sábado, 29 de octubre de 2016

Estereotipos y convivencia

Liberarse de prejuicios

Hace unos días aludí a Arsénico por compasión, película de 1944 dirigida por Frank Capra, en una entrada del blog Buidant el pap en la que comentaba la decisión del gobierno holandés de llevar al parlamento una ampliación de la ley de suicidio asistido. (1) Esta mención me animó a verla de nuevo, esta vez por completo. Es una comedia negra divertida, alocada y esperpéntica, con tanto enredo de por medio que puede llegar a marear. Parece como si al guionista se le hubiera ido de la mano la narración con la acumulación de tantas situaciones inverosímiles.

La trama del film me ha hecho reflexionar sobre los estereotipos, (2) esas ideas preconcebidas inmutables que invaden el pensamiento dejando en suspenso la reflexión, sobreponiéndose en muchos casos a la realidad. ‘Cría fama y échate a dormir’, dice un refrán que bien podría aplicarse a las amables y atentas ancianas Abby y Martha Mortimer protagonistas de la película. ¿Quién puede llegar a pensar siquiera que pueden hacer un rasguño a alguien? Ni siquiera la policía se toma la molestia de comprobar las revelaciones de los que aseguran, porque lo han visto, que el sótano de la casa está poblado de antiguos arrendatarios.

Hay estereotipos que son muy difíciles de deshacer, aunque se presenten pruebas palmarias que los refuten. No hay reacción porque se ha levantado un muro impenetrable a cualquier argumento que los pueda cuestionar. A veces se les conoce como leyendas urbanas, en otras ocasiones forman parte del relato que adorna una ideología, o se convierten en la excusa para justificar una opinión o un comportamiento.

Yo pensaba… A mí me dijeron… Ya se sabe… Se dice… Se habla… Se comenta… ¡Cuántos chascos cuando la realidad desmonta las suposiciones! Pero aun es estos casos puede prevalecer la contumacia, (3) la incapacidad para reconocer el error. Se necesita honradez intelectual para dejar de lado las etiquetas y superar los prejuicios. Dice Einstein que “es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”.

Los estereotipos afectan a la fama de las personas, la percepción que tienen los demás de uno, una mochila cuya carga que se ha de de aprender a soportar. Como dice Vania, uno de los personajes de Las chicas de alambretodos tenemos una imagen de nosotros mismos, pero nunca coincide con la que tienen los demás. Y debemos entender la de los demás, aunque sin dejar de ser nosotros mismos.” (4) Por mucho esfuerzo que se ponga no se logra contentar a todo el mundo, en parte por lo que relata la misma protagonista: “Una vez, un famoso fotógrafo me hizo unas fotos que no me acabaron de gustar, y se lo dije. Yo era muy joven entonces. Él me contestó: «Yo no trabajo para la idea que tienes tú de ti misma, sino que lo hago a partir de la idea que yo tengo de ti.»” No sale a cuenta querer aparentar lo que no se es. Aunque se pueda obtener un beneficio a corto plazo, se entra en una dinámica perversa que acaba perjudicando. Sin embargo, conviene estar atento para escuchar y reflexionar sobre aspectos que se refieren a la propia conducta si se quiere mejorar como persona.

Para la buena convivencia, la que genera bienestar y que es fuente de sinergias, (5) los estereotipos pueden ser, como mucho, información nunca condicionante.

(2) Estereotipo: Idea o imagen aceptada por la mayoría como patrón o modelo de cualidades o de conducta. (RAE)
(3) Contumaz: Rebelde, porfiado y tenaz en mantener un error. (RAE)
(4) Jordi Sierra i Fabra: Las chicas de alambre. Capítulo XXXIV (http://p.se-todo.com/law/2731/index.html?page=14)
(5)Sinergia: Acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales

No hay comentarios:

Publicar un comentario