Protagonismo activo hasta
el final
Un ¡eureka! anunciaba la
publicación de Youtube, un cebo que incitó mi curiosidad para indagar a qué se
refería (1). Lo que encontré relevante llegó al final del video cuando el
entrevistador, Joe Rogan, hace una reflexión para dar pie al comentario del
psicólogo clínico Jordan Peterson: «Siempre hay progreso hacia la utopía,
¿verdad? Este es el objetivo último si preguntas a la gente ¿qué te gustaría
conseguir con la civilización? Me gustaría que todo el mundo fuera feliz y que
todo el mundo se lleve bien; que no haya guerras, no haya sufrimiento, etc.
Pero en la forma de aprender sobre ti mismo y sobre la vida tienes que superar
adversidad, tienes que experimentar cosas. Y estoy convencido que para apreciar
de verdad el amor tienes que haber sentido odio; para realmente apreciar
camaradería tienes que haber sentido soledad…»

En la parte final de su respuesta
Peterson alude a la historia de Abraham (2), del que destaca que ya siendo provecto
y con una vida resuelta es llamado a protagonizar una aventura que no tiene
nada que ver con las ofertas que ofrece el Imserso o la publicidad multimedia
para jubilados. Ha de despedirse de su zona de confort -«dejando atrás la
tienda de su padre, su comunidad y su país»-, abandonar su tierra para
dirigirse a otra desconocida para él, fiándose de una promesa que le hace Dios
que humanamente es de locos, incomprensible –toda vocación divina es una locura
para el establishment humano-. No en vano Abraham es considerado el padre de la
fe por judíos, cristianos y musulmanes. El itinerario que realiza Abraham está
lleno de dificultades, sin embargo su confianza no flaquea aunque la promesa
tarde en cumplirse.
Se puede deducir de la
intervención de Peterson que no es un profesor que se limita a dar clases
estandarizadas, soltando el rollo –la chapa en terminología actual- que tiene
preparado desde mucho antes y conserva esa sana curiosidad, esa capacidad de
asombro, que le permite hacer nuevos descubrimientos sobre algo ya conocido: «me
di cuenta mientras daba mis clases el año pasado –la entrevista se realizó en
noviembre de 2018- que es una llamada a la aventura. La forma correcta de
conceptuar lo que estamos hablando no es que la utopía sería un lugar en el que
todo el mundo es feliz. Y creo que sobre lo que acabas de exponer necesitas esa
polaridad. La gente necesita una carga, necesitamos adversidad y necesitamos
dificultad. Necesitamos todo ello. Por lo que quizás lo que quiera es una aventura,
la mayor aventura que puedas tener y eso implicaría algo contra lo que empujar.
¡Supondría un reto de verdad!» |
Fragmento de la obra de Dovstoyevski en versión catalana que incluye la referencia que hace Peterson |
Peterson complementa su
exposición aludiendo a las Memorias del
subsuelo de Dostoyevski (3), un libro crítico con el socialismo utópico en
el que “el narrador observa que la sociedad utópica elimina el sufrimiento y el
dolor, pero el hombre desea ambas cosas y las necesita para ser feliz. Sostiene
que eliminar el dolor y el sufrimiento en la sociedad quita la libertad de un
hombre.” (4) En el fragmento que menciona Peterson, Dostoyevski expresa con un
lenguaje descarnado la rebeldía que subyace en el ser humano hacia lo
establecido por muy apetecible que parezca: «Lo que dice Dostoyevski es que los
seres humanos somos unas criaturas muy peculiares a las que si se nos da una
utopía, no hacer nada más que comer tarta y ocuparnos con la continuidad de la
especie… lo primero que haríamos sería destrozar todo en pedazos para que así
algo inesperado y problemático sucediera. Porque estamos creados para la
aventura, no para la paz y la felicidad.»Recuerdo que cuando mis hijas
estaban en las primeras etapas de escolarización me sorprendía que en las
reuniones de madres y padres nos informaran una y otra vez a las sucesivas crisis asociadas a cada edad. Pensaba entonces y lo comentaba con mi esposa ¿cuándo habrá una época
estable? La respuesta nos la da la experiencia: NUNCA. Así que conviene
olvidarse de soñar con retiros dorados, porque lo habitual es que vayan
surgiendo contratiempos de distinta índole, que eviten o nos saquen de la
perniciosa modorra o de los aires de suficiencia a los que podemos tender.
Leía en la introducción al
libro de los Números, después de
haber escuchado en Youtube la explicación de mosén Beto Sols en su curso
bíblico: “el tiempo de peregrinación por el desierto pervivió en la memoria de
Israel como una época dorada de relación con Dios, en contraposición al
aburguesamiento y relajación que se producirían en épocas posteriores” (5). En
épocas de dificultad no se suele estar por puñetas y se pone atención en lo
básico, en lo que se considera más valioso; sin embargo las épocas de bonanza
son propicias al desmadre.El mensaje que me sugiere la
intervención de Peterson tiene dos vertientes. Una de ellas es que las
facilidades y comodidades que se nos ofrecen pueden derivar en esclavitudes. La otra es que nunca en
nuestra vida es el momento de tirar la toalla, darse por vencido o amortizado. Y
eso significa que no hay que tener miedo a emprender iniciativas o adquirir compromisos
que puedan enriquecernos humanamente, tengamos la edad que tengamos. No hay que pensar que ya
hemos cumplido mientras seguimos vivos, siempre habrá algo que poder
aportar y algo que revitalizar en nuestro interior.
(1) Reproducción en El Rincón del Millennial de un fragmento
de la entrevista a Jordan Peterson en el capítulo 1208 de The Joe Rogan Experience. Extraído de https://www.youtube.com/watch?v=cvE30M-p2e0
(2) La historia de Abraham se
desarrolla entre los capítulos 12 a 25 del Génesis
(3) El fragmento al que hace
referencia Peterson se encuentra en Memorias
del subsuelo de Dostoyevski, primera parte: El subsuelo, capítulo VIII
(4) Extraído de
https://en.wikipedia.org/wiki/Notes_from_Underground
(5) Ver Biblia de Navarra, Introducción al libro
de los Números, y Curso bíblico católico de Padre Beto Sols, número 30,
publicado en https://www.youtube.com/watch?v=eu8deWMa1C4
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