martes, 11 de octubre de 2016

Vivir en sentido contrario

Especular con la inversión biológica

Javier Alonso Sandoica
Cuando acostumbro a ver a alguien regularmente y de pronto desaparece de escena sin previo aviso me pregunto ¿qué ha pasado? o ¿qué le ha pasado? Esto me ha ocurrido con el sacerdote Javier Alonso, a quien empecé a ver celebrando las misas que emite diariamente 13TV acompañando a mi madre. Sorprendía la manera peculiar con que este sacerdote se dirigía a los fieles, tanto al inicio de la celebración como durante la homilía, así como su porte y su imagen. Sus misas eran las más concurridas. Se le ha apodado como cura showman, pienso más bien que por su presencia en los medios de comunicación y la forma de expresarse.

Buscando en internet si había un rastro que explicase su ‘desaparición’ mediática he encontrado la siguiente información en el blog de otro sacerdote, Tomás de la Torre Lendínez: “Don Javier está haciendo un proceso de reinicio de su vida sacerdotal. Él mismo lo dejó escrito en el artículo citado al comienzo en su blog: “Hay una frase interesante en la película El curioso caso de Benjamín Button, (1) basada en un relato de Scott Fitzgerald, que me sirve de arranque, ‘si buscas el sentido de la vida, mira hacia atrás, pero tendrás que vivirla hacia adelante’. Me gusta, porque es verdad que las cosas importantes llevan una marca de origen y, valga el retruécano, un origen que marca las decisiones que vendrán.” (2)

David Fincher
Como me ha pasado en otras ocasiones con referencias ligadas a una información, la lectura del comentario estimuló el interés por la película mencionada. Tras pedirla prestada a la biblioteca la he podido ver el pasado fin de semana. Lo que tiene de particular el relato es que el protagonista recorre la vida biológicamente en sentido contrario: nace con las características de un viejo y con el paso del tiempo va rejuveneciendo hasta fallecer como un recién nacido. Pero como el ser humano no es sólo desarrollo biológico la narración se vuelve inconsistente en algunos tramos. Casar una evolución física invertida con la psicológica, donde intervienen el entorno, el conocimiento y la experiencia es difícil de congeniar. Si el físico y la psicología van en la misma dirección vivir hacia atrás debería suponer vivir sin recuerdos, instintivamente o intuitivamente. Si van en distinto sentido, como refleja la mayor parte de la película, es fácil que aparezcan incoherencias en la trama. Por mucho esfuerzo imaginativo que se ponga se hace casi imposible trenzar una historia cohesionada cuando se rompe con el normal desarrollo de la naturaleza.


Hay momentos melancólicos en los que se suspira ‘si fuera más joven’, pensando en el vigor perdido, pero sin querer renunciar a la experiencia adquirida. Un sentimiento que no tiene apenas importancia siempre que no se convierta en obsesión. Aceptarse como uno es y asumir el pasado con sus luces y sombras es uno de los fundamentos sobre los que se labra la felicidad. Junto a ello, ni la nostalgia del pasado, ni el anhelo de un prometedor futuro, deben distraer la atención para vivir con intensidad el presente.

(1) El curioso caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button) película del año 2008 dirigida por David Fincher


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