sábado, 26 de septiembre de 2015

Los estigmas del PP

Ante el reto de superar el aislamiento

Muchas veces me he preguntado, ¿por qué está tan estigmatizado el PP?, ¿por qué origina tanto rechazo en otros partidos?, ¿por qué para gobernar necesita prácticamente en todas partes de la mayoría absoluta?

En una entrevista de Ángel Expósito en la cadena Cope*, Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente del PP en Andalucía, daba algunas claves: “Somos un partido germánico en un país mediterráneo y eso se nota”. Se percibe en la falta de perspicacia para detectar las marrullerías en la vida política, tanto a la hora de negociar, cuántas veces ha sido utilizado y luego despreciado, como para desarrollar los controles necesarios en el partido para desenmascarar a tiempo a aquellos que se acercan al partido para lucrarse, directa o indirectamente, con la política o de aquellos que con el paso del tiempo se dejan tentar por negocios ilícitos desde su cargo.

La falta de convicción para defender sus posiciones o principios es otro aspecto destacable. Deja perplejo que su principal asesor, el sociólogo  Pedro Arriola, manifieste que el electorado español es mayoritariamente de centro-izquierda, que es como decir que si gobiernan es por equivocación, y, como decía un comunicador, conviene que en las campañas electorales no se note mucho que son del PP. Algunos dirigentes se asustan cuando les lanzan epítetos como: españolistas, franquistas, retrógrados, derecha extrema, acólitos de la Conferencia Episcopal, la banca, la patronal, Bush, Merkel…, con la pretensión de desmontar sus argumentos sin necesidad de debatir y, a veces, se produce la reacción timorata, absteniéndose de defender lo que propugnaban.

Se tiene la sensación de que es muy fácil meterse con el PP, tomarle el pelo y utilizarlo como chivo expiatorio. En buena parte de la opinión pública sus errores se magnifican y sus aciertos se minimizan, contrariamente a lo que pasa con otras formaciones como el PSOE. Subsiste todavía en muchos comunicadores la convicción de que sólo la izquierda está legitimada para gobernar en España y eso se nota en la manera de tratar la información.

En otro fragmento de la entrevista Moreno Bonilla decía: “en el PP somos incapaces de generar empatía y de conectar con los anhelos de los ciudadanos y de explicarles por qué hacemos las cosas. Nos ha faltado diálogo con la sociedad”. Se habla muchas veces de que no saben comunicar adecuadamente y vender bien sus logros. Pero cuando hay dirigentes que en temas importantes defienden posiciones distintas a las que tradicionalmente ha defendido el partido lo que transmiten es desorientación. Entonces surgen preguntas: ¿No se debaten esos temas a nivel interno?, ¿no hay un criterio definido?, ¿sólo la economía es importante?, ¿se conforman con ser buenos contables?

También dice el entrevistado “los partidos deben estar en constante evolución deben ser órganos vivos”, pero ha de quedar claro a la sociedad dónde están, qué defienden, cuál es su proyecto. El mensaje ha de llegar nítido y debe ser defendido por todos los que aspiran a representar a los ciudadanos. Y además de ello, mejorar la capacidad de negociar, hacerse respetar y no perder el tiempo en posiciones acomplejadas para responder a los demagogos. Entonces, además de dar visibilidad y atractivo a su proyecto, pueden conseguir salir del aislamiento al que les tienen sometidos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario