domingo, 25 de octubre de 2015

Amor contrarrevolucionario

Hasta el último suspiro

El entorno de la revolución cultural china*, liderada por Mao Zedong, es el marco en el que transcurre Amor bajo el espino blanco, una película dirigida por Zhang Yimou.

Con un ritmo pausado, el guión nos presenta a Jing, que aspira a ser profesora y es enviada a una aldea rural para reeducarse. Allí conoce a Sun, hijo de un militar y con un buen empleo. Su amor se ve dificultado por su diferente estatus social y por la precaria situación de la familia de Jing, cuyo padre está encarcelado por ‘derechista’. La madre de Jing, preocupada por el bienestar de su familia, le insiste en que no cometa errores que le impidan conseguir el puesto de trabajo que pretende, entre ellos la de relacionarse con un chico demasiado pronto. Los obstáculos no impedirán que su amor vaya creciendo, aunque el destino no se muestre propicio.

Una historia de amor que se desarrolla en un ambiente social dominado por el poder omnímodo ejercido por el Partido Comunista Chino, cuyos principios rectores se asemejan a la descripción que hizo Arthur Koestler en El cero y el infinito durante uno de los diálogos protagonizados por Rubachof: “El Partido no se equivoca jamás. Tú y yo podremos equivocarnos. Pero el Partido, no. El Partido, camarada, es algo mucho más grande que tú y que yo y que otros mil como tú y como yo. El Partido es la encarnación de la idea revolucionaria en la Historia. La Historia no tiene escrúpulos ni vacilaciones. Inerte e infalible, corre hacia su fin. A cada curva de su carrera deposita el fango que arrastra y los cadáveres de los ahogados. La Historia conoce su camino. Nunca comete errores. El que no tiene una fe absoluta en la Historia no debe estar en las filas del Partido.”**

Pero lo que cabe destacar de este romántico y sugerente relato es la especial relevancia que adquiere el cortejo en la relación de la pareja. Ante una Jing que se muestra muy inocente responde Sun, que no quiere mancillarla, tratándola con gran respeto.

*La Gran Revolución Cultural Proletaria fue una campaña de masas en la República Popular China organizada por el líder del Partido Comunista de China Mao Zedong o Mao Tse-tung de 1966 a 1976 y dirigida contra altos cargos del partido e intelectuales a los que Mao y sus seguidores acusaron de traicionar los ideales revolucionarios, al ser, según sus propias palabras, partidarios del camino capitalista. Su principal fin, a ojos de sus partidarios, fue el de paliar el llamado divorcio entre las masas y el partido que se estaba produciendo en la República Popular China. (es.wikipedia.org/wiki/Revolución_Cultural)

** Arthur Koestler: El cero y el infinito (Darkness at Noon -Oscuridad y mediodía-) – Editorial Destino - Primer interrogatorio. IX. Páginas 47-51

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