Exigencias totalitarias
Una de las manifestaciones de los
regímenes totalitarios es el desprecio a lo que cada persona es en sí misma,
como expresa Koestler en El cero y el
infinito: “El individuo no era nada, el Partido lo era todo” (1). Toda la realidad
política, cultural, social… ha de sumergirse en los planteamientos que marca la
ideología, ahogando cualquier brote de disensión presente y futura.
Un reputado pintor vanguardista
Władysław Strzemiński, impulsor del unismo (2), ejercía como profesor de en la
Escuela Superior de Artes Visuales del Estado (SHSVA) en Łódź (Polonia), de la
que había sido cofundador. Su prestigio social se vio comprometido al chocar
con las directrices de las autoridades polacas sometidas al régimen soviético.
Lo desarrolla el guion de Los últimos
años del artista (3) en el que se recrea un speech del Ministro de Cultura
en el SHSVA, donde expone los objetivos de su departamento: “El realismo
socialista integrado al arte, la lucha contra el cosmopolitismo y contra el
servilismo a la cultura occidental, el uso de los grandes logros soviéticos y,
sin lugar a dudas, el vínculo con las clases populares. Por lo tanto, el
partido defenderá el realismo socialista, aunque para ello se caiga en el
esquematismo sin convertir eso en un problema. Necesitamos despertar el odio
hacia el arte no ideologizado y cargado de formalismo y cinismo, hacia el arte
decadente y capitalista surgido del cosmopolitismo de América. Lo digo con
todas mis fuerzas: el arte que da voz a la falta de ideología es enemigo de los
trabajadores”.![]() |
| (5) |
Desoyendo los consejos que le
habían dado previamente Strzemiński se dirige al orador: “Señor ministro,
quisiera preguntarle qué es una obra de arte. Para mí es una forma definida, no
un realismo claro. Siempre he repetido que voy a luchar por un arte que se
acomode lo más posible a su época, ya que en realidad el arte es un laboratorio
de formas. Los que cuentan son los que abren el camino a las nuevas formas y el
arte nuevo no debe tan solo buscar la utilidad sino algo más elevado, pero veo
que ahora hay una tendencia a confundir la frontera entre el arte y la
política, lo cual actúa solo en interés de un grupo.”
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| Strzemiński y Kobro |
Dicha intervención junto a su resistencia
a someterse a los dictados del régimen le costaron caro: “Strzemiński fue
despojado de su posición en el SHSVA por decisión del Ministerio de Cultura y
Arte por no respetar la doctrina realista socialista.” (4) Pero no quedó ahí todo,
porque el objetivo era relegarlo al ostracismo: aquellas obras que había donado
y estaban expuestas una sala del Museo de Arte de Łódź junto a las de su
esposa, Katarzyna Kobro, fueron descolgadas y, además, se le retiró el
reconocimiento oficial como artista, que le impedía incluso comprar el material
pictórico necesario para trabajar en su apartamento.
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| Andrzej Wajda |
Para mantenerse en el poder el
totalitarismo no admite ningún atisbo de contestación a las órdenes o instrucciones
de sus dirigentes.
(1) Arthur Koestler: El cero y el infinito. Título original: Darkness
at Noon -Oscuridad y mediodía- (1941). Editorial: Destino (1971) – Colección:
Ancora y Delfín, número 37. Traductora: Eugenia Serrano Balanyá. 255 páginas
(2) Unismo: Tendencia artística polaca de los años 20 que se desarrolla
dentro del constructivismo y que reconoce en la existencia objetiva del cuadro
su única razón de ser, eludiendo cualquier valor no plástico. Fuente: http://www.wordreference.com/definicion/unismo
(3) Los últimos años del
artista: Afterimage. Título original: Powidoki (Afterimage). Año: 2016. Duración:
98 min. País: Polonia. Dirección: Andrzej Wajda. Fuente: https://www.filmaffinity.com/es/film769122.html
(4) Władysław Strzemiński. 21.11.1893—26.12.1952,
en Culture.pl Artists. Fuente: https://culture.pl/en/artist/wladyslaw-strzeminski
(5) Foto recogida de https://www.pressreader.com/spain/historia-y-vida/20170620/281702614710263


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