Una realidad que se nos escapa
Me había impactado hace
unos meses la lectura de Luna negra
(1), una historia escrita en primera persona donde la principal protagonista
narraba porque decidió abandonar Nigeria y las peripecias por las que tuvo que
pasar antes de recalar en la residencia en la que el padre Pateras y sus
hermanos de congregación atendían a inmigrantes en Algeciras. Un libro que abría
horizontes mentales respecto a los migrantes, alejados de los eslóganes de la
propaganda política.
Tenía interés en leer otra novela de la misma autora, María Vallejo-Nágera, que había adquirido notoriedad
pero en la biblioteca la tenían prestada y me decidí por otro de sus libros, El castigo de los
ángeles (2). Los epígrafes daban alguna pista de su contenido, aunque la
sinopsis optase por destacar la comezón interior de la protagonista.
La rutilante vida de Clara
guarda un secreto espinoso que le reconcome sin encontrar quien pueda aliviarle
del trance. Tras unos cuantos años incubándolo se arriesga a abrir su corazón a alguien que
acaba de conocer unas horas antes. A partir de ahí se desencadenan una serie
de decisiones que le llevarán primero a Bosnia cuando todavía humean los estragos
ocasionados por la guerra fratricida en la antigua Yugoslavia y luego a
contemplar el fenómeno religioso que se produce en Medjugorje, situado en
Herzegovina, lugar donde cuatro chicas y dos chicos han sido testigos desde
1981 de apariciones de la Virgen María, la Gospa como se le llaman en esas
tierras, que han ido relatando una y otra vez a pesar de que el Vaticano
todavía no las haya reconocido públicamente, teniendo que soportar múltiples
interrogatorios y pruebas psicológicas por parte de autoridades civiles y
eclesiásticas desde entonces, sin que su testimonio haya variado. Ahora todos
están casados y tienen hijos.![]() |
| Medjugorje |
El texto incluye una supuesta
entrevista a dos de las videntes Vicka y Marija, pero al finalizar el relato,
que transmite las experiencias vividas en ese precipitado viaje a los Balcanes
en forma de cartas que Clara le envía a una compañera de trabajo, la autora
hace un comentario acerca de la veracidad de los acontecimientos expuestos que
me dejó perplejo y me puse a cotejar en internet. Encontré una entrevista donde
le preguntaban a la escritora si eran reales esas entrevistas y contestaba: “Las
entrevistas de El castigo de los ángeles
no las hice yo. Los videntes digamos que están hartos de los peregrinos. Son chiquitos
que desde pequeñitos han estado perseguidos por masas, desde el Vaticano y los
comunistas de los primeros años hasta millones de peregrinos que llegan allí de
todo el mundo. Esto les ha hecho ser esquivos con la gente. Lo único que hacen
cuando les suplican mucho es dar una pequeña conferencia muy rápida. Yo tuve la
suerte de estar en dos de estas conferencias. Me quedé absolutamente
impresionada, por sus respuestas y por el carácter que mostraban ante lo que
les estaba ocurriendo. Tomé esa información, la escribí, y luego investigué
mucho.” (3)
María es una conversa de
Medjugorje, como lo explica en la entrevista que publicó el semanario Alba y en
una charla en un centro parroquial de Cáceres (4), en el que me llama la
atención el tono coloquial de su intervención, la franqueza con que manifiesta
sus carencias formativas precedentes y, sobre todo, el realce que hace de la
figura del sacerdote –manos consagradas-, como instrumento divino a través del
cual fluye la gracia posibilitando la transubstanciación y dando la absolución,
más allá de las cualidades o defectos personales que le adornen.![]() |
| María Vallejo-Nágera |
María ha recibido luces
extraordinarias que la han hecho percibir con claridad lo que para el común de
los cristianos es una cuestión exclusivamente de fe y lo expresa con tal sencillez y gracejo
que cuesta hacerse a la idea. Como suele ocurrir, estas gracias espirituales excepcionales
vienen acompañadas de la cruz: incomprensiones familiares, obstáculos profesionales:
“pasé de ser la niña mimada de la editorial a ser una apestada”, ataques en las
redes sociales… No han sido óbice para seguir escribiendo y publicando en
diferentes sellos editoriales, así como para continuar profundizando en su fe y
dando testimonio.
(1) María Vallejo-Nágera: Luna negra. La luz del Padre Pateras
(2004). Editorial: Belacqva – Colección: Pensamiento – 4ª edición (2005). 256
páginas
(2) María Vallejo-Nágera: El castigo de los ángeles (2002).
Editorial: Planeta – Colección: Fábula – 2ª edición (2002). 247 páginas
(3) Entrevista completa en https://rosasparalagospa.com/2012/11/15/entrevista-del-semanario-alba-a-maria-vallejo-nagera/
(4) Testimonio de María Vallejo-Nágera en el Centro Parroquial Jesucristo Resucitado
de Cáceres (2012). Video completo en https://www.youtube.com/watch?v=YHZiUz21FfE


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