Encauzar la imaginación
‘Contra gustos no hay disputas’ canta Juan Manuel Serrat en Cada loco con su tema. Esta es la sensación
que extraigo después de ver la película estrenada en 1973 y dirigida por Víctor
Erice El espíritu de la colmena. Su
carácter en buena parte alegórico puede colaborar a que el juicio del espectador
pueda ser muy dispar. Se retrata un entorno rural español al principio de la
posguerra, 1940, donde las principales protagonistas son dos niñas, Isabel, de ocho
años, y sobre todo Ana, de seis. Ambas ven en el pueblo un pase de la película El doctor Frankenstein sin que sus
padres estén presentes, que estimulará la morbosidad y fantasía de las niñas. Incitada por su hermana la pequeña buscará e invocará el espíritu de Frankenstein, el
monstruo, por los alrededores del
pueblo.![]() |
| Hoyuelos (Segovia) |
No he encontrado coherencia narrativa en muchas partes del guión,
plagado de escenas inconexas. Lo que queda mejor expuesto es el universo
infantil con sus inquietudes y ensoñaciones.
![]() |
| Víctor Erice |
He destacado el hecho de que las niñas van a ver la película solas, lo que facilita que hagan sus cábalas en ausencia de un adulto que las pueda escuchar y
orientar en la interpretación de aquello que han visto. Se puede encontrar una correlación en el
ámbito familiar respecto al acceso de los niños a los programas de televisión, internet, redes
sociales, juegos interactivos…
Reproduzco algunos fragmentos de los libros de Catherine L’Ecuyer (1) que están relacionados con el tema:
“decía Montessori: el niño es protagonista de su educación. El principal
cuidador actúa como intermediario entre el niño y la realidad, como base de
exploración. Si la relación con el cuidador es segura, el niño irá cada vez más
lejos para explorar. Si no hay vínculo de confianza entre el niño y sus padres,
el niño será inseguro y no explorará lo que le rodea con seguridad.”
“Para el buen desarrollo de su personalidad,
los niños pequeños necesitan en sus primeros años relaciones interpersonales
con su cuidador principal.”
“El principal cuidador del niño
es el intermediario entre la realidad y él. Da sentido a los aprendizajes.”
“Según Bowlby… el apego seguro
de un niño va en función de la sensibilidad que su principal cuidador tiene
hacia la resolución puntual de sus necesidades básicas (hambre, frío, sed,
necesidades afectivas, etc.).”
“En función del patrón de
respuesta del cuidador, el niño desarrolla un modelo de funcionamiento interno,
un paradigma que tiene de sí mismo y que afectará a sus futuras relaciones.”
(1) Catherine L’Ecuyer: Educar en la realidad (2015) –
Plataforma editorial (2015)
Catherine L’Ecuyer: Educar en el
asombro ‘2012’ – Plataforma editorial – Plataforma actual – 14ª edición
‘2015’
En los siguientes enlaces se
analiza la película con mayor profundidad:


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