miércoles, 5 de julio de 2017

Los caminos de la armonía

A vueltas con la analogía


Octavio Paz
El escrito que sigue es producto de una cabezonería que me ha mantenido mentalmente semibloqueado intentando hilvanar un razonamiento coherente, al menos en alguna medida, aunque está por ver que lo haya conseguido. Me propuse desentrañar qué podía significar el concepto analogía de los contrarios que había anotado mientras leía un libro y al que acudía cuando había desaparecido de mi vista el entorno en que se mencionaba.

Donde no hay distinción, hay confusión” le dijo Tomás de Aquino a su maestro Alberto Magno cuando este le preguntó por qué utilizaba con tanta frecuencia el término ‘distingamos’ para exponer sus argumentos. Pero esta no es la lógica que subyace en las ciencias ocultas, donde prolifera lo difuso, si nos atenemos a la descripción que hace Octavio Paz de una de sus expresiones: “lo específico de la magia consiste en concebir al universo como un todo en el que las partes están unidas por una corriente de secreta simpatía.” (1)  


Este mundo misterioso puede fascinar a cualquiera, pero encuentra un fructífero campo de cultivo aquellos cuya actividad versa sobre la especulación dialéctica y la sensibilidad: los filósofos y los artistas.

Es en un contexto esotérico que Eliphas Lévi (Alphonse Louis Constant) introduce el término dotándole de efectos cuasi taumatúrgicos: “la armonía resulta de la analogía de los contrarios”, una noción que describe como “la relación de la luz y la sombra, de la cima y del abismo, del lleno y el vacío”. En otro pasaje afirma que “la armonía resulta de la analogía de los contrarios. Toda luz que manifiesta una forma debe necesariamente proyectar una forma. Creo en la sombra porque creo en la luz.” (2) Papus (Gérard Encausse), ocultista estudioso de la obra de Lévi aclara que “la analogía de los contrarios resulta del hecho que esos contrarios poseen en su esencia un elemento común”. (3)

Autoretrato de Seurat
En el terreno de los artistas se encuentra el introductor del puntillismo, Georges Pierre Seurat, lo aplica a la pintura: “El arte es armonía. La armonía es la analogía de los contrarios, y de similares elementos del tono, del color, y de la línea, considerados a través de su dominancia y bajo la influencia de la luz en combinaciones alegres, serenas o tristes”. (4)

Pero algunos círculos del arte poético parecen ser los más proclives, como plantea Vicente Huidobro: “Toda poesía válida tiende al último límite de la imaginación. Y no sólo de la imaginación, sino del espíritu mismo porque la poesía no es otra cosa que el último horizonte, que es a su vez la arista en donde los extremos se tocan, en donde se confunden los llamados contrarios”. (5) El engarce es la analogía, como la entiende Octavio Paz: “Por la analogía, el paisaje confuso de la pluralidad y la heterogeneidad se ordena y se vuelve inteligible: la analogía es la operación por medio de la que, gracias al juego de las semejanzas, aceptamos las diferencias. La analogía no suprime las diferencias: las redime, hace tolerable su existencia… La analogía es el recurso de la poesía para enfrentarse a la alteridad”. (6)

¿Qué se puede concluir de todo ello? Se puede enmarañar el lenguaje mezclando realidad con ficción y fantasía, pero si no se separan adecuadamente sólo se consigue confundir. Puedo decir que una verdad es inverosímil y una mentira verosímil, pero eso no significa que verdad y mentira se entrelacen, sino que mezclo dos aspectos distintos: la realidad (externa e independiente de mí) y la percepción o apariencia (que brota de mi interior). También puedo decir que lo diáfano es una faceta de lo difuso o que la recta es un tipo de curva…; una manera de jugar con los conceptos que manipula el lenguaje, no la realidad, que no queda transformada por el entramado dialéctico.

La analogía, bien utilizada, puede ser una magnífica herramienta para allanar el camino del conocimiento, haciéndolo más comprensible, más asequible, más cercano al nivel intelectual del receptor. Y además tiene la cualidad de contribuir a elevar el espíritu superando las contingencias léxicas, como hace el lenguaje poético sin necesidad de buscar la influencia de doctrinas esotéricas. Dos misiones que permiten ampliar los horizontes cognitivos del ser humano.

La armonía puede convertirse en un apetitoso cebo para picar, pero tras él hay anzuelo, un hilo, una caña y una nasa donde quedar depositado. Hay que contemplar el conjunto antes de morderlo si no se quiere tener sorpresas desagradables.

(4) Georges Pierre Seurat: Carta a Maurice Beaubourg 1890. Recogido de http://trianarts.com/george-seurat-el-puntillismo/#sthash.ooWUPm3e.dpbs
(5)  Huidobro, "La poesía". En Altazor / Temblor de cielo, pp. 178-179. Recogido de http://sisbib... (web citada)
(6) Octavio Paz, Los hijos del limo, pp. 61-62. Recogido de http://sisbib... (web citada)

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