sábado, 26 de diciembre de 2015

Las vergüenzas al descubierto

Reminiscencias de la esclavitud

Hay situaciones sociales que están tan impregnadas en el quehacer diario de una comunidad que vuelven insensibles a sus protagonistas. Pero cuando esto se traduce en conductas deshumanizadoras se convierten en una anomalía que es necesario corregir. Pero la resistencia al cambio es patente entre quienes se sienten beneficiarios del status quo. Entonces se hace necesario algún elemento que sacuda las conciencias y las haga reaccionar.

La película Criadas y señoras (The help) dirigida por Tate Taylor y basada en un libro del mismo nombre de Kathryn Stockett describe la situación en la que vivían las criadas negras en el estado de Mississippi de los Estados Unidos a comienzos de los años 60 del siglo pasado.

Kathryn Stockett
Skeeter es una chica soltera que aspira a ser escritora, pero los editores dicen que todavía debe foguearse escribiendo. Acepta el encargo de responder las cartas de un consultorio de limpieza en un periódico. Como no está familiarizada con estas labores solicita la colaboración de la criada de una de sus amigas para responder a las consultas. A través de esta relación surgirá la idea de escribir un libro sobre las vivencias de las criadas y la relación de éstas con sus señoras.

Encontrará resistencia para conseguir un abanico de testimonios por miedo a las represalias en un estado donde está muy activo el Ku Klux Klan. Pero algunos acontecimientos serán determinantes para que la colaboración se extienda. Será necesario, sin embrago, que los nombres que se incorporen al texto sean ficticios, aunque los hechos sean reales.

El guión carga mucho las tintas en el personaje de Hilly, que encarna la altivez e intransigencia de quien se cree superior y trata despóticamente a las personas que están a su servicio. A la vez ejerce de líder de las mujeres blancas y pendiente de sofocar cualquier muestra de debilidad con el servicio de sus compañeras.

El guión tiene algunas incoherencias narrativas, pero deja al descubierto las carencias del ser humano cuando desprecia a otros seres humanos por ser diferentes por raza, nivel social, procedencia, religión… Y cuando estos defectos se ponen al descubierto la reacción puede ir desde sentirse ofendidos, propio de la hipocresía, a avergonzados, propio de quien se da cuenta de su debilidad al dejarse arrastrar por quedar bien.


Película interesante que combina los aspectos dramáticos con toques de humor que suavizan la tensión del relato.




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