martes, 13 de marzo de 2018

Canalizar el inconformismo

Calibrar atinadamente los objetivos

El inconformismo es un sentimiento natural del ser humano que quiere mejorar sus condiciones de vida y su realidad personal. Como toda pulsión tiene diferentes modos de manifestarse, desarrollarse y orientarse hacia el objetivo perseguido.

Un ejemplo de inconformismo es la vida de Dan Lavette el protagonista de Los inmigrantes, la primera novela de un conjunto de seis que componen la serie escritas por Howard Fast. Está ambientada en San Francisco y abarca un periodo comprendido entre el último decenio del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX.
Fotografía aérea de San Francisco devastada,
 tomada el 28 de mayo de 1906,
tras el terremoto por George R. Lawrence ***

Dan es hijo de inmigrantes franco-italianos católicos que reside en San Francisco.  Tras la muerte de sus padres como consecuencia del terremoto que asola San Francisco en 1906, toma una decisión que cambiará el curso de su vida. Tiene diecisiete años y una herida interior que le martiriza; no quiere que le pase lo mismo que a su padre:   “Mi corazón sangraba por mi padre. ¡Dios, cómo lo amaba y lo odiaba! Tenía una hernia…. A los ocho años, yo salía en la lancha para ayudarle, y se me ensangrentaban las manos al contacto con la red… Y él nunca cogía dinero para hacerse reducir la maldita hernia… Cuando murió, me dije a mí mismo: Al diablo con su sistema. Es un juego, y se juega para ganar, no para deslomarse trabajando.”  El seísmo lo deja huérfano y al mismo tiempo será la semilla que dará pie a la construcción de un gran entramado empresarial; trasladando a la gente que huye despavorida de San Francisco en la lancha de su padre obtiene unos elevados ingresos que pone en manos del peculiar banquero italiano y amigo de la familia Anthony Cassala. Esos recursos se convertirán en la base para acometer el primero de sus proyectos.

Simultáneamente en Dan crece una obsesión. Desde donde trabaja observa las mansiones del barrio residencial donde vivían los Vip* de la ciudad y se propone ser uno de ellos: “Tenía diecinueve años cuando decidió que la diferencia entre Nob Hill y el Embarcadero era la diferencia existente entre quienes poseían las lanchas y quienes las trabajaban. Decidió que la vida era un plan y un proyecto.” Nob Hill es en ese momento un coto exclusivo para familias Wasp**. Pero eso no supone un impedimento para los propósitos de Dan, que además se impone un nuevo reto tras los primeros contactos con ese entorno: “aprendería el ritual; aprendería cualquier maldita cosa que existiese en el mundo de Jean Seldon”. Tras casarse con Jean vivirá una época dorada en los negocios gracias a su carácter intrépido, el buen olfato para los negocios y contar con dos grandes colaboradores: “He sobrevivido hasta ahora porque tenía a Mark Levy y a un chino llamado Feng Wo que controlaban las cosas y lo mantenían todo en orden”. Su vida familiar, sin embargo, se irá deteriorando debido a la falta de conexión con el carácter frío, calculador y caprichoso de su esposa.

Su suegro, el banquero Thomas Seldon, le admiraba pero había vaticinado que descalirralaría: “Me agrada, pero es muy impetuoso y no puede soportar que se le lleve la contraria. Tarde o temprano, temo que se estrellará. Tiene la costumbre de morder más de lo que puede masticar”. La solidez de la empresa se empieza a resquebrajar cuando pierde uno de sus principales soportes, el sagaz administrador Feng Wo; la puntilla llega con la crisis económica que desata el crack bursátil de 1929. Un fracaso que, como en el seísmo de 1906, supondrá un cambio en la orientación de su vida. Atajará de raíz la dinámica enfervorizada a la que le habían empujado los negocios y la insatisfacción familiar y, tras una breve travesía del desierto, logrará rehacer su vida.

Una vida intensa y azarosa la de Dan, que aporta muchos registros sobre los que reflexionar, especialmente en lo que se refiere a la gestión de la ambición. Pero de su experiencia también se puede extraer un atisbo de esperanza cuando se pasa por momentos difíciles: ‘cuando se cierra una puerta, se abre una ventana’, aunque para alcanzarla será necesario poner los medios necesarios, que algo costarán. 

(1) Howard Fast: Los inmigrantes. Título original: The immigrants (1977). Editorial: Plaza&Janés. 3ª edición (1980). Traducción: Adolfo Martín. 413 páginas
*VIP​ (del inglés Very Important Person): «persona muy importante» (es.wikipedia.org/wiki/Vip)
**WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant) es el acrónimo en inglés de «blanco, anglosajón y protestante». Se trata de un término informal, descriptivo de un grupo social cerrado de estadounidenses de elevada posición social, descendientes de británicos y de religión protestante que históricamente ha ostentado el poder social y económico en los Estados Unidos, y es asociado a los estadounidenses blancos que defienden los valores tradicionales y rechazan la influencia de cualquier etnia, nacionalidad o cultura ajena a la suya. (es.wikipedia.org/wiki/White_Anglo-Saxon_Protestant)
***es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_San_Francisco_de_1906

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