El hedor no se combate tapándose la nariz
‘Más vale ponerse una vez
colorao que ciento amarillo’ (1) es una expresión a tener muy en cuenta cuando
hay que tratar asuntos peliagudos que pueden afectar a la imagen exterior de
una persona, un grupo o una sociedad, especialmente para aquellos que tienen
responsabilidades de gobierno.
Después de ver Spotlight, sin
otra referencia compensatoria, se puede deducir que la jerarquía de la Iglesia
Católica, representada en este caso en la archidiócesis de Boston, amparó el
abuso a menores practicada por algunos de sus sacerdotes intentando silenciar
su repercusión pública, valiéndose de su posición social y su ascendencia sobre
buen parte de la población, incluidas las víctimas.
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| Tom McCarthy director de la película |
La responsabilidad de
gobernar es una tarea difícil y complicada que sólo se puede llevar a cabo con
la colaboración de un buen equipo de colaboradores. La prudencia es
imprescindible para el buen gobierno, lo que supone que las decisiones no se
toman como consecuencia de un arrebato o basándose en prejuicios. Pero, al
mismo tiempo, obliga a actuar con la contundencia que requiera cada caso cuando
se producen hechos graves que van contra los principios que defiende la
institución que dirige.
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| Catedral de Boston |
Si cuando se producen casos
reprobables, escandalosos, lo que se antepone al tomar las decisiones es la
salvaguarda de la reputación social de la institución, difícilmente se va a
resolver el problema, más bien al contrario es más fácil que se extienda,
porque el infractor, aunque reciba alguna medida disciplinaria, se sentirá
amparado, y algunos otros tentados a imitarle pueden pensar que el riesgo que
corren es asumible. La consecuencia es clara, con paños calientes la enfermedad
de unos pocos se expande hasta convertirse en epidemia. Queriendo evitar que el
buen nombre de la institución quede manchado, se acaba consiguiendo que acabe
sumergido en un estercolero.
La buena reputación es un
arma de doble filo. Por una parte puede abrir muchas puertas, por otra puede
condicionar enormemente la vida de los que la poseen. Spotlight nos ofrece un
ejemplo, pero hay otros como los de las estrellas Michelin, ¿cómo puede ser que
un cocinero se suicide por haber perdido una? (2)
Hay también casos
reseñables en el ámbito doméstico, algunos de ellos terribles. Hace unos
cuantos años se hablaba con alguna frecuencia de las bodas de penalti que
tenían como finalidad amparar el embarazo -no anunciado públicamente- de una hija
-lo que dieran de sí de esos precipitados matrimonios…-. Pero más adelante se
introdujo una modalidad todavía peor, que aún perdura, los abortos inducidos
por los padres de la gestante. Detrás de estas soluciones encubridoras
prevalece en muchos casos ‘salvaguardar el buen nombre de la familia’ -¿qué van
a pensar de nosotros?-; pan para hoy, ¿hambre para mañana? (3)
A algunos obispos les
hubiera ido bien recordar las palabras de Jesús antes de tomar algunas decisiones:
“no hay cosa escondida que no vaya a saberse, ni secreto que no acabe por
hacerse público” (4) y pensar que son más importantes los fieles y los
principios que el chiringuito. A los demás nos cabe procurar que la reputación
que tengamos no se convierta en una cadena.
(1) Más vale ponerse una
vez colora(d)o que ciento amarillo: Recomienda afrontar con decisión las
situaciones difíciles, con el objeto de no arrepentirse después por no haberlo
hecho en su momento (http://cvc.cervantes.es/lengua/refranero/ficha.aspx?Par=59060&Lng=0)
(3) Pan para hoy, y hambre
para mañana: Ante la inestabilidad de los bienes terrenales, conviene ser
precavidos y acumular lo necesario no sólo para el momento actual sino también
para el futuro inmediato y no tan inmediato. (http://cvc.cervantes.es/lengua/refranero/ficha.aspx?Par=59274&Lng=0)
21. Y les decía: -¿Acaso se
enciende la lámpara para ponerla debajo de un celemín o debajo de la cama? ¿No
se pone sobre un candelero?
22. Pues no hay cosa
escondida que no vaya a saberse, ni secreto que no acabe por hacerse público.
23. Si alguno tiene oídos
para oír, que oiga.


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