Un ‘chute’ de autoestima teñido de responsabilidad
Continúo
refiriéndome al capítulo de Borgen (1) mencionado en el escrito anterior
aludiendo al discurso de la primera ministra ante el Parlamento danés en el
inicio del curso político. He preferido no recortarlo a pesar de su extensión:
A Nyborg el
borrador que le presenta Juul no le acaba de convencer: “Has hecho un gran
trabajo, pero tiene que ser un discurso que aspire a más”.
Juul le anima
a explicitar sus deseos: “Bien. ¿Qué quieres? ¿Por qué debo votarte? ¿Cuáles
son tus planes a parte de conservar el poder?”
Nyborg hace
referencia al trabajo realizado: “Hemos logrado cambiar muchas cosas durante el
primer año. Estamos transformando Dinamarca.”
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| Pilou Asbæk interpreta a Kasper Juul |
Pero en
política no se sobrevive con los ‘éxitos’ –reales o ficticios- del pasado, es
necesario crear expectativas: “¿Qué quieres?”, le dice Juul.
Nyborg
reflexiona en voz alta: “Quiero decirles a los daneses que son mejores de lo
que piensan, aunque lo han olvidado. Porque todos tenemos derecho a tener un
coche nuevo, una cocina nueva, una familia perfecta, un amante y un yate. Desde
hace tiempo vivimos en un mundo en que las personas se sienten injustamente
tratadas si no tienen todo eso. Tal vez sea el momento de comprender que no
podemos tenerlo todo.”
Juul orienta
el mensaje: “Siempre que no sea un sermón plañidero. Formar parte de una
comunidad es algo positivo.”
Nyborg
continúa su razonamiento: “Sí, lo han demostrado muchas veces. Están preparados
para asumir decisiones difíciles, para hacer sacrificios y lo hemos olvidado.
Nos conformamos con cantar en la iglesia cuando muere alguien. ¡Luchad por todo
aquello que amáis!”
“Puede
funcionar”, es la escueta respuesta de Juul.
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| García-Máiquez |
No pretende
anunciar medidas concretas, ni pasar cuentas de su gestión, sino meterse en las
entrañas de los ciudadanos para abandonar el conformismo, la relajación a la
que conduce el bienestar material y la queja estéril cuando este merma: “¡Luchad
por todo aquello que amáis!” ¿Un mensaje conservador? Enrique García-Máiquez se
apoya en Chesterton para deshacer la idea de que el conservador es un inmovilista:
“Nos trajo a raíz de esta cuestión otra de sus paradojas impagables: el conservador
es el que ha de ser más revolucionario, decía, o más reactivo, digo yo, porque
la dinámica de todo empuja al deterioro y a la perversión. La imagen
chestertoniana resultaba bien iluminadora: quien quiera mantener una farola
como está no puede dejar pasar mucho tiempo sin limpiarla, sin cambiar la
bombilla, sin lijarla y sin darle una enérgica mano de pintura.”
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| Sidse Babett Knudsen interpreta a Birgitte Nyborg |
El discurso de
Nyborg ante la cámara empieza aludiendo a un acontecimiento aglutinador: “¿Qué
hace que una nación se mantenga unida? Cuando era una joven estudiante estuve
en la plaza del Ayuntamiento de Copenhague el 26 de junio de 1992. Dinamarca
acababa de ganar la Eurocopa de fútbol. Aquella noche no tuve ninguna duda de
que éramos una nación. Una nación que casi se sabía de memoria la letra del
himno nacional. Estábamos asombrados. Durante 140 años nos habíamos hecho a la
idea de ser una nación de amables perdedores, vencidos regularmente por los
alemanes. Entonces de repente habíamos conseguido vencerlos a ellos.” Seguro
que recordamos acontecimientos parecidos que han generado un gran efecto
cohesionador a nivel nacional: ‘las Olimpiadas de 1992’, ‘el mundial de fútbol
de 2010’…
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| Adam Price creador de Borgen |
La alocución se
circunscribe a un entorno de crisis económica mundial y continúa poniendo en
valor lo que se ha ido consiguiendo con el paso de los años –que no ha llovido
del cielo- y apela a la sensatez de los políticos para que salgan del bucle
autorreferencial que tanto daño hace, porque se antepone la ambiciosa cortedad
de miras al bien común de los ciudadanos: “Nos acostumbramos desde la misma
cuna a tenerlo todo. Ahora nos hemos de acostumbrar al hecho de haber dejado de
ser ricos. Estamos desesperados y nos preocupamos por cosas que jamás nos
habrían inquietado antes. Cada uno de los miembros de esta Cámara representa a
30.000 daneses. Ellos han depositado en nosotros sus esperanzas en un futuro
mejor. Ahora, más que nunca, debemos demostrar un grado de responsabilidad que
trascienda las diferencias partidistas, las agendas políticas y las campañas de
desprestigio.” ¿Cotejamos estas palabras con el ambiente político que se vive
en nuestro país?
El conjunto de
los ciudadanos ha de sentirse aludido: “Creo que los seres humanos nos
necesitamos unos a otros. Creo que debemos permanecer unidos como nación. Creo
que es más lo que nos une que lo que nos separa y que en el fondo somos el
mismo pueblo de aquella feliz noche de junio en la plaza del Ayuntamiento. Para
aquellos que han olvidado la letra, el último verso dice: ‘Nuestra vieja
Dinamarca persistirá’ (2). ¡Esforcémonos en ello! ¡Juntos!”
Un discurso
patriótico que aspira a elevar el ánimo de la población, aunque sea con algunos
destellos buenistas, invitando a valorar lo que se tiene, a poner el foco en lo
verdaderamente importante, a dejar de estar atenazados por lo accesorio y a no
enredarse en discusiones y contiendas vanas, polarizadas y viscerales, que
vienen acompañadas de un grado superficialidad que impide la reflexión serena
para llegar al fondo de las cuestiones, paso imprescindible para acertar en la
resolución de los problemas que surjan.
El capítulo se
inicia con una cita reveladora de Maquiavelo: “Un príncipe siempre tiene una
razón legítima para incumplir sus promesas”, que parece deslegitimar el tono
esperanzador que aporta el discurso: ‘Del dicho al hecho…’. Pero no es un
discurso de promesas sino de estímulo para que todos aquellos a los que va
dirigido –dentro y fuera de la Cámara- sean consciente del papel que le toca
jugar en la sociedad. Una comunidad se nutre del compromiso de cada uno de sus
miembros, que pueden optar por arrimar al hombro, limitarse a cumplir o
parasitar.
(1) Borgen.
Capítulo 10 de la 1ª temporada: Primer martes de octubre.
(2) Enrique
García-Máiquez: La técnica lampedusiana. Publicado en Nuestro Tiempo, número
691, primavera 2016. Página 28
(3) Letra del himno de
Dinamarca (https://www.musica.com/letras.asp?letra=1536205)




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