Controlar la ambición
Escribe John Steinbeck en La perla *: “se dice que los humanos no
se satisfacen jamás, que se les da una cosa y siempre quieren algo más. Y se
dice esto con erróneo desprecio, ya que es una de las mayores virtudes que
tiene la especie y la que la hace superior a los animales que se dan por
satisfechos con lo que tienen.”
La ambición es necesaria
para el progreso personal, social y profesional, sin embargo, como tantas cosas
buenas en la vida, es necesario controlarla para que no se convierta en una obsesión
por la cual el ser humano pasa a ser dominado por el ansia de conseguir un
objetivo determinado.
En Vive como quieras (You Can't Take it With You), película dirigida
por Frank Capra estrenada en 1938, el empresario Anthony P. Kirby ambiciona
monopolizar la fabricación de armamento en los EEUU y traza un plan para acabar
con su principal competidor profesional, pero tiene una debilidad, su hijo
Tony, a quien ha nombrado vicepresidente de su empresa, pero que no ha heredado
de su padre la pulsión por los negocios y está enamorado de su secretaria. Por
otra parte se encuentra Martin Vanderhoff que encabeza una peculiar familia bien
avenida con un funcionamiento anárquico, donde cada uno hace lo que más le
gusta. ![]() |
| Frank Capra |
Dos estilos de vida muy
distintos que colisionan por dos motivos: Martin es propietario de una finca que
no quiere vender imprescindible para que Anthony pueda consumar su proyecto y, además,
es el abuelo de la secretaria de su hijo. Ninguno de los dos piensa modificar
su proyecto vital hasta que se dan cuenta que con su actitud ponen en juego la
felicidad de aquellos a quienes aman especialmente: Anthony a su hijo y Martin a
su nieta Alice.
La película, que hay que
situar en la época en que fue realizada, nos invita a preguntarnos qué es lo
verdaderamente importante en nuestra vida y hasta qué punto le damos prioridad.
* John Steinbeck: La perla, 3

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