lunes, 28 de septiembre de 2020

Aprendizaje creativo

Profundizar y desarrollar lo que se estudia

Ken Bain

Ken Bain analiza en ‘Lo que hacen los mejores profesores universitarios’ cómo ejercen la docencia algunos profesores sobresalientes en sus disciplinas académicas, siguiendo un criterio de selección que detalla al final del texto. Es un ensayo interesante -aunque he tenido la impresión de que al texto le sobran páginas- que plantea un enfoque de la educación orientado a desarrollar las habilidades del alumno, para capacitarlo en el conocimiento de los entresijos de la materia de estudio y potenciar su creatividad. Para que sea posible es preciso que tanto el profesor como el alumno están concienciados de que tomarse en serio una asignatura no sólo permite superar un escollo académico, sino que posibilita un crecimiento tanto profesional como personal.

Para Bain hay tres grandes grupos de estudiantes: los superficiales (surface learners) a los que sólo les preocupa ‘pasar la asignatura’; los estratégicos (strategic learners) que orientan el estudio a la obtención de una calificación que les permita alcanzar un objetivo académico –por ejemplo, superar una nota de corte-; y los que profundizan en la materia (deep learners), que se interesan por conocerla a fondo. A la vista de cómo se suele estructurar administrativamente la educación reglada –especialmente la obligatoria- las actitudes surface y strategic adquieren un mayor arraigo que las deep en los estudiantes.

Paul Baker
En una entrevista concedida a la revista Nuestro Tiempo (1), Bain destaca la labor de dos profesores que despertaron su interés por la docencia, Ralph Lynn, profesor de Historia, y Paul Baker, profesor de Arte dramático. Dice de Baker: «creó un curso de integración de habilidades que cambió mi vida y mi manera de mirar y me hizo ser muy consciente de la importancia del aprendizaje profundo y de que la educación promueva la creatividad. Paul Baker construyó su enseñanza sobre una premisa clara: que cada cual es único y que cada uno de nosotros debemos comenzar nuestro aprendizaje mirando en nuestro interior, quiénes somos y de dónde venimos. Su otro gran presupuesto era que, si todos somos únicos, podemos aprender el uno del otro y también del resto de la humanidad


Cuando el conocimiento se orienta preferentemente a la memoriza
ción, a la pericia técnica o al aprovechamiento de las ventajas sociales que se obtienen, es difícil trascender el marco de referencia para aportar algo distinto a lo que se ha obtenido: «Ese mundo nunca va a desarrollar un nuevo método que suponga un salto respecto a aquel al que pertenece», dice Bain citando a Baker. La creatividad implica a la persona en su conjunto; es su personalidad aplicada al conocimiento la que incorpora el rasgo distintivo. «Baker quería invitar a la gente a perseguir una vida creativa, descubrir quién eres y cómo puedes usar tus experiencias únicas para alcanzar algo mejor. Eso es el crecimiento creativo, lo que llamamos dinámica del poder de la mente, que es algo esencial para el bienestar de la persona.»

Portada del número 709

Para ser creativo en algo es necesario tener inquietud y determinación; inquietud para desarrollar esa curiosidad que lleva a ir más allá de lo establecido; determinación para estar dispuesto a sufrir las consecuencias que supone alejarse de la mediocridad ambiental. Cuando el propósito es noble y los logros no producen altanería -uno de los peligros a los que se enfrenta-, enriquece a la persona y a la comunidad beneficiada. Actuando de esta manera se suele disfrutar de lo que se hace.

(1) Entrevista a Ken Bain de Álvaro Pérez Arieta y Manuel Martín Algarra. Revista Nuestro Tiempo, número 709, otoño 2019. Páginas 38 a 43.

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