viernes, 25 de octubre de 2024

Experiencias de duelo

Personal e intransferible

El narrador de El Monte de las ánimas se sobresalta al oír el tañido de las campanas en una noche de difuntos, porque le trae el recuerdo de una tradición soriana que escuchó. Para aliviar su imaginación desbocada se pone a escribir sobre ella (1).

La segunda parte de Hamnet está centrada en el duelo por el fallecimiento del chico de once años que da nombre a la novela. La narración de Maggie O’Farrell presenta distintas maneras de enfrentarse a esta luctuosa realidad: la de la madre, la de la hermana gemela, la de la hermana mayor, la de la abuela… y deja para el final la del padre, escritor y director teatral. El duelo no solo trastoca las vidas de las que lo padecen, sino que genera incomprensiones, tanto de los ajenos a él como en los allegados. La abuela, que ya había experimentado la pérdida de una hija, no entiende la actitud de la madre, piensa que exagera. A la madre le desconcierta el comportamiento del padre, pensando que la obsesión por su trabajo lo hace insensible a la tragedia que han vivido. Hasta que se estrena la última obra teatral que ha compuesto y representa el padre: «Hamlet, aquí, en este escenario, es dos personas: el joven, vivo, y el padre, muerto. Está vivo y muerto a su vez. Su marido le ha devuelto a la vida de la única manera que puede hacerlo… Ve que ha hecho lo que cualquier padre desearía hacer, cambiar el sufrimiento de su hijo por el suyo, ocupar su puesto, ofrecerse como sustituto de su hijo para que el chico pueda vivir» (2).

En ambas ficciones la escritura es un vehículo para aliviar la tensión, para dar salida a un conflicto emocional. Para el filósofo y teólogo Francesc Torralba también lo es: «A mí me ha ayudado mucho escribir. Siempre recuerdo aquella frase de Nietzsche: "Si no escribo, exploto." He escrito desde los veintiún años y me ha ayudado mucho a liberar. Para mí, la escritura tiene una dimensión terapéutica muy importante», dice en una entrevista (3).

Torralba ha pasado por el trance doloroso de ver como su hijo Oriol de 26 años perdía la vida en una caída mientras ambos hacían una excursión por los Picos de Europa: «La muerte irrumpió en medio de su vida y nos dejó a todos los que le amábamos en un inmenso vacío, en un estado de añoranza», se destaca en otra entrevista en la que se hace referencia al libro que ha publicado recientemente, No hi ha paraules: «Lo he escrito como homenaje a mi hijo: es una manera de expresar la gratitud que siento por haberlo tenido durante su corta vida.» Nos dice también: «Quería compartir unos aprendizajes que pudieran ser útiles a los que ha perdido un hijo, un hermano, una pareja. Para mí ha sido terapéutico escribirlo, y para mis hijas y mi mujer también lo ha sido leerlo» (4).

Las dos entrevistas mencionadas y otra más realizada medio año antes (5), cuando se estaba gestando el libro, son suficientemente sustanciosas como para darles una extensa ojeada. A través de ellas, escribiendo y promocionando el libro, Francesc Torralba expresa cómo está viviendo su duelo. Su hija Anna lo manifiesta, sin embargo, componiendo Felicitat imperfecta: «querido hermano, te escribo una canción que será eterna mientras dure, tus niñas no te olvidan» (6).

Cada duelo es personal e intransferible, me atrevo a decir que no puede haber dos de iguales entre los que lo comparten. Le viene muy bien, sin embargo, el acompañamiento y la escucha, que permitan expansionar las emociones y los sentimientos, que ayuden a recomponer lo que se ha trastocado.

(1) Ver Gustavo Adolfo Becquer: El monte de las ánimas, 1r y 2º párrafos. Se puede leer o consultar en https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-monte-de-las-animas/html/c9646750-a0fa-11e1-b1fb-00163ebf5e63_2.html

(2) Traducido de Maggie O’Farrell: Hamnet (2020). Editorial: L’altra editorial – 13ª edición (2024). Traductor: Marc Rubió Rodon. 358 páginas. Parte II, página 352.

(3) Traducido de la entrevista en Vilaweb publicada el 16 de octubre de 2024. Se puede leer o consultar en https://www.vilaweb.cat/noticies/francesc-torralba-la-mort-dun-fill-no-se-supera-mai-com-a-molt-la-pots-assumir/

(4) Traducido de la entrevista en Catrorze14. Se puede leer o consultar en https://www.catorze.cat/sala-destar/artesans-del-temps/francesc-torralba-la-mort-fill_1226240_102.html

(5) Ver entrevista en La Nueva España publicada el 17 de marzo de 2024. Se puede leer o consultar en https://www.lne.es/oriente/2024/03/17/habla-hombre-perdio-hijo-estaban-99581607.html

(6) Estrofa de Felicitat imperfecta. Letra y música de Anna Torralba. Se puede escuchar en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=3ac4uuEv19o

