domingo, 25 de febrero de 2018

La realidad en una nebulosa

La ciencia en peligro de deformación


Andrea Ropero e Iñaki López
La noticia es de hace cinco meses pero me he enterado mientras preparaba este escrito: “Iñaki López y Andrea Ropero de 'La Sexta Noche' presentan a su primer hijo”, titula una crónica periodística (1). ¡Enhorabuena a ambos! Lo traigo a colación porque hace aproximadamente un año Iñaki López entrevistaba a Ignacio Arsuaga (2) tras la polémica surgida por la iniciativa de Hazte Oír de recorrer toda España difundiendo el mensaje impreso en la carrocería: ‘Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen’, un lema que en algunos sectores se calificó como transfobo.

Arsuaga y López en la entrevista
El presentador se empeñaba una y otra vez en desmontar los argumentos del entrevistado. En medio del rifirrafe dialéctico Arsuaga dijo:  El niño que nace con pene, es varón y así queda registrado en el Registro Civil”, a lo que López repuso: “Que no, que no, señor Arsuaga, es una pena que no tengamos un biólogo con nosotros. La Biología lo niega, el género está en el cerebro, no en los genitales. ¡Puede haber niños con vulva!” No sé si en su afán de contra-argumentar u oponerse a su estigmatizado entrevistado pensó bien lo que decía, porque venía a concluir que el ser humano es el único ser vivo para el que la biología no puede determinar si es macho o hembra (correlato de niño-niña, hombre-mujer) a partir de sus características morfológicas, es decir, la ciencia abandonaría en este caso la objetividad para acomodarse a la subjetividad de cada individuo. Lo refleja muy bien uno de los lemas que se prodigan: ‘¿Es niño o niña? No sé, todavía no habla.’ Ahora que es padre me pregunto cómo López se dirige o presenta a su bebé.

Más o menos convencido, el presentador trasladaba en sus intervenciones las tesis que sostiene una corriente ideológica en auge que está invadiendo todo el espacio social –cultura, educación, sanidad, justicia…-, también la ciencia. Quiere someterse la realidad a la subjetividad –no es nuevo-. ¿Con que fin? Se lo preguntaban al psicólogo clínico canadiense Jordan Peterson en una reciente entrevista (3): “¿Qué sentido tiene negar la naturaleza?” Contestaba: “Los posmodernos son tercamente ideológicos: fijan un axioma, que puede ser válido, y luego lo aplican indiscriminadamente hasta invalidarlo. Foucault, por ejemplo: todo lo explica en función del poder.” Sustitúyase poder por género y tendremos una de las claves. ‘La identidad de género no se elige. Que no la elijan otros por ti’, era el mensaje del autobús alternativo que Wyoming aparcó junto al de Hazte Oír en Madrid.

Jordan Peterson
En la siguiente pregunta Peterson apuntaba a un objetivo mucho más ambicioso al responder la pregunta  ¿Por qué negar la biología?”: “Por política. En el fondo, la obsesión de los posmodernos con el poder y las relaciones de dominio refleja sus ansias de poder y su afán de dominio. Niegan la biología porque la biología desmiente su idea de que las personas son de plastilina. Y ellos las quieren de plastilina para poder moldearlas. La existencia de la naturaleza imposibilita la ingeniería social.”

La coherencia de Peterson, que es también profesor de la Universidad de Toronto, le ha podido costar cara: “Se hizo famoso en 2016 cuando anunció que se negaba a usar los pronombres transgénero o neutros, arriesgándose a multas y castigos por parte de su universidad y otras autoridades.” (4) Porque la ideología de género invade ahora la legislación en muchos países con sanciones económicas o penales a todo aquel que disienta de palabra u obra de sus postulados. Se cumple lo que apunta López Quintás en La revolución oculta: “a medida que dejan de ajustarse a la realidad, las ideologías pierden poder de persuasión y se ven obligadas a imponerse por vía coactiva” (5). En España ya hay leyes específicas en este sentido en algunas autonomías y ahora se está tramitando una en el Congreso de los Diputados.

(2) Dos crónicas con interpretaciones contrapuestas de la entrevista:
(3) Entrevista de Cayetana Álvarez de Toledo a Jordan Peterson publicada en El Mundo: www.elmundo.es/opinion/2018/02/12/5a80aa4746163f61168b4622.html
(5) Alfonso López Quintás: La revolución oculta. Manipulación del lenguaje y subversión de valores. PPC editorial. 1ª edición 1998. 358 páginas. Primera parte. La manipulación y sus propósitos. III. ¿Quién manipula al hombre?

No hay comentarios:

Publicar un comentario