Lupa bumerán
Es algo que acompaña al ser humano desde sus orígenes: aplicar una lupa de aumento para observar los defectos de los demás sin observar al mismo tiempo cómo vive él aquello que ve mal o inadecuado en el otro. Esta ceguera se agranda cuando se ve al otro como un rival al que hay que reducir o anonadar; cuando se considera que dar cuenta de las virtudes que aquel posee es traicionarse o traicionar a sus afines.
Querer emerger sobre el estiércol que se echa a los demás es propio de acomplejados, cínicos, caraduras o iluminados; nada de provecho se puede esperar de ellos, que además de causar deterioro en la convivencia, vivirán permanentemente pendientes de cualquier atisbo de sombra que perciban, o imaginen, a su alrededor.
Uno no es más frágil por darse cuenta que tiene defectos que
le conviene corregir y ha de agradecer tener alguien a su lado que le ayude a
verlos y, si es preciso, le aconseje. Si el consejero es leal, le ayudará a crecer
como persona y su relación con el entorno mejorará. Querer aparentar lo que no
se es pasa factura tarde o temprano.
«Si nosotros somos hombres, es debido a la razón, y, a pesar
de ello, es cosa rara encontrar hombres verdaderamente razonables, pues el
amor propio nos aparta ordinariamente de la razón y nos conduce, de una manera
insensible, a mil clases de pequeñas, pero perversas injusticias e iniquidades,
las cuales, como las raposillas (2) de que nos habla el Cantar de los
Cantares, devastan las villas; porque, por lo mismo que son pequeñas, nadie
las vigila, y porque son muchas, causan mucho daño. ¿Acaso las que te voy a
enumerar no son iniquidades y sinrazones?
Acusamos por una nonada al prójimo, y nos
excusamos de cosas muy graves; queremos vender muy caro y
comprar muy barato; queremos para nuestra casa misericordia y tolerancia;
queremos que se echen a buena parte nuestras palabras, y somos susceptibles y
nos dolemos de lo que dicen los demás. Quisiéramos que el prójimo nos dejara
tomar lo que es suyo, mediante indemnización; pero, ¿no es más justo que él
conserve sus bienes y que nos deje a nosotros con nuestro dinero?
Nos enojamos cuando no quiere acomodarse a nosotros, pero ¿no tiene él mayor motivo de queja de que queramos nosotros incomodarle? Si tenemos afición a un ejercicio, despreciamos todos los demás y miramos, con desdén, todo lo que no es conforme a nuestro gusto. Si alguno de nuestros inferiores nos es antipático o le tenemos entre dientes, todo lo suyo nos parece mal, haga lo que haga; no cesamos de contristarle, y siempre tenemos el ojo puesto sobre él; al contrario, si alguno nos es simpático con simpatía sensual, excusamos todo cuanto hace. Hay hijos virtuosos, a quienes los padres o las madres aborrecen por algún defecto corporal; y los hay viciosos, que son sus favoritos, únicamente por alguna gracia externa.
![]() |
| Perdiz chucar |
![]() |
| Trajano |
El elenco de actitudes que menciona el santo es bastante amplio y
puede servir de pauta para un examen sincero, que en ningún caso debe causar desanimo,
sería una pena que el orgullo atenazara, porque la luz que proporciona será un
estímulo para recorrer el camino, para darle sentido.
*Filotea es un recurso literario que utiliza el autor para
referirse a cualquier alma que desee tener intimidad con Dios y vida de
entrega.
(1) San Francisco de Sales: Introducción a la vida devota,
3ª parte, capítulo XXXVI. Ver en https://es.catholic.net/op/vercapitulo/5113/redireccion.html
La obra completa se puede leer en https://es.catholic.net/op/articulos/16870/introduccin-a-la-vida-devota.html
(2) Cantar de los Cantares, capítulo 2, versículo 15:
«Atrapadnos las raposas, | las raposas pequeñitas, | que devastan nuestras
viñas, | nuestras viñas floridas.» Ver
https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/cantar-de-los-cantares/
(3) José-Alberto Sutil Lorenzo: La perdiz de Paflagonia:
“Paflagonia es una región situada en Asia Menor, al sur del Mar Muerto, donde
existe una variedad de perdices, la perdiz chukar (alectoris chucar), que tiene
dos corazones en lugar de uno, como ya señalara Plinio el Viejo en su Historia
natural.” Publicado en La Opinión / El Correo de Zamora, el 3 de marzo de 2019.
Extraído de
https://www.laopiniondezamora.es/opinion/2019/03/03/perdiz-paflagonia-2609444.html
(4) Salmo 12, versículos 2-3: «Sálvanos, Señor, que se
acaban los buenos, que desaparece la lealtad entre los hombres: no hacen más
que mentir a su prójimo, hablan con labios embusteros y con doblez de corazón.»
Ver https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/salmos/
(5) Real Academia de la Historia / Historia Hispánica: Trajano: «La consolidación del poder de Trajano en Roma se debió a la concordia establecida entre el Senado, la aristocracia senatorial y el príncipe. Esta concordia fue la principal característica del gobierno de Trajano. Prescindió de toda demostración de poder autocrático… El régimen imperial se apoyó en relaciones personales. Supo interpretar y llevar a buen término las corrientes espirituales del ejército, de la plebe romana y de las clases cultas…» Extraído de https://historia-hispanica.rah.es/biografias/44393-trajano




No hay comentarios:
Publicar un comentario