jueves, 17 de diciembre de 2015

Jaime Balmes y la igualdad (2)

Continuación de la entrada anterior
¿Queremos reducir a polvo cuanto acaba de decir? He aquí cómo deberemos hacerlo.

-¿Qué entiende usted por igualdad?

-Igualdad, igualdad... bien claro está lo que significa.

-Sin embargo no estará de más que usted nos lo diga.

-La igualdad está en que el uno no sea ni más ni menos que el otro.

-Pero ya ve usted que esto puede tomarse en sentidos muy varios; porque dos hombres de seis pies de estatura serán iguales en ella, pero será posible que sean muy desiguales en lo demás; por ejemplo, si el uno es barrigudo como el gobernador de la ínsula Barataria, y el otro seco de carnes como el caballero de la Triste Figura. Además dos hombres pueden ser iguales o desiguales en saber, en virtud, en nobleza, y en un millón de cosas más; con que será bien que antes nos pongamos de acuerdo en la acepción que da usted a la palabra igualdad.

-Yo hablo de la igualdad de la naturaleza, de esta igualdad establecida por el mismo Criador, contra cuyas leyes nada pueden los hombres.

-Así no quiere usted decir más sino que por naturaleza todos somos iguales...

-Cierto.

-Ya; pero yo veo que la naturaleza nos hace a unos robustos, a otros endebles, a unos hermosos, a otros feos, a unos ágiles, a otros torpes, a unos de ingenio despejado, a otros tontos, a unos nos da inclinaciones pacíficas, a otros violentas, a unos... pero sería nunca acabar si quisiera enumerar las desigualdades que nos vienen de la misma naturaleza. 

¿Dónde está la igualdad natural de que usted nos habla?

-Pero estas desigualdades no quitan la igualdad de los derechos...*

Continúa en la siguiente entrada

*Jaime Balmes: El criterio ‘1845’ - Ramón Sopena ‘1981’ - Biblioteca Sopena, número 590 - 14. El juicio. 14.5 Palabras mal definidas. Examen de la palabra igualdad - Página 84


No hay comentarios:

Publicar un comentario