martes, 19 de diciembre de 2017

Cuando el dolor ajeno nos interpela

Protección con respeto


Me encontraba en la pequeña capilla de un hospital vallesano cuando de pronto oigo entrar a una mujer sollozando que tras sentarse repetía ‘mi hija no, Dios mío, mi niña no’. Aunque nada sabía –ni sé- de las circunstancias que rodeaban la escena, me sentí conmovido e impelido interiormente a rezar por esa madre y esa hija, prolongando mi estancia unos minutos más de lo que tenía previsto. La plegaría de súplica de esta mujer, que iba acompañada por un hombre que la abrazaba mientras ella reposaba su cabeza en su pecho, forma parte de un sentimiento natural de protección. ¡Cuántos ejemplos de madres que anteponen el bienestar de sus hijos al suyo! ¡Cuántas veces es más intenso el dolor por lo que le pasa a un ser querido que el que uno mismo experimenta! Paradojas que nos presenta la vida que parecen carentes de toda lógica racional.

El día que presenciaba esta escena había visto la oscarizada película El viajante de Asghar Farhadi (1), donde la sensibilidad protectora queda desnaturalizada cuando se entremete el amor propio que desquicia el comportamiento de quien pretende reparar un daño. Rana sufre una agresión en su domicilio. Reacciona demandando protección pero sin querer hablar del hecho ni denunciarlo. Pese a contravenir la voluntad de su esposa Emad pone todo su empeño en averiguar lo ocurrido y encontrar al culpable. La falta de colaboración de Rana estimulará su orgullo herido y lo encaminará al deseo de tomarse la justicia por su mano, aunque esté advertido de que por ese camino compromete seriamente la relación matrimonial.

Asghar Farhadi
Sentir el dolor ajeno como propio y actuar en consecuencia para aliviarlo es positivo siempre que vaya acompañado por una actitud de respeto al protagonista. El sincero deseo de ayudar supone ponerse al servicio, en la medida de las propias posibilidades, de quien pueda necesitarlo. Si no es así la atención se convierte en una especie de autocomplacencia y de esta manera poco consuelo se puede prestar.

(1) El viajante. Título original: Forushande (The Salesman). Año: 2016. Duración: 125 min. País: Irán. Dirección: Asghar Farhadi (www.filmaffinity.com/es/film950957.html)

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