jueves, 12 de mayo de 2016

Juicio infame

Un hábito no hace a la persona

“El gobierno francés pagará hasta 300 euros a las embarazadas que dejen de fumar durante la gestación.” (1) Esta noticia sirvió a Salvador Sostres para hacer el siguiente comentario radiofónico:  “Una madre que fuma embarazada no es que sea una mala madre, es una mala persona que no merece ser madre”. (2) No les extrañará la desmesura de dicha afirmación a quienes han oído o leído alguna vez a este periodista –pienso que es más apropiado polemista-, pues forma parte de la fama que se ha labrado el personaje, que no sé si coincide también con la persona.

A tenor de su intervención a Sostres no le gustan los que fuman cigarrillos y de esta consideración hace una extrapolación al estilo “tanto fumas, tanto eres”, es decir un reduccionismo. Hay hábitos buenos y malos, saludables y nocivos, pero de ninguno de ellos aisladamente se puede extraer lo que conforma la personalidad.

Parafraseando una canción de Malú, da la impresión que en algunos de sus juicios Sostres prefiere vivir la vida en blanco y negro y no en color, con sus tonos y matices. Hace un juicio moral pero se olvida de considerar los tres aspectos que constituyen las raíces o fuentes de la moralidad de un acto, y el modo en que éstos se relacionan: a) el objeto del acto en sí mismo; b) el fin o intención que el sujeto se propone con ese acto; c) las circunstancias que lo rodean. (3) Por eso, no cabe la generalización, sabe por experiencia que no todos los comportamientos obedecen a un mismo motivo.
Sólo los totalitarios y los iluminados se creen con derecho a decir quién debe o merece ser madre. No parece que Sostres quiera identificarse con estos parámetros, pero en la vehemencia de algunas de sus manifestaciones están impresos estos rasgos.

Salvador Sostres
Tengo constancia de dos madres fumadoras que han tenido familia muy numerosa. En un caso, conseguía dejar de fumar sólo durante el embarazo, y ha tenido once hijos. En el otro, no lo evitó, se lo comentó a una de sus nueras con pesar, y ha tenido quince hijos. ¿Les va a decir Sostres que son malas madres? Una dependienta de un supermercado de mi barrio, embarazada de cuatro meses, comentaba hace unos días que lo estaba intentando pero no ha podido hasta ahora dejarlo. ¿Le diría Sostres a la cara que es una mala persona e irresponsable? ¿Quién se ha creído que es para dar lecciones en esta materia?

Me gustaría pensar que ese día en Sostres la persona se dejó arrastrar por el personaje y se diera cuenta posteriormente de la infamia que había cometido con sus excesos verbales. Me gustaba el lema de su columna Guantánamo en El Mundo: “escribir es meterse en problemas”,  pero si se está dispuesto a meterse en problemas que sea por cosas que valen la pena, que en ocasiones también lo hace, y no por ser un irrespetuoso bocazas.

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