martes, 22 de septiembre de 2015

Útil o condicionante

Más fácil no quiere decir mejor

Una de las pruebas del concurso ‘Saber y Ganar’ presentado por Jordi Hurtado en la 2 de Televisión Española, consiste en un ejercicio de cálculo mental en el que hay que resolver 7 operaciones encadenadas en 30 segundos. A pesar de que las circunstancias pueden alterar la competencia del concursante para resolverlo correctamente, sorprende las serias dificultades que tienen algunos de ellos que son titulados en carreras científicas o técnicas.

No es extraño encontrar a profesionales que han de hacer frecuentes cálculos (administrativos, empleados de banca, dependientes de comercio...), que para realizar cualquier operación, por sencilla que sea, recurren a la calculadora. Sabemos que esta herramienta nos ayuda a resolver con mayor rapidez operaciones complejas que si las realizásemos mental o manualmente. Pero cuando se convierte en una dependencia para todo tipo de cálculo se generan serios inconvenientes. Uno de ellos es el bloqueo que puede surgir cuando hay que realizar algún cálculo y no se dispone de ninguna calculadora a mano. Otro es inhabilitar la percepción del error producido por un mal tecleo -si quiero sumar 10+2 y por error tecleo un 5 por el 2, veo el resultado 15 y lo doy por bueno-. Las facilidades que proporciona la tecnología no deben obviar disponer de una buena base teórica y práctica de conocimientos.


Los titulares de los departamentos de educación de algunas comunidades autónomas compiten por el uso de elementos tecnológicos en las aulas, está bien, pero debería preocuparles más que los estudiantes tengan suficientemente claros los principios básicos de cada materia. Entonces la tecnología será realmente útil.



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