miércoles, 4 de abril de 2018

Panegíricos anticipados

Una ficción y dos realidades


Gus es un chico apuesto y simpático de 17 años que está enamorado de Hazel, a la que ha conocido en un grupo de apoyo para jóvenes enfermos de cáncer. Tiene una gran inquietud: “a casi todo el mundo le obsesiona dejar huella en el mundo. Dejar un legado. Sobrevivir a la muerte. Todos queremos que nos recuerden. Yo también. Lo que más me preocupa es ser una olvidada víctima más de la antigua y poco gloriosa guerra contra la enfermedad. Quiero dejar huella. Pero… las huellas que dejamos los hombres suelen ser cicatrices… y piensas: «Ahora me recordarán», pero: a) no te recuerdan, y b) lo único que dejas tras de ti son más cicatrices.

John Green
Sabiendo que le queda poco tiempo de vida, Gus le pide a Hazel e Isaac, un amigo común, que le escriban un panegírico para ser leído en un simulacro de funeral que se realiza el ‘último día bueno’ -en palabras de Hazel- de Gus en la iglesia donde realizaban las reuniones. Cuando le llega el turno ella dice: Augustus Waters fue el fugaz gran amor de mi vida. La nuestra fue una historia de amor épica… No voy a contaros nuestra historia de amor porque… morirá con nosotros, como debe ser. Esperaba que él me hiciera un discurso fúnebre a mí, porque nadie podría habérmelo hecho mejor… Me has dado una eternidad en esos días contados, y te doy las gracias.”

Son fragmentos de Bajo la misma estrella (1) una emotiva historia de ficción escrita por John Green, que traigo a colación por dos acontecimientos que se han producido recientemente.

José María Caparrós
El primero de ellos fue enterarme de la muerte de una persona a la que conocí y admiré por su tesón y talento para ser fiel a su vocación profesional y espiritual, a pesar de las trabas que fue encontrando en su camino. ‘Como Caparrós no hay dos’ decían sus amigos. José María era un gran comunicador, al que no le recuerdo una mala cara. Incansable trabajador, ha dejado un extenso legado bibliográfico centrado en sus dos pasiones intelectuales: el cine y la historia. Poco antes de fallecer escribió una nota de despedida de la que reproduzco la primera estrofa: “Queridos amigos y colegas: Nunca pensé que la electrónica sería el medio utilizado para despedirme de todos ante la cercanía de mi viaje, a través de la muerte, hacia la próxima etapa de mi vida. Deseo agradeceros entrañablemente, a cada uno, lo que habéis hecho por mí durante todos estos meses -¡más de dos años!-, con vuestros ánimos, muestras de cariño y verdadera amistad, visitas, oraciones…, en fin, lo que a cada cual le ha salido de su corazón. Disculpad si en algo os he molestado a lo largo de estos años de trato; no habrá sido por mala voluntad sino por debilidad o no haber estado a la altura… El objetivo de mi vida ha sido – y espero que lo seguirá siendo- servir a Dios y a los hombres en toda circunstancia, especialmente en el trabajo profesional, tantas veces recompensado con vuestra colaboración, confianza y paciencia.” (2) Una muestra de serenidad y entereza ante el desenlace que se avecina cargado de fe y esperanza, que denotan una grandeza humana que me ha impresionado.

El segundo es mucho más íntimo. Durante la Semana Santa mi madre ha estado ingresada en un hospital. Durante los primeros días temí por su vida al ver su aspecto abatido, su mirada melancólica: un estado de ánimo que ella no podía expresar con palabras. Velándola junto a la cama y en las caminatas que hacía en dirección al hospital iba recordando vivencias conjuntas, lo que dio pie a pensar en una breve frase que definiese su trayectoria vital; y surgió esta: “Ha sabido amar sirviendo al prójimo”. Ya ha salido del hospital y su aspecto ha mejorado, aunque su salud es delicada.

(1) John Green: Bajo la misma estrella. Título original: The Fault in Our Stars (2012). Editorial Nube de Tinta – 1ª edición (2012). Traducción: Noemí Sobregués. 302 páginas
(2) cinececblog.wordpress.com/2018/03/20/triste-despedida-a-jose-maria-caparros-lera/amp/?

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