domingo, 17 de abril de 2016

Capacidad infrautilizada

Poner la antena

Lo contaba el padre de una compañera de mi hija mayor. Tenía una hija adolescente con la que había realizado un corto viaje aprovechando una jornada de fiesta escolar. La conversación que mantuvieron ese día le sorprendió hasta el punto de exclamar: ¡he descubierto a mi hija! La convivencia y los avatares diarios no le habían permitido hasta entonces percibir con profundidad los cambios que se iban operando en la vida de la chica. 

Este comentario lo recuerdo a menudo cuando llevo a mis hijas al colegio o cuando voy con alguna de ellas a algún lugar. La tentación de poner la radio o un CD durante el viaje o estar dándole vueltas a alguno de los asuntos por resolver, pone en riesgo la posibilidad de atender a sus comentarios o compartir sus inquietudes.

En una reciente reunión del colegio comentaba esta circunstancia con otro padre que tiene familia numerosa. Me dijo que últimamente su esposa acostumbraba a ir a pasear individualmente con cada uno de sus hijos para estar un rato con él a solas. ¿Con qué propósito? Hacer patente que no es uno más del conjunto, que tiene valor por sí mismo, que él, con su personalidad y sus inquietudes, es importante no sólo como miembro de la familia. Luego la conversación dará más o menos de sí, pero estos encuentros les permitirán descubrirse mutuamente.

Me ha inspirado lo relatado la intención de comentar el libro del polifacético profesor universitario Francesc Torralba L’art de saber escoltar. Admiro la capacidad de este autor para poder construir un texto de casi doscientas páginas sobre un tema tan concreto y además hacerlo de forma amena, con una exposición ordenada y sin abusar de citas. El autor va desgranando en el relato aspectos relacionados con esta faceta para destacar su relevancia. Difícilmente se encontrará en sus páginas algo que sorprenda, es más, probablemente la mayoría de las afirmaciones nos parecerán obvias, de sentido común, pero su lectura ayudará a reflexionar sobre un aspecto tan importante en la vida humana, imprescindible para adquirir conocimientos y para una sana convivencia.

Francesc Torralba
En la vida diaria nos encontramos con muchas interferencias que impiden escuchar con suficiente atención y nitidez. Las prisas, el ruido y artilugios a nuestro alcance son reclamos para nuestra atención y potentes elementos de distracción. Activar nuestra capacidad de escuchar supondrá luchar contra estos depredadores mentales y repercutirá en mejorar la calidad de nuestras relaciones personales.


Para Torralba los frutos de la escucha son: claridad, don de consejo, docilidad, amabilidad, delicadeza y conocimiento de uno mismo. 

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