Con espíritu deportivo
"Desde que hemos introducido los ‘videos shorts’ en la página web las visualizaciones han crecido muchísimo", comentaba el rector de una parroquia al hacerle mención de los datos que un feligrés había expuesto poco antes de finalizar la celebración eucarística. ¿Cala el mensaje que se transmite a través de ellos? Los administradores de la página web lo deben considerar un instrumento útil para la parroquia y sus feligreses, presentes y futuros.
Cada ‘video short’ es un
reclamo, cuya eficacia dependerá del interés que el receptor muestre por el
emisor o el contenido del mensaje. Es, en el caso que nos ocupa, como lanzar
una semilla que ha de encontrar un terreno que la acoja para poder fructificar.
Hace unos días he leído que en la diócesis de Terrassa se ha constituido el Equipo sinodal diocesano compuesto por 9 miembros. Es un paso importante, pero nos advierte el Documento final: «La renovación de la comunidad cristiana sólo es posible reconociendo la primacía de la gracia. Si falta la profundidad espiritual personal y comunitaria, la sinodalidad se reduce a un expediente organizativo. Estamos llamados no sólo a traducir los frutos de la experiencia espiritual personal en procesos comunitarios, sino a tener la experiencia de cómo la práctica del mandamiento nuevo del amor recíproco es lugar y forma del encuentro con Dios. En este sentido, la perspectiva sinodal, a la vez que se inspira en el rico patrimonio espiritual de la Tradición, contribuye a renovar las formas: una oración abierta a la participación, un discernimiento vivido juntos, una energía misionera que nace del compartir y se irradia como servicio.»
Vivir la sinodalidad requiere esfuerzo. Uno podría pensar que bastaría con recopilar opiniones, hacer sugerencias o propuestas, plantear cuestiones diversas. Esto también lo pueden hacer los que el papa León XIV llama «“cristianos de ocasión”, que de vez en cuando dan cabida a algún buen sentimiento religioso o participan en algún evento» (2). Hace falta algo más: «Una espiritualidad sinodal exige también ascesis, humildad, paciencia y disponibilidad para perdonar y ser perdonado. Acoge con gratitud y humildad la variedad de dones y tareas distribuidos por el Espíritu Santo para el servicio del único Señor (3). Lo hace sin ambiciones ni envidias, ni deseos de dominio o control, cultivando los mismos sentimientos de Cristo Jesús, que “se despojó de sí mismo asumiendo la condición de siervo” (4)»; todo un programa de cristianismo activo propio de «los que están dispuestos a trabajar cada día en el campo de Dios, cultivando en su corazón la semilla del Evangelio para luego llevarla a la vida cotidiana, a la familia, a los lugares de trabajo y de estudio, a los diversos entornos sociales y a quienes se encuentran en necesidad» (2).
(1) Francisco, XVI
Asamblea ordinaria del Sínodo de los obispos: Por una Iglesia sinodal:
comunión, participación, misión. Título original: Por una Chiesa sinodale:
comunione, participazione, missione. Documento finale puntos tratados 43 a 46.
Enlace oficial:
https://www.synod.va/content/dam/synod/news/2024-10-26_final-document/ESP---Documento-finale.pdf
(2) Papa León XIV: Ángelus 6 de julio de 2025. Extraído de https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/angelus/2025/documents/20250706-angelus.html
(3) 1ª Carta de san Pablo a los Corintios, capítulo 12, versículos 4 y 5: «Y hay
diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios,
pero un mismo Señor». Extraído de https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/1-corintios/
(4) Carta de san
Pablo a los Filipenses, capítulo 2, versículos 5 a 7: «Tened entre vosotros
los sentimientos propios de Cristo Jesús. El cual, siendo de condición divina,
no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando
la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres.» Extraído de https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/filipenses/




No hay comentarios:
Publicar un comentario