sábado, 12 de marzo de 2016

Necesidad de desembuchar

Historia de reconciliación y perdón

Trofeo Fesival Cannes
El párroco anunció durante la misa dominical una sesión de cine fórum en el centro parroquial, donde estaba previsto proyectar la película Cartas a Dios, con el propósito de relacionarlo con el año de la misericordia. En el último momento hubo problemas con la copia y se substituyó por Secretos y mentiras (Secrets and Lies), dirigida por Mike Leigh y premiada con la Palma de Oro en el festival de Cannes de 1996.

No es una película de temática religiosa, pero ello no impide  que se pueda relacionar su contenido con aquello a lo que el Santo Padre ha querido que se preste especial atención. La historia que narra es un canto a la reconciliación en el seno de una familia, pero para que sea posible es necesario que salgan a la luz hechos traumáticos que durante mucho tiempo han sido silenciados, haciendo mella en la relación entre sus miembros.

Mike Leigh
Holborn Station
en Londres
En este recomendable film el hecho que destapa la caja de los truenos es el deseo de Hortense de conocer a sus padres biológicos, después del fallecimiento de sus padres adoptivos. La identificación y localización de su madre no le supone especiales dificultades, sin embargo las mayores trabas se derivan de una cuestión racial y de la incierta respuesta de su progenitora. Durante el relato se van dando pistas del sufrimiento que arrastran los protagonistas hasta que se llega a un episodio de fuerte tensión emocional en el transcurso de una celebración que les ha congregado, donde salen a relucir todas las heridas del pasado. Al desconcierto inicial le seguirá una respuesta empática que será la semilla que permitirá sanar las desavenencias; perdón y reconciliación mutua que abren una nueva etapa más esperanzadora en la vida de cada uno de los protagonistas.

Hay hechos en la vida que hacen sufrir, nadie está inmune –si andamos es fácil que nos ensuciemos con el polvo del camino-, pero lo que corroe el alma es no poder compartirlos con alguien dispuesto a escuchar y acoger. ¡Cuánto daño hace ese pudor mal entendido que pretende enterrar hechos desagradables sin permitir que las heridas producidas cicatricen: que no se sepa; qué van a decir, qué pensarán. Y esto ocurre en la vida social y en la espiritual. En su libro ¡Ahora comienzo! * Jesús Urteaga reproduce una bella estrofa del poema épico La Araucana, ** que puede ser un buen motivo de reflexión:
"Que aunque esto haya tardado de mi parte
y a reducirme a lo postrero aguarde,
sé bien que en todo tiempo y toda parte
para volverse a Dios jamás es tarde;
que nunca su clemencia usó de arte
y así el gran pecador no se acobarde,
pues tiene un Dios tan bueno, cuyo oficio
es olvidar la ofensa y no el servicio."

* Jesús Urteaga: ¡Ahora comienzo! ‘1986’ – Palabra – Libros mc nº 6 – 9ª edición ‘2001’ - Conversión. Página 34

**Alonso de Ercilla y Zúñiga: La Araucana. Tomo segundo, parte tercera, canto XXXVII, versos 593-600 (http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/libros/E/Ercilla%20y%20Zuniga,%20Alonso%20de%20-%20La%20Araucana.pdf)





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