domingo, 14 de octubre de 2018

Del libro a la película

La fidelidad del guion al relato literario


Anna Guitart y Paul Auster
El autor está al servicio de sus personajes”, le decía Paul Auster a Anna Guitart (1) tras comentarle una anécdota referida a su única obra llevada al cine: "La música del azar". Un productor que estaba muy interesado ensalzó el texto: “Este libro me gusta más que a nadie. Es lo mejor que he leído nunca”; pero al mismo tiempo le planteó modificar el papel que jugaban dos de sus personajes y no entendía la negativa del escritor: “Usted es el autor; puede hacer lo que quiera”. Auster disintió: “No, no puedo; debo escuchar a los personajes”. La discrepancia impidió el acuerdo: “Él no quiso aceptar y, naturalmente, la película la hizo otro.”

La sensibilidad de Auster se corresponde con su forma de redactar: “Yo no soy de esos escritores que hacen un mapa de donde quieren llegar, sino que entro en un mundo desconocido sin mirar nada e intento encontrar mi camino”, dando a entender que el relato sigue su propia dinámica empujando al autor a transcribirlo. En esa tesitura una modificación significativa de su contenido supone poco menos que una traición.

La narración puede seguir diversos caminos y cada autor ha de decidir en cada momento el rumbo que debe tomar. Reyes Calderón asegura que sigue “haciendo casi veinte versiones por página…” (2) Auster no le debe andar a la zaga cuando habla sobre lo duro que es escribir: “Hay momentos que fluye y que ya casi te queda como será cuando esté terminado, pero a veces te encallas y tienes que buscar e ir probando de encontrar la frase adecuada para empezar otro párrafo. Tienes que saber crear puentes, porque cuando escribes una novela lo principal es la música, los ritmos y cada párrafo es como una obra con su propia pulsación. Cuando acabas el párrafo hay una parada mental, tanto para el escritor como para el lector, y es muy difícil saber cómo empezar el párrafo siguiente.”

Ana Antón-Pacheco
Cuando una novela se lleva al cine no hay que esperar que se ajuste literalmente al texto, como explica Ana Antón Pacheco en el prólogo de una obra de Eugene O’Neill: “El diálogo dramático no reproduce, sino que representa el lenguaje. Es una construcción artificial creada por el dramaturgo con mayor o menor arte, de tal forma que, dentro de la convención dada, suene natural cuando se pronuncie, a la vez que incorpore un subtexto esquematizado de tal densidad que permita que una acción compleja tome vida dentro de los límites del tiempo de representación.” (3)

La mirada del cineasta no ha de coincidir con la del lector –que hace su propia película mental-, ni siquiera con la del autor, pero sí se le puede pedir que respete su argumento evitando incluir ingredientes extraños o tergiversados que distorsionan la historia en la que se fundamenta. Incluso respetando el texto puede deformarse el propósito del autor. Así lo entendía Delibes al ver representada Mi idolatrado hijo Sisí: “a pesar que uno pretenda evitar, revisando atentamente el guion, el exceso erótico gratuito, la imagen puede incurrir en él sin traicionar la letra, puesto que la imagen es muda y la cámara se filtra entre las palabras como el sol a través de un cristal. Giménez Rico, en plena borrachera de liberalización, hizo vivir a los protagonistas las escenas más crudas sin alterar una coma del guion, esto es, sin engañarme. La imagen hablaba, por sí sola, expresivamente, en las pausas de las palabras.” (4)

Tras ver Tomates verdes fritos inmediatamente después de leer el libro de Fannie Flagg he llegado a la conclusión de que conviene no repetirlo con otro texto, porque la película se ve con la mente contaminada y no se aprecia por sí misma, dejando a un lado las discrepancias que observé. Pero si me siento tentado a hacerlo, es preferible seguir el orden inverso.

(1) Entrevista a Paul Auster de Anna Guitart en Tot el temps del món.  Fuente: http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/tot-el-temps-del-mon/entrevista-paul-auster/video/5730586/
(3) Ana Antón-Pacheco: Notas para una breve biografía de Eugene O’Neill, incluido en el libro de O’Neill Largo viaje hacia la noche editado por Cátedra en la colección Letras Universales, número 51
(4) Miguel Delibes: Experiencias cinematográficas, artículo publicado en el periódico ABC el 21 de enero de 1984.

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