Medios que acaban distorsionando los fines
Hay instituciones y actividades benefactoras que pueden perder su
razón de ser encumbradas en una malentendida eficacia. Benito Pérez Galdós relata
en varios fragmentos de su novela Marianela
(1) está distorsión de objetivos que se produce cuando las acciones, que se
realizan aparentemente para hacer el bien, marginan, o dejan en un segundo
plano, a aquellos a los que pretenden beneficiar.
El escritor canario habla de Sofía, una mujer que había perdido dos
hijos durante el embarazo cuya “principal ocupación consistía en tocar el piano
y en organizar asociaciones benéficas de señoras para socorros domiciliarios y
sostenimiento de hospitales y escuelas… Ella, ayudada de dos o tres señoras de
alto linaje, igualmente amantes del prójimo, había logrado celebrar más de
veinte funciones dramáticas, otros tantos bailes de máscaras, seis corridas de
toros y dos de gallos, todo en beneficio de los pobres.”
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| Pérez Galdós |
Reside en una aldea donde vive Nela una chica maltrecha de dieciséis
años: “criatura abandonada, sola, inútil, incapaz de ganar jornal, sin pasado,
sin porvenir, sin abolengo, sin esperanza, sin personalidad, sin derecho a nada
más que al sustento.” Sofía dice de ella: “Atrasadilla está. ¡Qué desgracia! Y
yo me pregunto: ¿para qué permite Dios que tales criaturas vivan?... Y me
pregunto también: ¿qué es lo que se puede hacer por ella? Nada, nada más que
darle de comer, vestirla... hasta cierto punto...”.
Cuando su cuñado Teodoro le afea que tenga más atenciones con su perro
que con Nela, le replica: “en lo de saber practicar la caridad con prudencia y
tino, tampoco creo que me eche el pie adelante persona alguna... No consiste,
no, la caridad en dar, sin ton ni son cuando no existe la seguridad de que la
limosna ha de ser bien empleada. ¡Si querrás darme lecciones!...”
Y Teodoro le contesta: “Sí; ya sabemos, querida, que has hecho
maravillas. No me cuentes otra vez lo de las funciones dramáticas, bailes y
corridas de toros, organizadas por tu ingenio para alivio de los pobres, ni de
los de las rifas, que, poniendo en juego grandes sumas, han servido, en primer
lugar, para dar de comer a unos cuantos holgazanes, quedando solo para los
enfermos un resto de poca monta. Todo eso sólo me prueba las singulares
costumbres de una sociedad que no sabe ser caritativa, sino bailando, toreando
y jugando a la lotería... No hablemos de eso; ya conozco estas heroicidades y
las admiro; también eso tiene su mérito, y no poco. Pero tú y tus amigas rara
vez os acercáis a un pobre para saber de su misma boca la causa de su miseria...,
ni para observar qué clase de miseria le aqueja, pues hay algunas tan
extraordinarias, que no se alivian con la fácil limosna del ochavo..., ni
tampoco con el mendrugo de pan...”.![]() |
| Instantánea de la intervención del cardenal Bergoglio |
Un fragmento que puede relacionarse con lo que poco más de ciento
treinta años después el cardenal Bergoglio, hoy papa Francisco les decía a los
miembros de Cáritas Argentina (2): «Cáritas no es una ONG más. Es la mano larga
de la caridad de Jesús manso, que me inspira a subrayar la actitud de la
Iglesia… no es despachar a la gente con un paquete, con una solución del
momento, eso lo puede hacer cualquier institución. Cáritas es algo místico,
algo eclesial; es la expresión del amor de Jesús…
»Si vos entrás en la solidaridad del servicio de Cáritas, tus hábitos
de vidatienen que cambiar y no te podes permitir ciertos lujos que antes de tu
conversión al servicio caritativo de la Iglesia te lo podías permitir…
»Con mucha vergüenza hemos asistido, hace muchos años, a cenas lujosas
de Cáritas donde se rifaban joyas, cosas fastuosas. Te equivocaste, eso no es
Cáritas. Perdiste ahí… Si preferís el bien en una ONG, vas a terminar como
Susanita de Mafalda, ¿te acordás?. 'Yo cuando sea grande te con masas,
sandwiches, y esas cosas ricas para comprar pulenta y fideos y las demás porquerías
que comen los pobres'» (la intervención completa en https://www.youtube.com/watch?v=R0plFSJucfY)Ficción y realidad se entrelazan en estos dos testimonios que se pueden encuadrar en lo que llamamos ‘caridad cristiana’, pero que alertan sobre lo que sucede con tantas iniciativas sociales bienintencionadas cuyo mensaje queda desvirtuado con el paso del tiempo, porque aquello que eran medios para darles pujanza han pasado a adquirir la mayor parte del protagonismo.
(1) Libro leído: Benito Pérez Galdós: Marianela (1878). Editorial Hernando. Colección: Novelas Españolas
Contemporáneas. 32ª edición (1976). 253 páginas. El fragmento escogido del
capítulo 9: Los Golfines
(2) Fragmentos recogidos de:
https://www.diariopopular.com.ar/papa-francisco/el-dia-que-el-papa-francisco-critico-caritas-n150736


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