustavo Adolfo Becquer: El monte de las ánimas,
1r y 2º párrafos. Se puede leer o consultar en https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-monte-de-las-animas/html/c9646750-a0fa-11e1-b1fb-00163ebf5e63_2.html
(2) Traducido de Maggie O’Farrell: Hamnet (2020).
Editorial: L’altra editorial – 13ª edición (2024). Traductor: Marc Rubió Rodon.
358 páginas. Parte II, página 352.
(3) Traducido de la entrevista en Vilaweb publicada el
16 de octubre de 2024. Se puede leer o consultar en https://www.vilaweb.cat/noticies/francesc-torralba-la-mort-dun-fill-no-se-supera-mai-com-a-molt-la-pots-assumir/
(4) Traducido de la entrevista en Catrorze14. Se puede
leer o consultar en https://www.catorze.cat/sala-destar/artesans-del-temps/francesc-torralba-la-mort-fill_1226240_102.html
(5) Ver entrevista en La Nueva España publicada el 17
de marzo de 2024. Se puede leer o consultar en https://www.lne.es/oriente/2024/03/17/habla-hombre-perdio-hijo-estaban-99581607.html
(6) Estrofa de Felicitat imperfecta. Letra y música de
Anna Torralba. Se puede escuchar en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=3ac4uuEv19o






