Hacia un "humanismo cívico"
Octavo y último fragmento del artículo de Alejandro Llano titulado El voluntariado cultural y social, publicado en la revista Nuestro Tiempo, números 571-572, enero-febrero de 2002.
«Desde esta dimensión básica –la cultural- se puede entender lo que significa la llamada “nueva ciudadanía” como factor de integración y responsabilidad cívica en la presente complejidad social.»
continuación
«Lo que de entrada distingue a la nueva ciudadanía de la ciudadanía convencional o típicamente moderna es precisamente su estrecha conexión con la acción humana. Ser ciudadano no significa hoy principalmente pagar impuestos, recibir prestaciones sanitarias, tener la propiedad de un inmueble o vender unas acciones en la Bolsa. Ninguna de estas situaciones evoca en nosotros el sentido fuerte y sustantivo de “ciudadanía” que se ha de referir al libre protagonismo cívico en la configuración de la sociedad. Tal es la médula de lo que hoy queremos entender por “democracia”. Si una sociedad democráticamente configurada no facilita y fomenta la activa intervención de los ciudadanos en proyectos con relevancia pública, la frustración que provoca es inmediata y continua, justo porque actualmente las responsabilidades y los afanes que merecen el calificativo de “ciudadanos” o “cívicos” no son de tipo político o económico sino de índole cultural y ética, es decir, de creación de sentido y de autorrealización de la propia identidad.
En cambio, intuimos la figura del ciudadano en quien participa en la organización de una operación de ayuda a un país en vías de desarrollo que acaba de sufrir una catástrofe natural; en quien promueve junto con otros padres la creación de una escuela en su pueblo; en quien organiza una campaña pública para salvar una especie natural en trance de extinción; en quien se reúne con otros vecinos para ver los modos de mejorar las condiciones de vida de los emigrantes que viven en el barrio; en quien crea una comisión eficaz para conmemorar el centenario del artista más destacado del entorno geográfico, incomprensiblemente olvidado por las autoridades educativas; en quien se empeña en ampliar la biblioteca municipal, dotarla de servicios de internet al alcance de los usuarios y conseguir un presupuesto suficiente para la permanente adquisición de fondos bibliográficos abundantes… o sea, en actividades que pueden ser calificadas de “voluntariado social y cultural”. A este conjunto de actividades cabe denominarlo “humanismo cívico” en cuanto que esta actitud fomenta la responsabilidad de las personas y de las comunidades ciudadanas en la orientación y desarrollo de la vida común. Postura que equivale a potenciar las virtudes sociales como referente radical de todo incremento cualitativo de la dinámica pública.
Por lo tanto, se puede describir el “humanismo cívico” como aquella concepción teórica y práctica de la sociedad en la que se valoran y promueven tres características que mutuamente se exigen y potencian entre sí. La primera y más radical es, sin duda, el protagonismo de las personas humanas reales y concretas, que toman conciencia de su condición de miembros activos y responsables de la sociedad, y procuran participar eficazmente en su configuración política. En segundo lugar figura la consideración de las comunidades humanas –en sus diferentes niveles- como ámbitos imprescindibles y decisivos para el pleno desarrollo de las mujeres y los hombres que las componen, los cuales superan de esta forma las actitudes individualistas, para actuar como ciudadanos dotados de derechos intocables y deberes irrenunciables. Por último, el “humanismo cívico” vuelve a conceder un alto valor a la esfera pública, precisamente porque no la concibe como un magma omniabarcante, sino como un ámbito de despliegue de las libertades y como instancia de garantía para que la vida de las comunidades no sufra abusivas presiones de poderes ajenos a ellas.
Si a esta idea de la ciudadanía se la califica de humanista, es justo porque estima que el respeto a la libre iniciativa de los ciudadanos representa un correlato de su dignidad como personas. Y es que yo no considero que se esté respetando mi dignidad simplemente porque no se atenta de manera directa contra mi mente o contra mi cuerpo, ni porque mi privacidad o intimidad permanezcan intactas. El respeto a mi propia dignidad no se cumple porque me dejen en paz conmigo mismo y con lo que más cercanamente me rodea. Porque soy consciente de que la intensidad humana de mi vida no viene dada por situaciones que se me adscriban desde fuera, sino por las acciones que yo mismo soy capaz de realizar y los empeños que logro –o, al menos, intento- promover, por mi sola cuenta o riesgo o en libre asociación con otros ciudadanos.»
(1) Sinopsis en la contraportada del libro Humanismo cívico de Alejando Llano: “El humanismo cívico es la actitud que fomenta la responsabilidad de las personas y las comunidades ciudadanas en la orientación y desarrollo de la vida política. Lo cual equivale a potenciar las virtudes sociales como referente radical de todo incremento cualitativo de la dinámica ciudadana. No se trata de una nueva apelación al protagonismo de la «sociedad civil», ni de otro llamamiento al «rearme moral», como antídoto de la corrupción o complemento de una burocracia esclerotizada y un mercantilismo miope. Se trata, más bien, de una apelación a la activa libertad social de los ciudadanos y un cuestionamiento del actual funcionamiento del «tecnosistema»: esa implacable emulsión de politización y economicismo que convierte a la gente de la calle en pasivos convidados de piedra. El antídoto contra el despotismo «blando» no es un simple proceso de privatizaciones ni la tópica disminución del tamaño del Estado: es el temple ético e intelectual de un pueblo, sólo alcanzable sobre la base de una educación humanística. Frente a la separación entre ética pública y moral privada, el autor de este libro propugna la autónoma emergencia pública de la libertad ciudadana, como núcleo de un nuevo modo de pensar la sociedad.” Extraído de https://www.casadellibro.com/libro-humanismo-civico/9788434487567/677273


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