Corrupción
policial
En ocasiones se
oyen noticias de policías, guardiaciviles o agentes de aduanas cómplices de
acciones delictivas relacionadas con el mundo de la droga. El gran volumen de dinero
que mueve el tráfico de estupefacientes suele ser un cebo muy atractivo para
enriquecerse rápidamente.
Cuando quien teniendo por objeto de su labor la lucha contra el delito y el mantenimiento del orden público se convierte en un delincuente se genera en la sociedad una sensación de desánimo, de indefensión, de desconfianza en quien debe velar por su seguridad. Como dijo San Gregorio Magno Corruptio optimi pessima (la corrupción de los mejores es la peor de todas).

El
guión de Único testigo (Witness), película
dirigida por Peter Weir estrenada en 1985, basada en un texto de Earl W.
Wallace & William Kelley tiene dos vertientes. Una de ellas es mostrar un
caso de corrupción policial donde la codicia de unos agentes deriva en el
asesinato de dos de sus compañeros y la persecución de otro para evitar que se
descubra su delito. La otra es dar a conocer las peculiaridades de los amish,* situándose
en el condado estadounidense de Lancaster donde reside una de sus comunidades.
El nexo será la condición de testigo del asesinato de un agente de un niño
amish. Para proteger al niño y su madre y recuperarse de la herida causada por
el disparo de uno de los corruptos el policía que les custodia se verá obligado
a convivir en el seno de dicha comunidad. Su estancia generará tensión en el
seno del colectivo, caracterizado por su endogamia y costumbres antagónicas con
la civilización moderna. Sin embargo, su espíritu cooperativo contribuirá positivamente
al desenlace. *es.wikipedia.org/wiki/Amish
www.callejeandoporelplaneta.com/condado-lancaster-territorio-amish/



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