Ganarse el jornal
"¿No es milicia la vida del
hombre en la tierra? ¿No son sus días como los de un jornalero?", se pregunta Job
al inicio de uno de los capítulos de su libro (1). Al hilo de esas preguntas
cabría preguntarse cómo se gana uno el jornal de la fe. La respuesta inmediata
podría ser ‘haciendo la voluntad de Dios’ o como escribe Josemaría Escrivá en Camino: “cumple el pequeño deber de cada
momento: haz lo que debes y está en lo que haces” (2), frase lapidaria que de poco sirve si
no acaba concretándose en la vida de cada uno.
Kimberly era una devota presbiteriana; le venía de familia, su padre era ministro de esta iglesia. Esta circunstancia
fue un aspecto fundamental para que contrajera matrimonio con Scott, que
también era ministro de esta iglesia, además de teólogo: la religión era un
elemento fundamental en su relación. El progresivo acercamiento de Scott a la
Iglesia Católica como consecuencia de las inquietudes que le generaba el
estudio en profundidad de la Biblia
supuso un trauma considerable para Kimberly por dos razones básicamente: ambos habían
considerado anteriormente que la Iglesia Católica representaba una impostura
del cristianismo y, a ello, se añadía el sentimiento de que si ella lo aceptaba estaba
traicionando a su familia de procedencia.
Sumida en una gran tensión
interior, Kimberly se plantea romper su matrimonio y es en esa tesitura cuando la intervención de su padre es crucial para aclararle las ideas y ayudarle a desbloquearse
mental y emocionalmente. Lo relata en Roma,
dulce hogar:
«-Kimberly, ¿rezas tú la
oración que yo rezo diariamente? ¿Dices: «Señor, iré donde tú quieras que vaya,
haré lo que tú quieras que haga, diré lo que tú quieras que diga, y entregaré
lo que tú quieras que entregue?»
-No, papá, en estos días no
estoy rezando esa oración.
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| Scott y Kimberly Hahn |
Él no tenía idea de la
agonía que yo estaba sufriendo por el hecho de que Scott fuera católico. Dijo,
sinceramente afectado:
-¡No lo estás haciendo!
-Papá, tengo miedo de hacerlo.
Tengo miedo de que rezar esa oración, podría significar mi adhesión a la
Iglesia católica romana. ¡Y yo nunca me convertiré en una católica romana!
-Kimberly, no creo que esto
signifique que tengas que convertirte. Lo que sí significa es que o Jesucristo
es el Señor de toda tu vida, o no es para nada tu Señor. Tú no le dices al
Señor a dónde quieres o no quieres ir. Lo que le dices es que estás a su
disposición. Esto es lo que más me preocupa, más que el hecho de que te hagas
católica romana o no. De lo contrario, estarías endureciendo tu corazón para el
Señor. Si no puedes rezar esa oración, pide a Dios la gracia de poderla rezar,
hasta que puedas rezarla. Ábrele tu corazón: puedes confiar en Él.» (3)
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| Papa Francisco durante una homilía en casa Santa Marta |
Unas palabras que ponen el
dedo en la llaga sobre el objetivo que deberían perseguir los seguidores de
Jesucristo y que se asemejan a las pronunciadas por el papa Francisco en una
homilía en la casa Santa Marta: “Hay que rezar para tener ganas de seguir la
voluntad de Dios, rezar para conocer la voluntad de Dios y rezar –una vez
conocida esta voluntad– para ir adelante con la voluntad de Dios.” Poco antes
había planteado lo siguiente: “¿Yo rezo para que el Señor me de las ganas de
hacer su voluntad, o busco compromisos porque tengo miedo de la voluntad de Dios?
Y otra cosa: rezar para conocer la voluntad de Dios sobre mi vida, sobre la
decisión que debo tomar ahora… tantas cosas. Sobre el modo de administrar las
cosas… La oración para hacer la voluntad de Dios, y la oración para conocer la
voluntad de Dios. Y cuando conozco la voluntad de Dios, también la oración, por
tercera vez: para hacerla. Para cumplir aquella voluntad, que no es la mía, es
la de Él. Y no es fácil.” (4)
No es fácil. Nunca lo ha
sido, nunca lo será. No está hecho para conformistas, para los adictos a ‘virgencita
que me quede como estoy’ o para aquellos que se identifican con esta frase
profética: “este pueblo está cerca de mí con la boca y con sus labios me honra,
pero su corazón está lejos de mí y el culto que me da es pura rutina humana.” (5)
Para quien sus aspiraciones se centran en que se lo den todo mascadito –no vaya
a ser que se deprima-, el bienestar material o la vida acomodada, difícilmente llegará
a enterarse.
(1) Libro de Job, capítulo 7 versículo 1. Versión de Serafín de Ausejo
de 1975. Fuente: https://www.bibliatodo.com/la-biblia/Serafin-de-ausejo/job-7
(2) San Josemaría Escrivá
de Balaguer: Camino, punto 815.
Fuente: http://www.escrivaobras.org/book/camino-punto-815.htm
(3) Scott y Kimberly Hahn: Roma dulce hogar (Rome Sweet Home) 1993
– Ediciones Rialp 20ª edición 2014. Traducción de Miguel Martín. Capítulo: 7.
Los problemas de un matrimonio mixto
(4) Papa Francisco, Homilía en Casa Santa Marta, 27 de enero de
2015. Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-no-es-facil-pero-reza-para-hacer-la-voluntad-de-dios-y-seras-santo-93838
(5) Libro de Isaías, capítulo 29, versículo 13. Versión de Serafín de
Ausejo de 1975. Fuente: https://www.bibliatodo.com/la-biblia/Serafin-de-ausejo/isaias-29. Ver también Marcos,
capítulo 7, versículo 6


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