miércoles, 8 de enero de 2025

Salto a la fama

Provoca, que algo queda

“Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien”, dijo Salvador Dalí, contrastando al publicista Ivy Lee: “lo importante es que hablen de ti, aunque sea mal” (1). Dalí, excelente pintor, se hizo más popular por sus excentricidades que por la gran calidad de su obra artística.

No había oído hablar de Lalachus hasta que oí en la radio y vi en la prensa digital reacciones a un instante de su intervención en la retransmisión de las campanadas que daban entrada al año nuevo en Televisión española. Un hecho que, teniendo en cuenta el momento y el lugar en el que se produjo, propició que su resonancia fuera superlativa.

No sé si Lalachus suscribe lo dicho por Dalí o Lee, pero su actuación es de las que deja marca, como aquellas de las que se lamenta Hamlet ante su amigo Horacio: «Así acontece frecuentemente a los hombres. Cualquiera defecto natural en ellos, sea de su nacimiento, del cual no son culpables, puesto que nadie puede escoger su origen, sea cualquier desorden ocurrido en su temperamento, que muchas veces rompe los límites y reparos de la razón, o sea, cualquier hábito que se aparta demasiado de las costumbres recibidas, llevando estos hombres consigo el signo de un solo defecto que imprimió en ellos la naturaleza o el acaso, aunque sus virtudes fuesen tantas cuantas es concedido a un mortal y tan puras como la bondad celeste, serán, no obstante, amancilladas en el concierto público por aquel único vicio que las acompaña: un solo adarme de mezcla quita el valor al más precioso metal y le envilece» (2).

Sea como fuere Lalachus ha obtenido esa fama de la que Rosalía y The Weeknd cantan: «Es mala amante la fama y no va a quererte de verdad / Es demasiao traicionera, y como ella viene, se te va / Sabe que será celosa, yo nunca le confiaré / Si quieres duerme con ella, pero nunca la vayas a casar». Porque la fama conseguida de esta forma puede convertirse en una cárcel, un corsé que delimita lo que esperan seguidores y detractores de ti en el futuro, de manera que un cambio de registro suscite decepción o rechazo en unos, y recelo en otros.

La fama se ha de aprender a gestionar, como también la vida con todo lo que nos ofrece a su paso. En ese recorrido vital buscamos lo mejor, que no suele coincidir con nuestros deseos previos, ni con los proyectos que otros tienen para nosotros. Cada caminante ha de aprender a reconocer el camino que engrandecerá su vida, sin que la fama, cualquiera que sea, lo perturbe.

(1) Periódico La Vanguardia, 23 de enero de 2020: «Por eso una de sus máxima era: “Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien”, recordando aquella famosa frase que creó el publicista Ivy Lee en la que aseguraba que “lo importante es que hablen de ti, aunque sea mal” Extraído de https://www.lavanguardia.com/cultura/20200123/473090030535/frases-salvador-dali-inteligentes-surrealistas.html

(2) William Shakespeare: Hamlet (1601). Editorial: Salvat – Colección: Biblioteca básica Salvat, libro RTV 11 – 1ª edición (1969). Traducción: Leandro Fernández de Moratín. 178 páginas. Acto primero, escena X, página 40.

(3) Rosalía y The Weeknd: La fama. Letra y música en https://www.youtube.com/watch?v=7fNRhB2Tj40

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