La tarea educativa
requiere sensatez y dinamismo
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| Peter Weir |
Tras el
fallecimiento del director comercial de mi empresa, su sustituto convocó a un
grupo de empleados para darse a conocer. De hecho no era del todo desconocido, porque
hasta entonces había ejercido como directivo en el área tecnológica. Acababa de
llegar de EEUU donde había realizado un master pagado por la empresa. La
presentación fue sorprendente, por original, y buena parte de su discurso iba
acompañado de escenas de El club de los
poetas muertos. No quedó muy claro qué pretendía transmitir, sólo recuerdo
que al salir una compañera comentó ‘al final todos hacían lo que el profesor
les proponía’. Desde entonces tuve curiosidad por ver esta película, que se
renovó tras la muerte de Robin Williams. Por fin, he podido ver este film
dirigido por Peter Weir. Hace unos meses también leí el libro del mismo título
de Nancy H. Kleinbaum, que me pareció bastante superficial.
El escenario: Un
internado de élite, Welton Academy, que quiere hacer honor a sus principios: tradición,
honor, disciplina y grandeza. Unos padres que tienden a quieren ver proyectadas
sus aspiraciones en los hijos que tienen allí escolarizados. Un profesor con
métodos pedagógicos que desentonan con el centro. Unos alumnos ávidos de
autonomía y libertad, que lo expresan saltándose las normas, potenciando la
camaradería y dejando fluir su imaginación a través de la poesía.
La propuesta
educativa del colegio, con su director al frente, es rígida, anquilosada,
alérgica a los cambios e impermeable a cualquier innovación pedagógica. El
profesor de literatura, Keating, inculcando el carpe diem como mantra, actúa con insensatez por su actitud deliberadamente
provocativa, a pesar de conocer el colegio por haber sido exalumno, y por no
medir las consecuencias de su influencia en los alumnos. De los padres destaca
la actitud del progenitor de Neil, que trata a su hijo como un títere, pretendiendo
planificarle toda su vida, y con su altivez es incapaz de percibir sus
propios errores. De los alumnos Neil, líder entre sus compañeros, está
acomplejado frente a las desmesuradas pretensiones de su padre, al que es incapaz
de contradecir. Sin embargo, Todd, tímido y retraído, es capaz de superar sus
complejos para denunciar públicamente lo que considera una injusticia.
La película tiene
muchos elementos de reflexión que conviene tener en cuenta por los que
participamos en tareas educativas como padres o docentes, más allá de la
simpatía o antipatía que nos transmitan los personajes.


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