Desmontando
estereotipos
En algunas
ocasiones ocupar un cargo de responsabilidad supone estar bajo la mirada de
multitud de personas que están atentas a cada decisión que se toma. Joseph
Ratzinger era un teólogo de gran prestigio en el mundo académico y el papa
Pablo VI lo nombró arzobispo de Munich y poco después cardenal. Le correspondía
realizar una tarea pastoral, muy distinta de la que había llevado hasta
entonces. Poco después del comienzo del pontificado de Juan Pablo II, éste le
encomendó la tarea de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo
que antes se denominaba Santo Oficio y que desde algunos ámbitos se considera
una Inquisición moderna. Una tarea vital para la unidad de la doctrina de la
Iglesia y por ello muy cuestionada por quienes quieren arrimar el ascua a su
sardina y hacer su propia interpretación del mensaje de Jesucristo, tanto desde
el interior como desde el exterior de la Iglesia.
Nadar contra corriente* recoge diversas entrevistas que le
realizaron en su etapa de prefecto y de papa, se puede comprobar que afronta
todo tipo de preguntas y las responde de forma razonada, explica cómo se
tomaban las decisiones en el seno de la Congregación que dirigía, su relación
con los papas, y aún siendo consciente de la complejidad del mundo actual y su
repercusión en la vida religiosa, permanece en él la esperanza, no sólo porque
no se ciñe al ámbito europeo para contemplar la evolución de la cristiandad,
sino porque su fundamento es la fe en Jesucristo.
Un texto que
nos ayuda a conocer a quien durante casi ocho años ha ocupado la silla de
Pedro, que es, a la vez, un gran intelectual y una persona sencilla; que ser de
trato agradable no le impide tomar decisiones que sabe que pueden generar polémica;
pero que sabe también que el debe cumplir su cometido sin preocuparse por su
imagen. En definitiva, si se lee sin prejuicios desaparecerán muchos de los
estereotipos que se le asignan.
*Benedicto
XVI: Nadar contra corriente (2011).
Planeta (2011). Colección Planeta testimonio. Edición de José Pedro Manglano.
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