Un artículo de Diario de Valderrueda del 17 de agosto de 2024 se hace eco de la creación de esta canción y la traduce del catalán al castellano, aunque los datos biográficos que indica sobre Oriol son incorrectos. Referencia: https://www.diariodevalderrueda.es/texto-diario/mostrar/4962236/musica-honrar-joven-uri-morgovejo-ano-despues-muerte


viernes, 4 de octubre de 2024

Espíritu indómito

El accidente de Natálie

Tras aterrizar el vuelo en Memingen nos dirigimos a nuestro destino vacacional en Austria con un coche alquilado realizando dos paradas en Alemania. Primero en Schwangau para comer y contemplar desde fuera el Castillo de Neuschwanstein subiendo a pie por una carretera de unos dos quilómetros, a pesar de la lluvia y la posibilidad de subir en unos carruajes tirados por caballos. Es un edificio tan inmenso que sólo lo pudimos observar parcialmente. Proseguimos la ruta hasta Ehrenberg, donde hay un castillo que está en ruinas y un puente colgante a 179 metros de altura, Highline 179. Mientras mi mujer desistía de pasarlo por el vértigo que le producía, yo lo cruzaba como un autómata sin apenas levantar los pies del suelo; sin embargo, nuestras dos hijas hacían ejercicios gimnásticos en un tramo del puente. Era el pasado 10 de julio.

El día 11 fuimos al denominado Top of Salzburg, que alberga una estación de esquí y varios atractivos turísticos. Dispone de un balcón panorámico de forma irregular, situado a 3029 metros de altitud, suspendido y con suelo enrejado en algunas de sus partes. Mientras estábamos allí contemplando el paisaje alpino, nos llamó la atención que en el límite de uno de los extremos, el más estrecho, una joven mujer estuviera haciendo un ejercicio gimnástico acrobático con las manos apoyadas en el suelo y las piernas alzadas, abiertas y flexionadas con un pie mirando hacia arriba y el otro hacia abajo. A pesar de la barandilla, estimamos que un desequilibrio en esa posición y ese lugar podía precipitarla al vacío. La acompañaba un joven.


Mediada la segunda quincena de agosto leo una luctuosa noticia que me llama especialmente la atención por sus circunstancias. Se refería al fallecimiento el 21 de agosto de la gimnasta checa de 23 años Natálie Štíchová, a causa de las heridas sufridas el 15 de agosto al precipitarse por la ladera del monte Tegelberg ‘mientras se hacía un selfie con el castillo de Neuschwanstein como fondo’, informaba The Epoch Times. «El accidente tuvo lugar en una ruta de montaña descrita como “desafiante” por la policía local… Según afirmó el medio local Blesk, la gimnasta estaba realizando una pose acrobática en la que levantaba una pierna en el borde del acantilado cuando perdió el equilibrio» (2), el periódico argentino La Nación. «Según el sitio web alemán merkur.de, la joven atleta cayó desde una altura de setenta metros el 15 de agosto mientras escalaba una vía ferrata cerca del castillo de Neuschwanstein», el rotativo checo Blesk (3).

Natálie iba acompañada de su novio y dos amigos. No parece tener mucho sentido hacerse un selfie en una postura acrobática cuando la foto te la puede hacer alguno de tus acompañantes, a no ser que la contemplación majestuosa del castillo de Neuschwanstein ejerciera una fatal atracción para realizarlo. Si algo me llamó especialmente la atención de esta noticia, además de producirse en los aledaños de un lugar que había visitado un mes antes, fue una foto de la gimnasta haciendo la misma postura acrobática que vi realizar a aquella joven mujer en Top of Salzburg. Un hecho que me animó a indagar más.

En esa indagación la figura de Natálie se me hacía más cercana. Mis dos hijas practican también la gimnasia artística, pero sobre todo la mayor lo vive de tal manera que aprovecha cualquier ocasión que se le preste -en un polideportivo, en la calle, en el monte, en la playa…- para hacer algún ejercicio gimnástico. Pienso que en esa vivencia coincide con Natálie, además también es entrenadora como ella y le gustan los deportes de aventura, como las vías ferratas y la escalada. Pienso que para ellas es/era una especie de espíritu indómito, un impulso irrefrenable, que las empuja a probarlo incluso en entornos especialmente arriesgados.

Buceando en nuestro interior quizá descubramos alguno de estos espíritus indómitos que nos arrastran a realizar acciones en un momento y lugar que aplicando el sentido común parecen inadecuados. Es un estímulo que conviene domar para que no nos haga perder la cabeza. En Sick Heart River, la postrera novela de John Buchan, encontramos varias manifestaciones de espíritu indómito. En uno de sus pasajes Edward Leithen, el protagonista, recuerda una frase: «El coste de una cosa es la cantidad de lo que llamaré vida que se requiere intercambiar por ella». En el caso de Natálie el coste de esa foto ha sido demasiado elevado.

No todo acaba aquí. El contexto en el que Natálie sufrió el accidente me ha hecho aproximarme a alguien a quien no conocí personalmente, aunque coincidiera con la joven de Top of Salzburg. Así que, en consecuencia, rezo por ella para que su alma se dirija a la bienaventuranza eterna, pensando a la vez que los días que transcurrieron desde el accidente hasta el fallecimiento, cualquiera que fuera su nivel de consciencia, sirvieran como spatium verae penitentiae, espacio para el verdadero arrepentimiento que limpia el polvo acumulado en el camino.


(1) es.theepochtimes.com/news/gimnasta-profesional-fallece-en-tragico-accidente-alemania-1305423.html

(2) https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/quien-era-natalie-stichova-la-gimnasta-checa-que-murio-tras-caer-desde-80-metros-de-altura-por-nid29082024/

(3) https://isport.blesk.cz/clanek/blesk-sport/451418/popsali-posledni-chvile-gymnastky-stichove-23-smrt-u-slavneho-zamku.html

(4) John Buchan: Sick Heart River. Primera parte, capítulo X