miércoles, 15 de noviembre de 2017

El protagonismo en la educación

Un orden que no debe ser alterado


Se habla con frecuencia de la necesidad de un pacto educativo en el que el protagonismo principal lo asumen los partidos políticos, aunque para formular sus propuestas incorporen aportaciones de los agentes sociales afectados. Para el papa Francisco, sin embargo, los actores principales de un pacto educativo que hay que reconstruir son “escuela, familia y los jóvenes”, según se desprende del discurso dirigido al Consejo de Superiores Mayores de los Escolapios  (1).

Instantánea de la audiencia
En su alocución el Pontífice aboga por una “educación completa” que permita “salir de la herencia que… dejó la Ilustración, que educar es llenar la cabeza de conceptos…”; para exponer a continuación los objetivos que se deberían perseguir: “Educar es hacer madurar a la persona mediante los tres lenguajes: el lenguaje de las ideas, el lenguaje del corazón y el lenguaje de las manos”, que “algunos pedagogos” expresan como “educar en contenidos, hábitos y valores”. Lo importante es “que haya armonía entre los tres”, que los “alumnos sientan lo que piensen y hagan lo que piensan y sienten.”

Para el Santo Padre, la labor docente con los jóvenes ha de estar impregnada de dinamismo: “la juventud hay que educarla en movimiento. La juventud quieta, hoy, no existe, y si no la ponemos nosotros en movimiento, la van a poner en movimiento mil cosas, principalmente los sistemas digitales que corren el riesgo, en esta velocidad líquida y gaseosa de nuestra civilización…, de quitar las raíces a los chicos.” Unas raíces que se han de buscar en un diálogo intergeneracional que llega más allá del nivel de los progenitores: “hoy los jóvenes necesitan hablar con los viejos: es la única manera que reencuentren sus raíces.”

Son pautas educativas que plantea el papa Francisco a una comunidad religiosa volcada desde su fundación en la enseñanza, una tarea que corre el riesgo de ser estatalizada por aquellos que pretenden que los poderes públicos tengan la primacía en esta materia, ahogando normativamente las iniciativas que parten de la sociedad civil, a la que se quiere relegar a ejercer exclusivamente un papel subsidiario, es decir, sólo tiene cabida allá donde la Administración pública no llega; una pretensión que cercena la libertad de enseñanza e invierte, además, el orden natural de la tarea educativa, cuya responsabilidad compete en primer lugar a madres y padres.

Crónica periodística: www.religionconfidencial.com/vaticano/Papa-Escolapios-rehabilitar-educativo-docentes_0_3038096161.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario