martes, 9 de mayo de 2017

Querer querer

Consciente y comprometido

No recuerdo el contexto en el que uno de mis amigos, a quien uno de sus subordinados denominaba cariñosamente ‘el mandón’, dijo que la que la fidelidad en el amor estaba en la cabeza. Este amigo es un profesional muy competente, pero más bien áspero en el trato y remiso a exteriorizar emociones, un tipo duro. Su afirmación parecía encajar con su modo de ser, pero no con el mío; así que a pesar del respeto que me merecían a menudo sus comentarios y la forma contundente de pronunciarse, no di mucho crédito a esta sentencia, me parecía demasiado radical.

Georgina Regàs
La periodista Carme Escales le preguntó a Georgina Regás, una anciana emprendedora –montó a los 72 años, ahora tiene 84, una fábrica de mermeladas y el Museu de la Confitura en Torrent (Girona)-: “De la separación de sus padres y de su propia vida [hace tres años que es viuda], ¿qué ha aprendido sobre amor conyugal?” Respondiendo: “Que el enamoramiento no dura toda la vida, pero es la complicidad de comprensión lo que te hace convivir con alguien más agradablemente.” (1)

Albert Espinosa extrae un diálogo de la película Al final de la escapada (2) –cuyo título menciona- para utilizarla en el relato de su libro Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven (3). En la película Michel, el protagonista de la película, pretende seducir a Patrice con múltiples argumentos. Mientras conduce un coche descapotable robado por París le dice de pronto:
- No puedo vivir sin ti.
La chica le contesta:
- Sí que puedes.
Y Michel replica:
- Sí puedo, pero no quiero.

La declaración de Michel, cuya conducta es más propia de un rufián descarado, tiene tintes de artimaña de conquistador para ganarse el favor de la chica. Sin embargo, en Espinosa ese diálogo revela una decisión comprometida. Dani, que pocos días antes ha visto marchar de casa a su esposa, se da cuenta de que han sido sus miedos lo que le han distanciado de ella y una vez dispuesto a desprenderse de ellos se comunica con ella para iniciar ese diálogo que les ha de llevar a la reconciliación.

Sentimiento y voluntad se entrelazan en el amor humano. Son complementarios, en ningún caso incompatibles. Focalizar la relación en el sentimiento, es situarla al borde del precipicio; fundamentarla exclusivamente en el cumplimiento de un deber es endurecerla, agriarla.

Pero sabemos que las relaciones entre personas no suelen tener una trayectoria lineal, lo habitual es que haya altibajos y, como ocurre con los coches, conviene disponer de unos buenos amortiguadores para que siga su camino sin apenas sobresaltos. El nivel de madurez es el proporcionará la estabilidad necesaria.

Una psicóloga nos dijo en una reunión en el colegio que una conducta madura era consecuencia de que la razón era capaz de dominar las emociones. Haciendo un símil se podría decir que la madurez de una relación amorosa es consecuencia de que la voluntad se sobrepone al sentimiento. No sólo querer (amor sensible), sino 'querer querer' (amor consciente y comprometido).

(2) Al final de la escapada. Título original: À bout de souffle. Año: 1960. Duración: 89 min. País: Francia. Director. Jean-Luc Godard (http://www.filmaffinity.com/es/film864598.html)
(3) Albert Espinosa: Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven (2010) – Grijalbo- 1ª edición 2011 – 201 páginas

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