sábado, 6 de agosto de 2022

Discernimiento

 

El sabueso del cielo # 5


Me contaba un agente comercial jubilado una estrategia comercial que consiste en acortar los procesos para realizar un determinado servicio o tarea productiva, aunque sea a costa de prescindir de algunas verificaciones necesarias para comprobar que se ofrece en condiciones óptimas. Esta labor de control de calidad se deriva a los clientes, involuntarios conejillos de indias, que con sus quejas permiten a la compañía corregir las deficiencias que se produzcan. Un antiguo refrán definía los trabajos mal acabados (chapuceros) como ‘tente mientras cobro’. Yo viví los graves problemas operativos que generó en mi empresa la puesta en marcha de un proceso informático encargado a una multinacional de la consultoría, sin embargo, el informe que presentó dicha multinacional los obviaba e indicaba que había sido un éxito porque se había activado el día previsto, cómo se había hecho no parecía importar.

Cuando lo único importante es el escaparate -la apariencia-, la consistencia se resiente. Lo mismo ocurre cuando centramos nuestra vida en hacer cosas y acumular experiencias movidos por impulsos o modas, sin prestar atención a su conveniencia o al provecho que aportan. Con la ayuda de la formación y el poso que deja una experiencia reflexionada se consigue apreciar los matices que acompañan a cada situación, aprendiendo a hacer las distinciones precisas entre aquello que se valora o se juzga. Es el discernimiento que nos permite actuar juiciosamente, alejándonos de actuar impulsiva o mecánicamente.

Cuando inicié el recorrido por el poema de Francis Thompson tan solo contaba con lo expuesto en uno de los capítulos de Dios y el hombre. Desentrañar el contenido de los fragmentos, con la dificultad que supone para alguien poco versado en inglés traducir poesía que, además, contiene usos lingüísticos arcaicos, ha permitido adentrarme en los entresijos del comportamiento humano cuando se siente instado a recorrer un camino que se resiste a transitar.
El final del poema de Thompson se puede resumir en la conocida frase de san Agustín: «Nos has hecho Señor para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti» (1). El Venerable Fulton Sheen recita algunos versos de este último fragmento del poema en una de sus alocuciones filmadas, los asocia al llamamiento de Jesús: «venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (3). La charla, que versa sobre el diablo y sus manifestaciones, dura 37 minutos. La inicia con destellos de humor y el tono general es ameno, instructivo y profundo. Os invito a verla en el enlace que indico al final. Hay una reflexión que a mí me ha parecido especialmente iluminadora que se desarrolla a partir del minuto 23:30 y trata de la forma de actuar de Jesús y el diablo en cada uno de nosotros ante el pecado –lo que nos aleja de Dios-, antes y después de cometerse. 

THE HOUND OF HEAVEN / 5

155 Now of that long pursuit

156 Comes on at hand the bruit;

157 That Voice is round me like a bursting sea:

158 'And is thy earth so marred,

159 Shattered in shard on shard?

160 Lo, all things fly thee, for thou fliest Me!

161 Strange, piteous, futile thing!

162 Wherefore should any set thee love apart?

163 Seeing none but I makes much of naught' (He said),

164 'And human love needs human meriting:

165 How hast thou merited---

166 Of all man's clotted clay the dingiest clot?

167 Alack, thou knowest not

168 How little worthy of any love thou art!

169 Whom wilt thou find to love ignoble thee,

170 Save Me, save only Me?

171 All which I took from thee I did but take,

172 Not for thy harms,

173 But just that thou might'st seek it in My arms.

174 All which thy child's mistake

175 Fancies as lost, I have stored for thee at home:

176 Rise, clasp My hand, and come!'

177 Halts by me that footfall:

178 Is my gloom, after all,

179 Shade of His hand, outstretched caressingly?

180 'Ah, fondest, blindest, weakest,

181 I am He Whom thou seekest!

182 Thou dravest love from thee, who dravest Me.'



EL SABUESO DEL CIELO / 5

155 Ahora, de esa larga persecución

156 viene el soplo;

157 esa Voz me rodea como un mar embravecido:

158 «¿Está tu corazón estropeado,

159 destrozado, hecho añicos?

160 ¡Mira, todo lo que te inquieta procede de Mi!

161 ¡Ser extraño, lamentable, fútil!

162 ¿Por qué deberían apartarte del amor?

163 Me has visto hacer mucho de la nada» (Dijo),

164 «El amor humano necesita merecerse:

165 ¿Qué mérito tiene,

166 el grumo más lúgubre de toda la arcilla macerada?

167 ¡Ay, no sabes

168 cuán poco digno eres de cualquier amor!

169 ¿A quién encontrarás que acoja tu innoble amor marchito,

170 salvo a Mí, tan solo a Mí?

171 Todo lo que te quité, lo tomé,

172 no por tus faltas,

173 sino para que lo busques en Mis brazos.

174 Todos los errores de niño

175 que imaginabas perdidos, los conservo para ti en casa:

176 ¡Levántate, toma Mi mano y ven!»

177 Me detengo:

178 ¿Es mi oscuridad, después de todo,

179 la sombra de Su mano, extendida acariciadoramente?

180 «Ah, el más cariñoso, el más ciego, el más débil,

181 ¡Yo soy Aquel a Quien tú buscas!

182 Conduce tu amor a quien te conduce a Mí.»


El poema completo lo podéis encontrar en el siguiente enlace:

(1)San Agustín: Confesiones, libro primero, capítulo I. Enlace: http://www.augustinus.it/spagnolo/confessioni/conf_01_libro.htm 

«Grande eres, Señor, y muy digno de alabanza1; grande tu poder, y tu sabiduría no tiene medida2. ¿Y pretende alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación, y precisamente el hombre, que, revestido de su mortalidad, lleva consigo el testimonio de su pecado y el testimonio de que resistes a los soberbios? Con todo, quiere alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación. Tú mismo le excitas a ello, haciendo que se deleite en alabarte, porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti

(2) Arzobispo Fulton John Sheen: Sobre el Diablo. Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=vYr5_MkRpDA

(3) Evangelio según san Mateo, capítulo 11, versículo 28




No hay comentarios:

Publicar un comentario