Para soñar despiertos
En el transcurso de una
grata conversación con mis amigos Paco y Josefina, les comentaba que me costaba
mucho leer poesía. Lo achacaba al enfoque analítico con que suelo afrontar la
lectura y exponía que para captar lo que nos transmite la poesía quizá era necesaria una cierta actitud onírica, dejarse transportar por las palabras con su
sonoridad, con su cadencia.![]() |
| Richard Bach |
Paco me habló de un autor
que le entusiasma, Richard Bach, y en concreto de su libro Ilusiones, que hace unos días he acabado de leer. Es una novela que
narra el encuentro de Richard, un piloto que realiza vuelos de recreo, con Don,
otro piloto que realiza la misma actividad. Sorprendido Richard por el
comportamiento de Don, este le revela que es un mesías. Advierte Richard un conjunto de
hechos extraordinarios en Don: conocimiento extrasensorial, ausencia
de limitaciones corporales, dominio de las leyes físicas… que va cotejando con
las sentencias que recoge un manual que posee.
El tono alegórico y
misterioso del texto me ha recordado a Saint-Exupéry, aunque considero que los
relatos del escritor francés son mucho más profundos. Algunas de las sentencias
invitan a reflexionar y el relato de las reacciones del público hacia Don
podrían evocar a algunas escenas de los Evangelios, pero pienso que Bach hace
un retrato de un personaje con extraordinarios poderes, pero con una actitud frívola.Siento no coincidir con Paco (y otros muchos lectores) en su entusiasmo por el texto, pero estoy convencido que nuestra amistad no se resentirá por ello.

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