sábado, 16 de octubre de 2021

Desengrasar la mente

Tomando nota

Mientras pensaba en redactar este escrito he tenido oportunidad de leer una entrevista que le hicieron a Antonio Fornés en La Vanguardia hace tres años. Tenía interés en saber algo más de este filósofo desde que le oí hace un par de semanas disertar sobre las fake news en Radio Estel (1). En dicha entrevista, tras decir que «La filosofía es transformadora porque es rupturista, es la auténtica autoayuda. Pero no da respuestas.», la entrevistadora –Raquel Quelart- le pregunta: ¿Cómo funciona? Y él contesta: «Sócrates practicaba el “conócete a ti mismo”; escúchate, qué es lo que realmente quieres, qué sentido tiene vivir… Una vida sin autorreflexión, sin que cada noche pensemos en lo que hemos hecho, es una vida que no merece ser vivida» (2).

Antonio Fornés
Una afirmación que supone un toque de atención para no ir por la vida como pollo sin cabeza, llenando de actividades el día sin un propósito vital que las sustente. La agresividad que transmite la letra impresa no se compadece con el modo de expresarse Fornés en la radio, sin que ello suponga que contemporiza. Pero, la cuestión que plantea nos atañe a todos: ¿Dedicamos tiempo a reflexionar sobre nosotros mismos? Alguno puede pensar que eso es cosa de filósofos a los que les gusta rebuscar en los entresijos de la realidad externa e interna, o de practicantes religiosos que hacen un examen de conciencia diario para crecer en vida interior, quizá siguiendo la pauta aconsejada por un sacerdote santo que consta de tres autopreguntas: ¿qué he hecho bien?, ¿qué he hecho mal?, ¿qué podía haber hecho mejor?, que conducen a dirigirse a Dios o bien dando gracias o bien pidiendo perdón, según corresponda, añadiendo además un propósito de mejora para llevar a cabo el día siguiente.

Sin embargo, también es una herramienta psicológica recomendable para oxigenar la mente. Los psiquiatras Aaron T. Beck y David D. Burns constataron a través de su experiencia profesional que las perturbaciones mentales: ansiedad, irritación, depresión… tienen su origen en el modo en que pensamos. Beck lo expresa en el prólogo del exitoso libro orientado a combatir la depresión Sentirse bien de su colega Burns: poco tiempo después de haber empezado su carrera profesional en psiquiatría psicoanalítica llegó a «la conclusión de que la depresión debe incluir una perturbación del pensamiento: la persona deprimida piensa de manera idiosincrásica y negativa sobre sí misma, su ambiente y su futuro. Esta tendencia mental pesimista afecta a su estado de ánimo, su motivación y sus relaciones con los demás, y culmina en el cuadro de síntomas físicos y psicológicos típico de la depresión.»

Este descubrimiento les llevó a ambos a desarrollar un «método de actuación rápida para tratar trastornos emocionales como la depresión y la ansiedad», un tratamiento al que denominaron «terapia cognitiva porque consiste en enseñar al paciente a modificar su manera de interpretar y ver las cosas cuando se ve asaltado por alguna perturbación, con el fin de que se sienta mejor y actúe más productivamente» (3).

En otro de sus libros, Adiós, ansiedad, Burns indica las tres ideas básicas en las que se basa el método cognitivo: 1) Usted se siente tal como piensa; 2) Cuando está angustiado se está engañando a sí mismo. La ansiedad es consecuencia de pensamientos distorsionados ilógicos. Es una estafa mental; 3) Cuando cambie su manera de pensar podrá cambiar su manera de sentirse (4).

La relación de pensamientos distorsionados que especifica Burns la podéis ver en un cuadro al final de este escrito, pero me parece importante subrayar la importancia que da a tomar nota por escrito de esos pensamientos. No basta con hacer una reflexión mental, ha de exteriorizarse, materializarse en una anotación que será útil para aplicar la herramienta de análisis apropiada en cada caso para contrarrestar la toxicidad que va aparejada al pensamiento. Cuando se escribió Sentirse bien no existían los Smartphones que permiten otro tipo de registros gráficos, pero el análisis que propone Burns de estos datos, según exija la situación concreta, está pensada para trabajar en un papel, aunque también se puede hacer con un ordenador. En otro cuadro se expone un ejemplo.

David D. Burns
Como ocurre que al final del día suele costar ponerse visualizar cómo ha sido la jornada: cansancio, ganas de desconectar, distracciones multimedia, avatares familiares… he considerado –y lo intento llevar a cabo- que puede ir muy bien anotar todas aquellas situaciones que han afectado positiva o negativamente nuestro estado de ánimo poco después de que hayan sucedido. No evita la necesidad de buscar un breve aislamiento, pero ya se tendrá un buen trecho recorrido para que esa reflexión o examen -como se quiera llamarlo- sea provechoso.

(1) Intervención de Antonio Fornés en el programa dirigido por Toni Marín Tot anirà bé en Radio Estel el 30 de septiembre de 2021, registrada en https://www.estelfitxers.com/audio/2021-2022/20210930-16_00TOTANIRABE.MP3

(2) Entrevista de Raquel Quelart a Antonio Fornés el 14 de diciembre de 2018 para La Vanguardia, registrada en https://www.lavanguardia.com/vida/20181214/453532972281/entrevista-antonio-fornes-libertad-libro.html

(3) David D. Burns: Sentirse bien. Una nueva terapia contra las depresiones. Título original: Feeling Good. The New Mood Therapy (1980). Editorial Paidós – Colección: Paidós Autoayuda – 1ª edición (1990). Traductoras: Beatriz López (parte I y II) y Graciela Jáuregui Lorda de Castro (partes III a VII). 424 páginas. Prólogo y capítulo I: Teoría e investigación, epígrafe 3: Comprenda sus estados de ánimo: lo que usted piensa determina lo que usted siente.

(4) David D. Burns: Adiós, ansiedad. Título original: When Panic Attacs (2006). Editorial: Paidós – 2ª edición en libro electrónico (2012). Traductor: Alejandro Pareja Rodríguez. 361 páginas. 1ª parte: Principios básicos, epígrafe 1: Pienso, luego temo.




Uno de los cuadros de análisis de
pensamiento propuestos por Burns

1 comentario: