lunes, 10 de abril de 2023

Subsidiariedad frente a tutela

Espacio para las iniciativas de los ciudadanos

Séptimo fragmento del artículo de Alejandro Llano titulado El voluntariado cultural y social, publicado en la revista Nuestro Tiempo, números 571-572, enero-febrero de 2002.

«...Y es que el amor, que constituye el fin de la vida humana, no se agota en el deseo y en la posesión, sino que culmina en la efusividad, en la donación y en la entrega. El amor arrastra a las demás virtudes, que suponen un incremento en la cabal autoposesión de la persona humana, un avance hacia nosotros mismos....»

continuación

«Poco a poco se va abriendo paso la idea de que la Administración Pública es una mala administradora y una pésima gestora. Lo cual no implica que se deban privatizar todas sus competencias, porque en ocasiones las empresas privadas que se hacen cargo de los correspondientes servicios no le van a la zaga en incompetencia. Llegados a este punto, hemos de recordar el principio de subsidiariedad, actualmente vigente en la propia Unión Europea, según el cual las tareas deben ser realizadas por sus protagonistas naturales, mientras que la función de las Administraciones Públicas consiste en ayudar a tales instituciones sociales cuando no son capaces de desarrollar una tarea por sí solas, y únicamente sustituirlas cuando no quepa otro remedio. Y en todo caso, se deben preferir las instituciones más cercanas a los ciudadanos y más alejadas de la Administración Central del Estado. Tan escasamente entendido es este principio de sana filosofía política que algunos entienden que la ayuda en cuestión (el subsidium) han de prestarlo las entidades privadas a las públicas, es decir, justamente al revés de lo que la subsidiariedad reclama.

La clave de la cuestión estriba en recapacitar en la dimensión social de la libertad, es decir, en la realidad de que la libertad personal está llamada a tareas que trascienden el estrecho cerco de los intereses privados. De lo cual se deriva la responsabilidad social de las iniciativas sociales, entre las que hoy el voluntariado desempeña un papel creciente.

Como dice Donati, el Estado ha dejado de ser el centro y el vértice de la vida social
(1). Lo que tenemos en la sociedad compleja es una realidad multicéntrica y relacional. El Estado ya no es, por supuesto, el absoluto objetivado de los ideales románticos. Pero es que ni siquiera constituye el interlocutor único de todos los actores sociales, como entienden todavía las ideologías de cuño liberal o socialista. En términos de una Teoría de Sistemas, como la desarrollada por Niklas Luhmann (2), habría que decir que el Estado es hoy una especie de “subsistema” organizador y orientador. Mientras que en los términos humanistas que yo prefiero, el Estado tiene una función arquitectónica y de salvaguarda supletoria respecto a los agentes sociales. Más aún: la propia política ya no es –si es que alguna vez lo fue- la función social decisiva. Desde luego las innovaciones del siglo XX no han surgido precisamente del ámbito político. Lo que la ciudadanía posmoderna –en su mejor sentido- ha captado con notable agudeza es que el parámetro clave para la captación actual de la ciudadanía es la cultura. Desde esta dimensión básica –la cultural- se puede entender lo que significa la llamada “nueva ciudadanía” como factor de integración y responsabilidad cívica en la presente complejidad social.»

(1) Pierpaolo Donati utiliza esta expresión en dos ocasiones en el artículo: Ciudadanía y sociedad civil: Dos paradigmas (ciudadanía lib/lab y ciudadanía societaria), que se puede leer o consultar en https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/280846.pdf


(2) Del artículo de José María García Blanco: Por fin, Luhmann: “Según Luhmann, todo sistema (desde una célula hasta la más sofisticada arquitectura social) se constituye y mantiene como una unidad diferenciada respecto de un ambiente que siempre ofrece más posibilidades existenciales de las que él puede materializar en cada momento. Luhmann entiende que esta asimetría sólo puede formularse con proposiciones sobre el sistema y el ambiente como unidades.” Extraído de https://www.revistadelibros.com/la-teoria-social-de-niklas-luhmann/


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