Información y criterio
Tronó
Antonio García Ferreras desde el programa de televisión que dirige y presenta Al rojo vivo: “El ministro Catalá quiere amordazar a los medios para ocultar
la corrupción”, en referencia a la posibilidad de sancionar a
los medios que publiquen filtraciones.* Y en otro momento dijo: “laSexta
contará una y otra vez los escándalos de corrupción, es lo que los ciudadanos
esperan de nosotros”.** Buen objetivo, pero conociendo la trayectoria del comunicador
surge la pregunta: qué corrupción y con
qué presentación y tratamiento, porque estas son las notas distintivas de cada
medio de comunicación respecto a la información.
En
este mismo sentido Javier Urra nos pone en guardia ante un exceso de credulidad
mencionando una frase de Ernesto Sáenz de Buruaga: “Cuando el director y
presentador de un informativo de una cadena privada de televisión terminaba el
noticiario diciendo «Así son las cosas, así se las hemos contado», no se
ajustaba a la verdad. La televisión no es, no puede ser el notario de la
realidad, elige temas, descarta otros, da prioridades…”***
Dice
el refrán que aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Todos los medios tienen
una línea editorial donde converge toda la información que generan. Ponen
énfasis en hacer una presentación atractiva y con las herramientas que disponen
intentan orientar la opinión de sus seguidores hacia los postulados que sostienen. Conviene tenerlo
en cuenta para no quedarse prendados del envoltorio con una actitud pasiva que lleve
el criterio propio a mimetizarse con el del medio. Lo he comprobado hablando
con algunas personas que, a pesar de tener un apreciable nivel cultural,
replican los argumentos que transmite un determinado medio o grupo de
comunicación. También hay más desconfiados: el padre de una compañera de curso
de mi hija mayor comentaba que una de las primeras cosas que hacía cada día era
mirar en internet lo que destacaban un amplio abanico de medios de
comunicación. Cuántas veces se escucha en la radio a oyentes que manifiestan con
entusiasmo que tienen todo el día sintonizada la emisora a la que llaman;
pienso entonces en el grave riesgo que corren de tener un criterio monolítico.
El antídoto es contar con el concurso de varias fuentes de información ante las
noticias que a cada uno le llamen poderosamente la atención.
Hay además información que se camufla bajo el manto del humor y sobre la que cabe estar
prevenidos. Dice Leonardo Castellani: “Dime quién te divierte y te diré quién
te domina”****. La risa, la ironía y los comentarios graciosos pueden actuar
como inhibidores y permitir que los mensajes que se transmiten calen con mayor facilidad
en nuestra forma de pensar.
Si
se pretende tener un criterio ponderado que aporte una percepción más clara de
los hechos hay que recibir la información con espíritu crítico. Hacerse
preguntas sobre quién, cómo, cuando y por qué pueden ayudar dotar de más
libertad al pensamiento y de ello dependerán muchas de las decisiones que se
tomen durante la vida.
***Javier
Urra: El pequeño dictador 2006 - Círculo
de lectores nº 40113 2006. - Capítulo 7. El depredador en el colegio y en la
calle. Violencia y televisión. Páginas 453-456
****Leonardo
Castellani: Cómo sobrevivir
intelectualmente al siglo XXI 1976 - Libros Libres 2009 - Primero política.
Página 40.
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