Reseña del libro A Guide for the Perplexed de E. F. Schumacher, realizada por Silvano Borruso y publicada en la revista Nuestro Tiempo, número 387, septiembre 1986, con el título Guía para perplejos.
Para Schumacher lo que se necesita saber es:
1. Qué es el Mundo;
2. Qué es el hombre, y que aptitudes tiene para enfrentarse con el Mundo;
3. Cómo conoce el hombre al mundo;
4. Qué quiere decir vivir en este mundo.
Schumacher entra de lleno en la primera de las Grandes Verdades, que el universo visible muestra, para que todos los vean, cuatro niveles de ser (Levels of Being).
El primer nivel, el más bajo, es el de la materia inanimada, que por conveniencia indica con el símbolo ‘m’. A ésta sigue la vida, que constituye no un continuo con el nivel precedente, sino una discontinuidad, indicada por ‘m + x’. A la vida sigue la que él llama consciousness y que se podría traducir como conocimiento animal, indicado por ‘m + x + y’; y por fin, el nivel de Self-Awareness o conciencia de sí, característico del hombre, o sea, ‘m + x + y + z’.
continuación
Visibilidad de la realidad
Los signos de adición indican la discontinuidad ontológica entre los niveles. Solo ‘m’ es visible; ‘x’, ‘y’ y ‘z’ son invisibles; solo ‘m’ es indestructible; ‘z’, ‘y’ y ‘x’ se pueden destruir en sucesión, pero no pueden crear: nadie puede dar vida a lo inanimado, sentidos a lo vivo, o conciencia de sí a un bruto. La física y la química no pueden decir absolutamente nada sobre ‘x’, ‘y’ y ‘z’. «Decir que la vida no es sino una propiedad de una cierta combinación de átomos es como decir que Hamlet de Shakespeare no es sino una propiedad de una cierta combinación de letras del alfabeto. La verdad es que precisamente aquella combinación de letras no es sino la propiedad de Hamlet. Las traducciones francesa o alemana de la misma obra usan su propia combinación de letras».Cada nivel superior (‘z’, ‘y’ y ‘x’) comprende y entiende los niveles inferiores a él, pero no al revés. Los hombres cuyo poder ‘z’ no está muy desarrollado no entienden que es un poder diferente de los otros dos. Así se dan definiciones del hombre completamente inadecuadas. Sobre una de ellas lanza el autor este mordaz comentario: «Mono desnudo; lo mismo que definir un perro como una planta que ladra o una col que corre». El hecho es que ‘m’, ‘x’, ‘y’ y ‘z’ son cuatro misterios irreductibles que necesitan ser estudiados muy detenidamente, pero que no se pueden explicar, ni muchísimo menos dar razones de ellos.
El autor admite que haya niveles superiores al de ‘z’: «La gran mayoría de la humanidad, a lo largo de toda su historia, y hasta muy recientemente, ha estado convencida de que la Cadena del Ser se extiende más allá del hombre. Este convencimiento, tan universal por duración e intensidad, es muy impresionante. Aquellos personajes del pasado, que consideramos los más sabios y grandes, no solamente están de acuerdo sobre estas creencias, sino también consideran está verdad como la más importante y profunda».
continuará


No hay comentarios:
Publicar un comentario